jueves, 24 de diciembre de 2020

Nochebuena


 Buenas noches,

Me gustaría decir unas palabras porque esta no es una noche cualquiera, es la noche por excelencia, por autonomasia, la noche de las noches de 2020. Esta noche tiene un significado, y desde que era niño he oído repetir y poco a poco he ido entendiendo. Es la noche para la paz y la felicidad, es la noche de la esperanza.

Por supuesto que quiero que en el 2021 podáis ver cumplidos vuestros anhelos y aspiraciones, pero esta noche lo que os deseo es que encontréis esa paz interna que tan difícil y tan escasa es a veces.

En mi familia desde pequeño hemos entendido el sentido de esta noche, primero, para recordar a los que no están ya. Lo que somos hoy es porque la familia fue y ha sido. Tenerles presentes esta noche nos demuestra que no estamos solos ni aislados sino que somos parte de un algo más grande y más estable.

Esta noche también tiene el sentido de la solidaridad. Hoy no queremos dejar de recordar que muchos viven situaciones difíciles por razones personales, económicas y sociales, o están lejos de su hogar y sus seres queridos. Nosotros estamos llenos de alegría y celebración, pero también sentimos en sus zapatos y les deseamos que dejen todas esas circunstancias atrás.

Es de biennacido ser agradecido. Y no todo el mundo esta noche tiene una familia y una cena deliciosa sobre la mesa, ni siquiera ganas de celebrarlo. Por eso agradecemos estar aquí todos juntos. Hemos pedido estar juntos y la vida nos lo ha concedido, por tanto agradezcamos a la vida la generosidad de regalarnos estas horas de placer.

Esta noche es un examen de todos nuestros actos durante el 2020. Las palabras están bien, pero al final demostramos con nuestros actos. Hoy cada uno de nosotros y todos en conjunto sabemos si estamos unidos con nuestra vida, si realmente tenemos la vida que queremos y sabemos poner las prioridades donde realmente deben estar. Solo nosotros sabemos si realmente hemos cultivado la paz, la felicidad y la esperanza.

Ayer hablaba con Millie que yo he cometido un error a menudo en mi vida. Se trata de estar en otro momento y otro espacio de donde realmente estaba. Si estaba en Bangkok, me imaginaba en Madrid. Si estaba con una persona, me apetecía estar con otra. Si elegía una opción, seguía soñando con la opción no elegida. Me olvidaba de lo que decían mis sentidos, de lo que veía, de lo que podía tocar, de lo que escuchaba y de la fecha que marcaba mi reloj. Hoy es un día para estar aquí y ahora, en el presente, tocando tierra y viviendo de verdad.

Creo que uno de los regalos del virus este año es la llave a lo íntimo y lo entrañable. Este año muchos no celebraremos con decenas de familiares en la misma habitación, pero va a ser un momento sensible, emotivo y de mucha empatía, con las personas más queridas. Va a ser íntimo y entrañable. Diferente.

Finalmente vamos a brindar por nosotros, por la familia que aquí estamos esta noche y también por todos los que ya no están, pero que sí están en nuestra conciencia.