El amor existe en el día a día, y el cine lo muestra en estas nueve películas:
La sonrisa etrusca
Es la historia de un padre, Rory,
y un hijo. El hijo le echa en cara que nunca se preocupó por él, que solo quiso
hacerle una continuación de problemas absurdos y conflictos de la familia con
otra familia vecina en la perdida isla de Ballasay. El padre le echa en cara
que se escapó de la familia cuando consiguió una beca para estudiar en una
universidad norteamericana. El hijo es ahora químico en San Francisco y chef en
un restaurante de cocina molecular.
Después de 15 años sin verse y un
cáncer del padre, aparece de nuevo una antigua relación que se va sanando cada
minuto, catalizada por el nieto y por la toma de conciencia del hijo sobre la
superficialidad de su vida. De paso, Rory conoce a una mujer y vive amor
verdadero sus últimas semanas; como ella dice, no muchos experimentan ese sentimiento
durante su larga vida. Al final el padre fallece y la familia del hijo retoma
la simplicidad de la vida familiar en una isla, a veces nadando en el mar
desnudos.
Vivir dos veces
Es la historia que ocurre a los
14 años de Emilio. Él siempre encuentra algo que estudiar y alguna tarea como
obligación, nunca le dice a Margarita Piquer que la ama, y pasa su vida
intentando olvidarse de ella y su sentimiento por ella. Nunca llega a saber si
ella comparte el sentimiento. Emilio es profesor de matemáticas y ella
profesora de literatura.
Al final de su vida, ya fallecida
su mujer e independizada su hija, Emilio es diagnosticado Alzheimer. Primero
perderá la memoria a corto plazo y no podrá reconocer las calles de Valencia
por las que habitualmente caminaba. Luego perderá la memoria lógica y será
incapaz de las más básicas operaciones matemáticas de los sudokus. Finalmente
perderá la memoria a largo plazo y no recordará su pasado. Antes que eso
ocurra, se da cuenta que no quiere olvidar a Margarita.
Durante la película, dirigida por
María Ripoll, se cuenta la historia de Emilio con su nieta adicta al móvil, su
hija en un matrimonio obsoleto. Todos en búsqueda del amor de infancia del
abuelo. El final es muy dramático, una vez encontrada, ella tiene demencia
senil en estado avanzado y no puede ni reconocerse a sí misma la mayoría de los
días.
Aun así, sigue tejiendo una y
otra vez el mismo símbolo de infinito que tejía a los 14 años. Este trozo de
tela tejida simboliza el amor eterno entre ellos. A pesar del Alzheimer y la demencia
senil, ambos comparten una residencia de ancianos y el recuerdo a largo plazo
de haberse pensado durante toda una vida sin nunca hablarse.
Enamorado de mi mujer
Francesa y dirigida por Daniel
Auteuil, es la historia de una pareja, Daniel e Isabelle, en la que parece
reinar la incomunicación y la diferencia. Se complica cuando unos amigos de
ellos se divorcian y él, Patrick, encuentra a una atractiva y joven actriz de
teatro, Emma. Aparece el mito de la pareja dinámica con enfermedades que
desaparecen, muy popular en el imaginario colectivo hoy por la relación entre
Woody Allen y Soon Yi.
Y él está tentado de probar. Al
final prevalece el amor eterno, cuando él la abraza y le cuenta lo muy
importante que es para él.
La gran enfermedad del amor
En Nueva york el paquistaní
Kumail Nanjiani se enamora de una mujer
blanca, Emily, en una relación de alto sentimiento donde se entienden muy bien.
La familia de él no tolera el matrimonio mixto, su madre hace gran esfuerzo
para encontrarle una mujer de origen pakistaní y foco para que Kumail se
matricule en la facultad de derecho. Kumail se encuentra entre su mundo de
stand-up comedian y su amor, y el matrimonio arreglado de su familia.
Tiene que ser la enfermedad de
ella, su coma de muchos días y el miedo a perder la vida de su pareja, que le
haga reaccionar, hablar con su familia y tomar decisiones. Emily también tarda
en aceptarlo, pero el sentimiento es demasiado fuerte para ambos y su relación
nunca cae en el olvido. Cuando se da el amor, no es posible olvidar y seguir
viviendo.
Está producida por uno de los
reyes de la comedia americana, Judd Apatow, y dirigida por Michael Sholwater.
¿Qué es más fuerte el amor o las creencias? Muestra una historia de amor que es
tan profunda y tan poco habitual que puede con sus propias creencias, incluidas
las raciales y culturales.
Ritmos del corazón
Es la historia de un padre y una
hija. A Frank le encanta la música y su sueño siempre ha sido formar parte de
una banda, pero, tras enviudar y tener que cuidar de su hija Sam, su único
contacto con la música ha sido su tienda de discos de vinilo.
Ambos comparten el dramático
final de su mujer y madre atropellada en bicicleta, pero llega un día en que la
hija se va de Nueva York a California a estudiar medicina. Es el final de una
convivencia, y de paso, el final de otras cosas, como el negocio de venta de
vinilos del padre. Durante 17 años esa tienda ha sido el escenario de
creatividades artísticas, encuentros sociales y conflictos familiares, y es
momento de cerrarla para empezar una nueva etapa. No solo porque ya
económicamente no es rentable sino porque ya no es lo que quiere hacer. Aun
así, el proceso de cambio es largo y doloroso, es un momento de descubrimiento
y de frustración.
Te presento a Sofía
Se enamoran en la época de la
universidad pero la vida les lleva por derroteros diferentes. Alguna vez se
encuentran por casualidad, pero el destino no les une a pesar de las emociones
que hay compartidas. Ambos tienen parejas esporádicas superficiales que no duran
hasta que por fin deciden coincidir. Él tiene una hija y ella odia
profundamente a los niños.
Este hecho les obliga a vivir una
serie de mentiras encadenadas que acaba con la relación. Él se encuentra ante
la disyuntiva de su hija o su amor. O publica la existencia de la hija y pierde
a su amor, o esconde a su hija y trata de mantener la relación. Sofía sufre la
obsesión de su padre y el conflicto por otro lado con la nueva familia por
parte de su madre.
Se resuelve bien, rompiendo la
creencia inicial de su odio por los niños, mientras que ella descubre su
infancia y el valor de la relación con la hija.
La Librería
Es una película de Isabel Coixet,
caracterizada por películas de altísima tensión que tienen siempre un final
para celebrar. Es capaz de llegar al fondo del ser humano y comprender sus
últimas motivaciones y sentido.
La cinta es muy sutil en la
narración de los estados de ánimo de los personajes. Habla de libros y la
protagonista es realmente alguien que sabe cómo cogerlos, olerlos, palparlos.
"Cuando leemos una historia,
la habitamos. Las tapas de un libro son como un tejado y cuatro paredes, una
casa. A ella más que nada en el mundo le encantaba el momento en que terminaba
un libro, y la historia sigue viva en la cabeza como un sueño muy real; y
después de eso le gustaba dar largos paseos para despejar la mente de todas las
sensaciones y emociones que el libro había despertado en ella".
Es la historia de una mujer,
Florence Green, que decide abrir una librería en un pueblo, Hardborough. Este
es un gesto tremendamente valiente en esa circunstancia. Es un pequeño pueblo
de los años 50 británicos donde la literatura no es el pasatiempo de nadie.
Segundo, porque tiene la oposición de los poderes locales, que harán lo ético y
lo no ético para hacer fracasar el emprendimiento. Especialmente la atroz
Violet Gamart. Tercero, porque es mujer en un mundo patriarcal.
Sin embargo, encuentra un apoyo
incondicional, un amor sincero en un hombre del pueblo, Edmund Brundish. Al
igual que ella, este hombre ha sido la oveja negra, aislado y dedicado a la
literatura. Ambos se entienden rápidamente y desarrollan una comunicación casi
no sensorial. Les une Ray Bradbury, Nabokov y otros, pero sobre todo un amor muy
primordial.
Hay un momento épico en el que él
muere y alguien viene a hablar mal de él a la librería. Ella podría haberse
considerado traicionada por él, pero lo tiene tan tan claro que da todo su
presente y su futuro por la dignidad y valores de él.
Finalmente hay otro gesto de amor
muy bonito en el que la niña que ha estado trabajando en la librería aprende el
amor por los libros y continúa la labor precozmente seccionada.
Si la cosa funciona
También existe un amor libre,
abierto, creativo, sin ataduras, hacia delante. Si la cosa funciona… pues
adelante con el experimento amoroso. Amar sin amarrar ni condiciones. Hacer y
dejar hacer. No quiero definir el amor… prefiero hacerlo y muchas veces. Cuando
hay roce entre los cuerpos, acaba saltando la chispa, acaba apareciendo el
amor.
Dirigida por Woody Allen en 2009,
es la historia de un intelectual en Nueva York divorciado, Boris Yellnikoff, de
vuelta de todo, misógino que además sufre constantes ataques de pánico. Se
considera un genio, es un físico retirado experto en la teoría de cuerdas.
Boris tiene la suerte de conocer
a una chica joven, Melodie St. Ann Celestine, inocente y con ganas de vivir. La
chica y su familia vienen de un pueblo sureño del Mississippi. Choca la cultura
tradicional católica del sur con la apertura de miras neoyorkina.
Como resultado la chica se casa
con un hombre mucho mayor que ella, la madre, Marietta, acaba haciéndose
artista y liberada sexualmente conviviendo con dos hombres. El padre, John,
sale del armario y cambia la corbata por su novio liberado.
En la escena final el
protagonista decide suicidarse, se tira por la ventana y cae encima de una
vidente. Boris no se hace nada, pero ella acaba con varios huesos rotos. Tras
su proceso de hospital el destino quiere unirles.
La chispa de la vida
Salma Hayek es la mujer de José
Mota. Él es un publicista en paro netamente obsesionado por el dinero y la
hipoteca. Incluso en el momento de haber tenido un accidente casi mortal, sigue
buscando la oportunidad mediática de convertirlo en un beneficio económico.
Ella reacciona en todo momento
poniendo por encima de lo económico lo emocional. Hasta después de su
fallecimiento, que tiene la oportunidad de vender una grabación a los medios y
obtener dos millones de euros, sigue perfectamente cuerda y elige el luto en
privacidad.
Los hijos tienen sus vidas y no
siempre de acuerdo con los valores del padre, sin embargo, en todo momento
vibran con él cuando el peligro acecha. Le sienten y le apoyan.
Ese amor es incondicional, en el
momento que más lo necesita y en el que menos. En este amor, aparece la
preocupación de que duerma tranquilo, de que concilie el sueño sin inquietud ni
angustia. Te doy apoyo y cuento contigo, nos damos ánimo y autoconfianza. No
estás solo, te doy consuelo y ganas de vivir.
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