jueves, 14 de noviembre de 2019

El negocio de Bitcoin


Bitcoin es un tipo de criptomoneda, quizás el más conocido seguido de Ethereum, Ripple, Litecoin o Monero. Es un activo digital que ha sido diseñado como medio de intercambio, y que lleva embebido un alto nivel de seguridad. Usa criptografía para garantizar transacciones seguras y para controlar la creación de nuevos activos. Hoy tenemos 21 millones de bitcoins y cada uno tiene un valor de cambio de nos 7800€.


Su estructura tecnológica es Blockchain, es descentralizada, y de ahí que se entienda como moneda virtual frente a la moneda tradicional y que su mayor atractivo sea la falta de intermediarios y su naturaleza escasa ya que su producción está muy controlada. Es global frente a la tradicional que es nacional, no está sujeta a la soberanía de los países.

El gran beneficio es que es inteligente, es decir, es programable, puede incluir código y toma de decisiones, en forma de contratos inteligentes. La criptomoneda es un activo con sus propias reglas de comportamiento, transacción y depósito.


Pero también conlleva algunos riesgos. El primero es la existencia de hackers intentando la ruptura de su seguridad, que aunque no se prevé, es posible que ocurra en un futuro. Por otro lado, las instituciones que “guardan” los bitcoin pueden en algunos momentos no ofrecer el mismo grado de confianza y atención al cliente que los bancos físicos tradicionales. Por último, la naturaleza anónima de la criptomoneda la hace menos transparente y predecible. Alguien con un pseudónimo de Satoshi Nakamoto la lanzó en 2009.

Aunque Bitcoin es seguro y legal, no está reconocido por ninguno de los países, es decir, que solo es posible utilizarlo como medio de pago si ambas partes se ponen de acuerdo con antelación. Amazon, por ejemplo, se mantiene silencioso frente al uso de Bitcoin, aunque muchos de sus productos ya pueden comprarse directamente con la moneda virtual. Bitcoin es más utilizado como forma de inversión, muchas veces incluso para planes de pensiones. Para su conversión a dinero nacional, hay servicios como Coinbase o Kraken que permiten transferirlo a un banco o incluso su retirada en un cajero automático.

Para comprar, transferir o vender criptomoneda, es necesario abrir una cartera digital, el equivalente a una cuenta de banco. Cada criptomoneda tiene sus carteras digitales oficiales.

¿Cómo funciona la tecnología? Las transacciones y la creación de criptomoneda es realizada por los mineros. Cualquier persona con un ordenador y conexión a Internet puede ser minero. Cada transacción se saca a una especie de concurso y gana el minero que puede resolver más rápido un complejo reto matemático, el llamado “proof of work”. El juego tiene por objetivo calcular un “nonce” menor que un determinado valor, y el ganador tiene un premio en Bitcoins.

La minería de bitcoins es uno de los nuevos modelos de negocio del siglo XXI. Sin embargo, cada vez es un poco menos rentable. Primero porque la competencia es mayor y cada día es más necesaria mayor capacidad de computación para resolver el PoW, y por tanto, mayor cantidad de energía que aumenta los costes. Segundo porque por diseño, cada vez que se minan 210000 bitcoins, la recompensa se divide por dos. Esto garantiza que, aunque hoy el 85% de los bitcoins han sido minados, no se llegará al límite en muchas décadas.

Al principio, cualquier CPU era suficiente. Más tarde, los mineros descubrieron que las tarjetas gráficas tipo Nvidia eran más potentes y más eficientes. Hoy existen tarjetas hardware dedicadas, las llamadas ASIC (Application Specific Integrated Circuit). El negocio seguirá siendo rentable mientras el premio en bitcoins siga siendo superior al coste de computación.