sábado, 1 de enero de 2022

Perdido en el mercado - Ecuanimidad

 

Soñaba que tenía 5 años y me había perdido en el mercado de Prosperidad. Mi madre estaba comprando y yo había salido a explorar. Veía muchos adultos yendo y viniendo, escuchaba mucho ruido, venían olores de todos los lados, no podía hacer sentido de dónde estaba ni dónde tenía que ir. Solo gritaba pidiendo una mano que me fuera de confianza y me sacara de aquel laberinto interminable.

Cuando me desperté, seguía en un mundo ruidoso, no podía hacer sentido de dónde estaba ni dónde tenía que ir, continuaba necesitando esa mano que me diera confianza y me guiase fuera del caos mundanal.

Ahora no la tengo, pero recuerdo que existía en mi mundo de niño. Había una mano que me llevaba y yo me dejaba llevar. Era muy bonito sentir ser guiado, poder casi cerrar los ojos y dejarme llevar.

A lo largo de los años, he buscado esa mano en muchas manos y pensado que podía confiar, pero me he equivocado muchas veces. El continuo cambio ha seguido siendo ruidoso y laberíntico, y yo seguía sin tener el mapa que me permitiría escapar.

La conclusión es la siguiente. Después de analizar altos, bajos, ciclos, cambios, transformaciones, mutaciones, evoluciones, decadencias, éxitos y fracasos, con suficiente repetición, empieza a aparecer una pregunta: ¿No habría otro modo transitar a través de la vida sin estar siempre atrapado dentro de estos altibajos? ¿Sin tener la sensación de estar siempre en vilo, en la cuerda floja? ¿No tendría el mercado una salida?

Sí la hay. Se llama armonía, estabilidad y equilibrio, la búsqueda de la unidad. Significa poner la atención en lo que siento en mi interior. Independientemente de lo que pase fuera,¿Cómo me siento en mi vida ahora mismo? ¿Cómo puedo conseguir que mis sentimientos respecto a mi vida no tengan fluctuaciones?

Si logro esta ecuanimidad, y recibo un regalo, no me pondría demasiado eufórico, ni tendría un subidón de felicidad, sino trabajaría el agradecimiento, con menor subida emocional. Si alguien me diera una mala noticia, en lugar de enfadarme y ponerme triste, dentro de mí no dejaría caer, intentaría permanecer.

Convertiría la onda sinusoidal de la vida en una línea plana. Seguiría teniendo sentimientos expresivos, pero sin esto querer necesariamente decir salirme de la estabilidad emocional.

En este estado estable puedo construir mi vida, puedo ganar un premio sin salirme de mi centro, puedo ser insultado sin perderme a mí mismo. Así soy inamovible, invulnerable.

¿Tu mano es mi mano?

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