domingo, 1 de mayo de 2022

Capítulo 5.2. Melanopsin

 



Busco mi salud física, y descubro que la luz está en su centro.

La luz del entorno en el que vivo marca mi salud,

sobre todo, la presencia de luz azul,

porque hay un tercer tipo de células en mi retina llamadas melanopsina que detecta la luz,

y desencadena una serie de cambios en nuestro organismo.

Estar expuesto al sol cuando me levanto ayuda a resetear mis ciclos circadianos,

aumentar la concentración de una serie de proteínas, activar mi aparato digestivo,

e impulsar las funciones que ayudan a realizar actividades motoras y mentales.

Eliminar la exposición a la luz azul después de la puesta de sol ayuda a producir melatonina,

y dormir mejor,

a desactivar el aparato digestivo y permitirle que se limpie y regenere,

y a poner mi cuerpo en cetosis, que ayuda a deshacer la grasa para convertirla en energía,

y a la autofagia, que convierte células y tejidos inservibles de nuestro cuerpo en energía,

así deconstruyendo para construir.

Gestionar la cantidad de luz azul en mi vida me lleva a sentir unificación del cuerpo y mente,

a sentirme bien y equilibrado,

y a aumentar mi longevidad.

Satchin Panda, de India, lo explica mediante los ciclos circadianos,

aunque es un concepto ya presente hace milenios en los Vedas (‘Tirtha’ y ‘Sandhya‘),

se ha popularizado en Europa los últimos años,

desde que Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Yound

recibiesen el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2017,

por probar científicamente la realidad genética de los ciclos circadianos.

Existen algunos genes en cada uno de nuestros órganos que cambian de on a off según la hora del día,

el día o la noche, el anabolismo y el catabolismo, la alimentación y la autofagia.

Así, el cuerpo y la mente tienen dos formas de funcionar,

la creación y la deconstrucción,

en uno se expande mientras en otro se limpia y se prepara.

La longevidad y la salud se expresan como la alineación de nuestros hábitos y costumbres,

con nuestro ciclo circadiano.

El siglo anterior tuvo el mérito de arrancar con una expectativa de vida de 47 años

y aumentarla hasta los 80,

la mayor parte de la mortandad se explicaba por gérmenes y bacterias,

y el siglo XX nos regaló toda una teoría y práctica para eliminar este riesgo.

En el siglo XXI, el riesgo está en la diabetes, obesidad, corazón, depresión y la ansiedad,

salud ahora significa respetar los tres ritmos, el de la comida, el sueño y la actividad.

No es verdad que quedarse una noche trabajando, o comer en medio de la noche un día sea letal,

pero sí puede mermar mis capacidades cognitivas toda la semana,

generar irritación, fatiga, indigestión, …

Es mi salud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario