martes, 21 de abril de 2020

Transformación y gestión del cambio



Me gustaría empezar este capítulo con una anécdota. Cuando trabajaba en el Banco Mundial, mi jefe tenía encima de su puerta un poster que decía “In God we trust, others please bring the evidence”. Era una prueba de que la forma de gestión de personas está cambiando.

Antes, la forma preferente de liderazgo era la del visionario que tenía una intuición muy desarrollada y que convertía en instrucciones para cada una de las personas. Hoy la intuición sigue siendo muy importante pero aparece el mundo de los datos, la información y el conocimiento. En ese mundo empezamos a tomar decisiones basadas en el conocimiento. Es lo que llamamos gestión basada en evidencias.

Hoy eres el Director de Operaciones y Tecnología de Evergreen Investments, una empresa de gestión de  activos e inversiones, fundamentalmente mayorista. Tu empresa tiene 250 billones americanos de dólares en activos, en 83 fondos, 1064 empleados y más de dos millones de clientes. Es una organización enfocada al desarrollo de la relación con el cliente y muy diversificada. Gestiona portfolios institucionales, incluso cuentas privadas.

Según las necesidades del cliente, gestiona acciones, bonos… y activos inmobiliarios. Cualquier producto con el objetivo de cubrir las necesidades de inversión de los clientes finales. Para ello el Director de Operaciones debe gestionar tareas como análisis financiero, selección de activos, selección de bolsa, monitorización de las inversiones…

Los retos fundamentales del negocio son:
        Mercado: Las ventas están directamente relacionadas con valores en el mercado, y una caída en los precios de los activos viene seguida de una disminución de ventas respecto a costes;
        Desempeño: El desempeño alto es difícilmente sostenible, y los clientes a veces no tienen paciencia en tiempos de bajo desempeño;
        Rotación: Los buenos gestores de fondos son muy caros y la probabilidad es alta de que sean contratados por otros competidores; y
        Capacidades: El desempeño sobre la media  de un fondo es en muchos casos bastante dependiente de las capacidades y skills únicos del gestor del fondo.

Como Director de Operaciones y Tecnología, has desarrollado un nuevo CRM y un nuevo sistema de información que permite a los gestores de fondos gestionar a sus clientes, las visitas, la comunicación, la información… para la toma rápida y eficaz de decisiones.

Este sistema tiene un módulo de movilidad sobre Android e IOS muy seguro, por lo cual el riesgo respecto a la nueva funcionalidad de la nueva tecnología es bajo. Sin embargo, el riesgo respecto a la aceptación por parte de ventas y marketing es alto.

La situación es la siguiente: organizas una reunión para presentar el nuevo servicio a todo el staff de ventas y marketing, incluyendo a los gestores de fondos. El auditorio parece tranquilo mientras se presentan las funcionalidades de la tecnología, la conveniencia, el 5G, la Inteligencia Artificial y el acceso 24 horas en cualquier lugar. Sin embargo, cuando presentas la gestión del cambio y los tiempos en los que deben cambiar las costumbres y acciones de los gestores de cartera, el auditorio se convierte en un revoltijo de ruido alrededor de muchas personas hablando a la vez. Qué crees que está pasando?

Puede ser que los gestores de fondos acepten tu nueva tecnología o puede ser que no.
Los vendedores tienen la información sobre quién es quién, qué intermediarios crecen, desaparecen o se enfocan en qué clientes. Además, la rotación entre los vendedores es muy alta en este colectivo. 
Casi siempre, la remuneración es basada en objetivos. ¿Qué se hace? ¿Qué políticas pueden ayudar a disminuir la rotación? Comisiones, Compartición de beneficios, Pluses por eficiencia, Medidas de desempeño,…

Según la teoría de agencia, hay una relación entre un agente y un principal. Por un lado tenemos un agente que necesita a un principal para desarrollar cierta tarea, para gestionar cierto resultado. Por otro lado tenemos un agente que aparece en situación de libre mercado. La transacción consta de un proceso de reclutamiento y una compensación del agente al principal y unos resultados desde el principal al agente.

Esta relación sin embargo no es perfecta, el agente tiene sus propios intereses independientes, como profesional y como ser humano. Así pasa también con el agente, que tiene sus propios intereses como propietario y como persona.

Esta teoría de agencia deriva del resultado de la necesaria separación entre propiedad de una empresa y gestión en la economía actual. Ha de diseñarse una estructura de incentivos que actúe como catalizador entre los objetivos del principal y los intereses del agente.

Oliver E. Williamson, Premio Nobel de Economía en 2009, hace una contribución fuerte a la Teoría de la Organización incorporando la idea de costes de transacción y la teoría de agencia. Estudia bajo qué condiciones una empresa debería decidir externalizar unas operaciones o bien gestionarlas desarrollarlas internamente. Desde un punto de vista económico, hay que considerar los costes de transacción, es decir, el precio a compensar al agente externo y, por otro lado, los costes de producción.

Solamente esto no es suficiente. Williamson, además, propone que la clave es que el agente pone a disposición unos recursos de la organización y lo hace de forma irreversible. Esto lleva a un “oportunismo” por la otra parte para aprovecharse de la situación.

Además, Williamson plantea que es más efectivo diseñar una unidad de negocio con autonomía operativa y la empresa se limite a la definición estratégica inicial y al control de calidad final.  
La relación entre el principal y el agente no es simple, se enfrenta al conflicto de existencia de información asimétrica y aversión/propensión al riesgo. El principal tiende a considerar la acción por parte del agente como imperfecta, es decir, acción no alineada con el deseo del principal. Así debe diseñar un contrato basado en la información conocida a priori, en el momento de tomar la decisión.

Ex ante es un problema de selección y ex-post es un problema de riesgo moral sobre la decisión tomada. La teoría de agencia ayuda a determinar el incentivo óptimo para la relación entre el principal y el agente, de modo que ambas partes pueden alcanzar su máxima satisfacción. El contrato es basado en incentivos tratando de alinear lo más posible los intereses de ambos.

Se puede criticar esta teoría desde el punto de vista de que asume que el principal conoce la función de utilidad del agente y qué contrato es más adecuado para cada uno. Esto no necesariamente es así, puesto que el principal es un empresario más enfocado a sacar una rentabilidad a su dinero que a las operaciones del negocio. Es probable que el contrato sobreestime los problemas de gestión de manera ineficiente debido a su enfoque estático.

En general, esta teoría tiene relevancia en muchas áreas de la economía, por ejemplo, explica bien el concepto de innovación, el desarrollo de franquicias, … En el sector público, explica la lógica de la privatización de utilities como energía o telecomunicaciones,  de externalización de servicios.
Hay muchas formas de entender la eficacia de conseguir que el agente actúe alineado con los intereses del principal. La fuerza funciona en algunos contextos de crisis o extremos pero funciona mal en contextos de negocio. El sentimiento de urgencia funciona mejor. Como dijo el General Eric Shinseki, Chief of Staff US Army, “si no te gusta el cambio, la irrelevancia te va a gustar incluso menos”.

“Managing at the Speed of Change” es un libro de Daryl R. Conner que trata sobre resiliencia  y otros mecanismos que promoción del cambio en las organizaciones. Conner trata de trasladar su experiencia como psiquiatra en casos de shock a situaciones de cambio organizativo. Algunas de sus máximas son:
Oráculo de Delfos: “Conócete a ti mismo”
Comte: “Conocer para prever, prever para poder”

Según su modelo, se propone una serie de iniciativas para paliar los efectos secundarios del cambio, es decir romper la resistencia al cambio y generar la adopción lo antes posible. La primera es formación. Las personas tienen que saber qué se espera de ellas, cómo operativamente trabajar, cómo manejar la tecnología asociada, cómo resolver los problemas que puedan surgir.

La segunda es usabilidad. Es necesario diseñar sistemas y tecnologías fáciles de usar, de forma que la utilización sea intuitiva, sin pensar, sin extra carga cognitiva. Habitualmente esto se consigue testeando varias veces el uso con usuarios reales, en una muestra representativa de quien después va a beneficiarse del sistema.

La tercera es comunicación, es decir, mantener informado al usuario final sobre los porqués del cambio, las razones que impulsan a tomar cada iniciativa, los tiempos en que cada elemento va a ir cambiando, quién tiene cada rol dentro del conjunto, qué se espera de cada momento preciso. Muchas veces comienzan con la generación de un sentimiento de urgencia, lo que se llama la fase de licuar el hielo en agua. Según la metáfora el agua cambia de forma mientras que el hielo no lo hace. Por eso una vez licuada la situación es posible generar cambios. La comunicación tiene finalmente la función de solidificar el cambio en hielo para que sea permanente. Según John Kotter:

1.      Establecer una sensación de urgencia
2.      Crear una coalición
3.      Desarrollar una visión clara
4.      Capacitación para eliminar obstáculos
5.      Asegurar short-term wins
6.      Desarrollar una visión clara
7.      Consolidar y seguir cambiando
8.      Anclar el cambio

Compartir la visiónLa cuarta es el rediseño de los procesos. Un proceso es una representación visual de las actividades y los tiempos, muchas veces en forma de cajas y flechas. Cualquier cambio lleva a tener que hacer las cosas de otra manera, y por tanto, ayuda diseñar nuevos procesos relacionados con la nueva situación.

La quinta es medición. Se dice que no se puede gestionar aquello que no se puede medir. Es importante medir la situación base para permitir monitorizar el progreso del cambio. Esto ayuda a las personas a conocer el porcentaje de viaje que ya ha sido realizado y a visualizar la luz al otro lado del túnel.

La sexta es liderazgo. Hay múltiples modelos de lideres y gestores. Durante el cambio y después del cambio las características del liderazgo cambian. No hacerlo puede generar una situación reversible donde se retorne a la situación inicial.

La séptima es el cambio cultural. El final de toda transformación organizativa es el cambio cultural. Solamente cuando se han establecido nuevas formas de hacer las cosas, con nuevos valores, nuevos principios y nuevos comportamientos, entonces el cambio puede considerarse consolidado y permanente.

Elisabeth Kubler-Ross desarrolla un modelo muy potente de transformación desde la óptica de la  fenomenología del duelo humano, aplicable a las transiciones y periplos psicológicos durante cambios drásticos e imprevistos. Kubler-Ross ha observado miles de casos y concluye que la estructura psíquica y anímica después de una pérdida o cambio imprevisto transita en el tiempo por cuatro fases consecutivas. Se varía de mayor respuesta emocional a menor intensidad: negación, ira, abatimiento, negociación-regateo y aceptación.

Las personas reaccionan de forma diferente cada una, pero como arquetipo, como personalidad de la respuesta, podemos decir que todos pasamos por ellas. Depende del grado de adaptación a la adversidad, de la resiliencia y de la capacidad de tolerancia. Según esto, unos pasan más o menos rápido y con mayor o menor desgaste psicosomático.

Durante la fase de negación, ante la amenaza a nuestra zona de confort y de costumbre, se activan los mecanismos negatorios del hecho dramático como defensa inmunológica temporal. La desconexión con la realidad en torno lleva a acciones imprudentes con predominio de lo emotivo-irracional. La capacidad de la inteligencia ayuda a aceptar la realidad y ajustarse a su primacía.

Durante la fase de ira, agresividad, rabia, resentimiento y hostilidad se dirige a los demás o a uno mismo. La anterior irrealidad deviene en un hacerse cargo de lo doloroso, incierto y grave de la situación. Para pasar esta fase rápido se recomienda la paciencia, saber escuchar, desahogarse con otros, indulgencia con los demás y con nosotros mismos.

Durante la fase de abatimiento, la fuerza de los hechos se impone en forma de miedo, angustia y tristeza. Se percibe con nostalgia el mundo anterior y se teme por el futuro. Es el “valle de la desesperanza”, donde todavía no se ve la luz al otro lado del túnel. La desesperanza paraliza a la resiliencia creativa e impulsora en la adversidad. Para salir de esta fase es necesario llegar a comprender la desdicha, comprenderse como persona, uno mismo y al otro,  y crecer como seres humanos en esta experiencia. Nunca volverá a ser lo mismo.

Desde el momento de miedo y tristeza, todo se mezcla con inseguridades y fantasmas.  Es un momento de vacío y de recogida de información. Desde ahí, es posible tocar fondo y saltar hacia el futuro con energía. La fase de aceptación lleva a la necesidad de convivir en esta nueva circunstancia que va a suponer cambios profundos en las vidas. Aquí es necesario ponerse manos a la obra en la reconstrucción de la persona con sus proyectos vitales y los de los demás alrededor.

Según Ortega, “La vida es en sí misma siempre un naufragio. La conciencia de naufragio, al ser la verdad de la vida, es ya la salvación”. Según Montesquieu “La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra”.

Preguntas al lector: ¿Qué fases reconozco haber pasado? ¿Qué puntos de aprendizaje sobre mí y los otros me ha ofrecido el estado de shock? ¿Qué estrategias adecuadas puedo elaborar para llegar y gestionar la fase final de aceptación?

jueves, 16 de abril de 2020

Estudiar online



Durante años hemos estado debatiendo si la enseñanza de postgrado podría impartirse virtualmente, con la ventaja de evitar desplazamientos, horas fijas y costes.

El aprendizaje virtual tiene otra ventaja, tiene que ver con la profundidad de lo aprendido. Durante una clase presencial es habitual que el alumno tenga ciertos complejos a la hora de expresarse en público, hacer preguntas o participar. Sin embargo, en la intimidad y anonimato de lo virtual, el participante piensa más despacio, más claro y más profundo. Esto hace que una clase virtual, en el mismo tiempo, puede profundizar mucho más en los temas que trata.

La desventaja habitualmente presentada es la falta de contacto social. Es cierto que una buena parte de lo que el participante aprende está relacionado con el aprendizaje entre iguales, es decir, donde la fuente son los compañeros y no la escuela ni el profesor. Además, una de las funciones de la enseñanza es la generación de contactos y actividades sociales, el networking, que online es más difícil.

La efectividad del aprendizaje está relacionada con el temperamento del participante.


Los coléricos son personas cuyo humor se caracteriza por una voluntad fuerte y unos sentimientos impulsivos, en las que predomina la bilis amarilla y blanca, según los médicos griegos Hipócrates y Galeno. Además, sus sistemas nerviosos son rápidos y desequilibrados.

Se fijan metas y objetivos, son prácticos, autosuficientes e independientes. No necesitan ser motivados por su entorno, sino que más bien los estimulan ellos con sus inacabables ideas, planes, metas. Son los más ambiciosos, su aprendizaje es más intuitivo y más inmediato, están más dirigidos al aprendizaje presencial.

Los de temperamento sanguíneo son personas con un humor muy variable, y su aprendizaje está muy asociado a los cambios emocionales. Poco reflexivos, hablan antes de pensar, son extrovertidos y sensibles, por eso destacan en los aspectos deportivos. Pueden ser indisciplinados y con poca voluntad.

Normalmente este temperamento aprende mucho mejor en presencial y síncrono, es decir, que todo ocurre al mismo tiempo, estando cada participante y profesor a la misma hora en el mismo lugar.

Los melancólicos son personas tristes y soñadoras, con un sistema nervioso débil pero con mucha sensibilidad, un alto nivel de actividad y concentración de la atención. Son introvertidos y se caracterizan por una baja flexibilidad a los cambios en el entorno. Son abnegados, perfeccionistas y analíticos, desarrollan mucho su conciencia y no abandonan lo que empiezan. Más intuitivos que racionales, buscan el arte.

En el trabajo en equipo, pueden ser egocéntricos, susceptibles e incluso a veces antisociales. Por todo eso están mucho más alineados con el método asíncrono de la enseñanza virtual.

Finalmente, los flemáticos son personas muy racionales, calculadoras y analíticas, que se demoran en la toma de decisiones, suelen ser apáticas, a veces con sangre fría, en las cuales la flema es el componente predominante. Normalmente, su sistema nervioso es lento y equilibrado. Son tranquilos, nunca pierden la compostura y casi nunca se enfadan. 

En el trabajo en equipo, tienden a no involucrarse mucho en las actividades de los demás, tienen buena comunicación y pueden llegar a ser líderes muy efectivos. Estos son los que más disfrutan el aprendizaje asíncrono virtual.


miércoles, 1 de abril de 2020

El amor existe: nueve películas


La sonrisa etrusca

Es la historia de un padre, Rory, y un hijo. El hijo le echa en cara que nunca se preocupó por él, que solo quiso hacerle una continuación de problemas absurdos y conflictos con otra familia vecina en la perdida isla de Ballasay. El padre le echa en cara que se escapó de él cuando consiguió una beca para una universidad norteamericana. El hijo es ahora químico en San Francisco y chef en un restaurante de cocina molecular.

Después de 15 años sin verse y un cáncer del padre en estadio 4, aparece una relación que se va sanando cada minuto, catalizada por el nieto y por la toma de conciencia del hijo sobre la superficialidad de su vida. De paso, Rory conoce a una mujer y vive amor verdadero sus últimas semanas; como ella dice, no muchos experimentan ese sentimiento durante su larga vida. Al final el padre fallece y la familia del hijo retoma la simplicidad de su vida en una isla nadando en el mar desnudos.

Vivir dos veces

Es una historia que ocurre a los 14 años de Emilio. El siempre encuentra algo que estudiar y alguna tarea como obligación, nunca se lo dice, y pasa su vida intentando olvidarse de ella y el sentimiento. Nunca llega a saber si ella comparte el sentimiento. Emilio es profesor de matemáticas y ella profesora de literatura.

Al final de su vida, ya fallecida su mujer e independizada su hija, es diagnosticado Alzheimer. Primero perderá la memoria a corto plazo y no podrá reconocer las calles de Valencia por las que habitualmente camina. Luego perderá la memoria lógica y será incapaz de las más básicas operaciones matemáticas de los sudokus. Finalmente perderá la memoria a largo plazo y no recordará su pasado. Antes que eso ocurra, se da cuenta que no quiere olvidar a Margarita Piquer.

Durante la película, dirigida por María Ripoll, se cuenta la historia de Emilio con su nieta adicta al móvil, su hija en un matrimonio obsoleto, todos en búsqueda del amor de infancia del abuelo. El final es muy dramático, una vez encontrada, ella tiene demencia senil en estado avanzado y no puede ni reconocerse a sí misma la mayoría de los días. Sin embargo sigue tejiendo una y otra vez el mismo símbolo de infinito que tejía a los 14 años. Simboliza el amor eterno entre ellos. A pesar del Alzheimer y la demencia senil, ambos comparten una residencia de ancianos y el recuerdo a largo plazo de haberse pensado durante toda una vida sin nunca hablarse.

Enamorado de mi mujer

Francesa y dirigida por Daniel Auteuil, es la historia de una pareja, Daniel e Isabelle, en la que parece reinar la incomunicación y la diferencia. Se complica cuando unos amigos de ellos se divorcian y él, Patrick, encuentra a una atractiva y joven actriz de teatro, Emma. Aparece el mito de la pareja dinámica con enfermedades que desaparecen y él está tentado de probar, muy popular en el imaginario colectivo hoy por la relación entre Woody Allen y Soon Yi. Al final prevalece el amor eterno, cuando él la abraza y le cuenta lo muy importante que es para él.  

La gran enfermedad del amor

En Nueva york el paquistaní Kumail Nanjiani  se enamora de una mujer blanca, Emily, en una relación de alto sentimiento donde se entienden muy bien. La familia de él no tolera el matrimonio mixto, su madre hace gran esfuerzo para encontrarle una mujer de origen pakistaní y foco para que Kumail se matricule en la facultad de derecho. Kumail se encuentra entre su mundo de stand-up comedian y su amor, y el matrimonio arreglado de su familia. 

Tiene que ser la enfermedad de ella, su coma de muchos días y el miedo a perder la vida de su pareja, que le haga reaccionar, hablar con su familia y tomar decisiones. Emily también tarda en aceptarlo, pero el sentimiento es demasiado fuerte para ambos y su relación nunca cae en el olvido. Cuando se da el amor, no es posible olvidar y seguir viviendo.

Producida por uno de los reyes de la comedia americana, Judd Apatow, y dirigida por Michael Sholwater. ¿Qué es más fuerte el amor o las creencias? En realidad muestra una historia de amor que es tan profunda y tan poco habitual que puede con sus propias creencias, incluidas las raciales y culturales.


Ritmos del corazón

Es la historia de un padre y una hija. A Frank le encanta la música y su sueño siempre ha sido formar parte de una banda, pero, tras enviudar y tener que cuidar de su hija Sam, su único contacto con la música ha sido su tienda de discos de vinilo.

Ambos comparten el dramático final atropellada en bicicleta de su mujer y madre, pero llega un día en que la hija se va de Nueva York a California a estudiar medicina. Es el final de una convivencia, y de paso, el final de otras cosas, como el negocio de venta de vinilos del padre. Durante 17 años esa tienda ha sido el escenario de creatividades artísticas, encuentros sociales y conflictos familiares, y es momento de cerrarla para empezar una nueva etapa. No solo porque ya económicamente no es rentable sino porque ya no es lo que quiere hacer. Aun así, el proceso de cambio es largo y doloroso, es un momento de descubrimiento y de frustración.

Te presento a Sofía

Se enamoran en la época de la universidad pero la vida les lleva por derroteros diferentes. Alguna vez se encuentran por casualidad pero el destino no les une a pesar de las emociones que hay compartidas. Ambos tienen parejas esporádicas superficiales que no duran hasta que por fin deciden coincidir. El tiene una hija y ella odia profundamente a los niños.

Este hecho les obliga a vivir una serie de mentiras encadenadas que acaba con la relación. El se encuentra ante la disyuntiva de su hija o su amor. O publica la existencia de la hija y pierde a su amor, o esconde a su hija y trata de mantener la relación. Sofía sufre la obsesión de su padre y el conflicto por otra lado con la nueva familia por parte de su madre.


Se resuelve bien, rompiendo la creencia inicial de su odio por los niños, mientras que ella descubre su infancia y el valor de la relación con la hija.


La Librería

Es una película de Isabel Coixet, caracterizada por películas de altísima tensión que tienen siempre un final para celebrar. Es capaz de llegar al fondo del ser humano y comprender sus últimas motivaciones y sentido.

La cinta es muy sutil en la narración de los estados de ánimo de los personajes. Habla de libros y la protagonista es realmente alguien que sabe cómo cogerlos, olerlos, palparlos.

"Cuando leemos una historia la habitamos. Las tapas de un libro es como un tejado y cuatro paredes, una casa. A ella más que nada en el mundo le encantaba el momento en que terminabas un libro, y la historia sigue viva en la cabeza como un sueño muy real; y después de eso le gustaba dar largos paseos para despejar la mente de todas las sensaciones y emociones que el libro había despertado en ella".

Es la historia de una mujer, Florence Green, que decide abrir una librería en un pueblo, Hardborough. Este es un gesto tremendamente valiente en esa circunstancia. Es un pequeño pueblo de los años 50 británicos donde la literatura no es el pasatiempo de nadie. Segundo, porque tiene la oposición de los poderes locales, que harán lo ético y lo no ético para hacer fracasar el emprendimiento. Especialmente la atroz Violet Gamart. Tercero, porque es mujer en un mundo patriarcal.

Sin embargo, encuentra un apoyo incondicional, un amor sincero en un hombre del pueblo, Edmund Brundish. Al igual que ella, este hombre ha sido la oveja negra, aislado y dedicado a la literatura. Ambos se entienden rápidamente y desarrollan una comunicación casi no sensorial. Les une Ray Bradbury, Nabokov y otros, pero sobre todo un amor muy primordial.

Hay un momento épico en el que él muere y alguien viene a hablar mal de él a la librería. Ella podría haberse considerado traicionada por él, pero lo tiene tan tan claro que da todo su presente y su futuro por la dignidad y valores de él.


Finalmente hay otro gesto de amor muy bonito en el que la niña que ha estado trabajando en la librería aprende el amor por los libros y continúa la labor precozmente seccionada.


Si la cosa funciona

También existe un amor libre, abierto, creativo, sin ataduras, hacia delante. Si la cosa funciona… pues adelante con el experimento amoroso. Amar sin amarrar ni condiciones. Hacer y dejar hacer. No quiero definir el amor… prefiero hacerlo y muchas veces. Cuando hay roce entre los cuerpos, acaba saltando la chispa, acaba apareciendo el amor.

Dirigida por Woody Allen en 2009, es la historia de un intelectual en Nueva York divorciado, Boris Yellnikoff, de vuelta de todo, misógino que además sufre constantes ataques de pánico. Se considera un genio, es un físico retirado experto en la teoría de cuerdas.

Boris tiene la suerte de conocer a una chica joven, Melodie St. Ann Celestine, inocente y con ganas de vivir. La chica y su familia vienen de un pueblo sureño del Mississippi. Choca la cultura tradicional católica del sur con la apertura de miras neoyorkina.

Como resultado la chica se casa con un hombre mucho mayor que ella, la madre, Marietta, acaba haciéndose artista y liberada sexualmente conviviendo con dos hombres. El padre, John, sale del armario y cambia la corbata por su novio liberado.


En la escena final el protagonista decide suicidarse, se tira por la ventana y cae encima de una vidente. Boris no se hace nada pero ella acaba con varios huesos rotos. Tras su proceso de hospital el destino quiere unirles. 

La chispa de la vida

Salma Hayek es la mujer de José Mota. Él es un publicista en paro netamente obsesionado por el dinero y la hipoteca. Incluso en el momento de haber tenido un accidente casi mortal, sigue buscando la oportunidad mediática de convertirlo en un beneficio económico.

Ella reacciona en todo momento poniendo por encima de lo económico lo emocional. Hasta después de su fallecimiento, que tiene la oportunidad de vender una grabación a los medios y obtener dos millones de euros, sigue perfectamente cuerda y elige el luto en privacidad.

Los hijos tienen sus vidas y no siempre de acuerdo con los valores del padre, sin embargo, en todo momento vibran con él cuando el peligro acecha. Le sienten y le apoyan.


Ese amor es incondicional, en el momento que más lo necesita y en el que menos. En este amor, aparece la preocupación de que duerma tranquilo, de que concilie el sueño sin inquietud ni angustia. Te doy apoyo y cuento contigo, nos damos ánimo y autoconfianza. No estás solo, te doy consuelo y ganas de vivir.