Este libro comenzó a escribirse
en agosto de 2019 en Medellín, Antioquía, Colombia. Yo sentía un renacer,
brisas de libertad, y necesitaba compartir mi viaje. El objetivo era, primero,
dar un curso, construir los materiales para un curso eminentemente práctico, a
modo de casos de estudio, para proponer temas de debate a los estudiantes. El
segundo objetivo era desarrollar un texto publicable, autocomprensible, que se
pudiese leer de principio a fin por cualquier persona.
Veía un mundo en el que
llevábamos décadas como pollos sin cabeza, corriendo de un lado a otro,
hiperactivos, y en el que empezaba a necesitarse una nueva etapa de descanso,
reflexión y tranquilidad. Necesitábamos hacer sentido de nuestras vidas, dotar
nuestro hacer de una narrativa.
En el planeta nos adentrábamos en
una crisis multivariable. Por un lado, la tierra estaba ya mostrando signos de
callejón sin salida como ecosistema, por otro la economía dejaba de ser
sostenible tal como la entendíamos.
Yo lo veía como crisis de lo extrovertido.
Habíamos vivido hacia fuera y necesitábamos una época de lo introvertivido, de
mirarnos hacia dentro y hacernos las preguntas que dieron ya hace tres milenios
nacimiento a la Filosofía: ¿Quién soy?, ¿De dónde vengo?, ¿A dónde voy?
Era agosto, hacía calor, 27
grados centígrados decía el termómetro en Medellín, Antioquía. Nos disponíamos
a abrazar el nuevo año académico, un año que tendría un tinte de Digital
Sustainability. La tecnología digital significa sustituir la realidad física
por la información alrededor de esa realidad física. Es el paraíso de la simulación
y de la visualización.
Necesitamos la tecnología porque
buscamos sustituir la física tradicional por la actividad mental energética.
Nos damos cuenta de que no solo somos cuerpo, somos también información y energía.
Me sorprendió mucho ver el
desarrollo de la ciudad de Medellín. Hace pocos años era la casa de Pablo
Escobar y el símbolo del miedo y el escaso valor de la vida humana. Hoy, en sus
Airbnb viven americanos que están lanzando empresas de Internet y viajantes que
deciden hacer unos años de pausa en la ciudad. Por ejemplo, Andrew Ng, fundador
de Google Brain y antiguo CEO de Coursera decide abrir oficina en Medellín con
el objetivo de promover el conocimiento y aplicación de la Inteligencia
Artificial. Allí encuentra el entorno creativo y los profesionales adecuados.
La Sostenibilidad Digital tiene
que ver con la empresa, nueva o tradicional, que busca sus ventajas
competitivas en la tecnología, las operaciones y las personas. Y lo hace sin
límites, sin fronteras, sin miedos, apostando por la globalización de las
ideas, la innovacion en los mercados y la creatividad en las personas.
En ese sentido, hablaremos de
Inteligencia Artificial, Big Data, Entrepreneurship, Innovación, Supply Chain,
Fintech, Industria 4.0, Blockchain, Bitcoin y nuevas tendencias en el mundo,
tales como la Vida Líquida de Zygmunt Bauman, la Gestión de las Emociones de
Eckart Tolle y los Millenial Otaku. Acabaremos hablando del viaje interior y
del Nirvana, de cómo tiene sentido la vida en un crescendo de aprendizaje.
Para empezar, propongo siete
preguntas:
1. La cultura moderna líquida ya
no es una cultura de acumulación, pero sí de denso aprendizaje. ¿Qué está
haciendo la tecnología? ¿Por qué se percibe por algunos como desapego,
discontinuidad y olvido?
2. Antonio Guterrez, Secretario
General de Naciones Unidas describe el reto del siglo XXI como el de las
inclusión de las sociedades. ¿Qué ha pasado con el digital divide? ¿Por qué no
es posible ninguna cultura "moderna" sin producción de basura y de
individuos basura definidos como excedentes?
3. ¿Por qué la cultura moderna ya
no tiene un pueblo que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir?
4. ¿La vida social ya se ha
transformado en una vida electrónica y cibervivida?
5. Cuando una cantidad más grande
de información se distribuye cada vez más rápido, la creación de secuencias
narrativas se dificulta. Aparece la fragmentación. ¿Qué consecuencias tiene
esto en el modo en que nos relacionamos con el conocimiento, el trabajo y el
estilo de vida?
6. Lo que antes era un proyecto
para toda la vida, hoy se ha convertido en un atributo del momento. Una vez
diseñado, el futuro ya no es para siempre, sino que necesita ser montado y
desmontado sucesivamente. Montar y desmontar tienen importancia y esfuerzo
similar. ¿Qué decía Daniel Goleman sobre el Emotional Intelligence?
7. Los móviles ayudan a conectar
a los que están a distancia. ¿Permite a los que se conectan, mantenerse en
contacto a distancia?
El realismo se convierte en
realismo mágico. Como en la película “Bagdad Café”:

Es un motel en el desierto de
California, y un paisaje de tormenta de desierto, con una fotografía que
recuerda a ese toque inconfundible de la película “Paris Texas”. Ahí se da el
encuentro fusión entre dos mujeres, Jasmin y Brenda, ambas recién divorciadas y
un conjunto de personajes en principio incompatibles, sin embargo, llenos de
color y parte del mismo canvas.
Aparece Palance, un pintor de
Hollywood, Kaufmann, un artista de tattoos glamuroso, el hijo de Brenda, quien
toca preludios de Johann Sebastian Bach en el piano sin pausa. Jasmin hace de
gluten en el motel, motivada por su pasión por la limpieza y los trucos de
magia, es capaz de convertir lo opaco en brillante.
La película intenta una especie
de realismo mágico con una historia y una fotografía muy auténticas: por
ejemplo, incluye varias parhelias, en las que en el cielo vemos dos soles y que
muestran un ambiente de irrealidad, aunque es posible en este mundo, es un
fenómeno debido a la refracción de la luz sobre cristales de hielo en la
atmósfera.
Con guión y dirección de Percy y
Eleanore Adlon, la película debate cómo una persona puede modificar las vidas
de una comunidad. A través del trabajo duro y de la aceptación mutua. Es fácil
sacar la conclusión de que la conexión, la empatía, la belleza, la amistad, la
creatividad... llegan si estamos abiertos a ver, a cambiar, a empezar de cero,
a aparcar los prejuicios, a compartir, a aceptar... a trabajar duro y a
aceptarnos mutuamente.
Es un motel en el desierto de
California, y un paisaje de tormenta de desierto, con una fotografía que
recuerda a ese toque inconfundible de la película “Paris Texas”. Ahí se da el
encuentro fusión entre dos mujeres, Jasmin y Brenda, ambas recién divorciadas y
un conjunto de personajes en principio incompatibles, sin embargo, llenos de
color y parte del mismo canvas.
Aparece Palance, un pintor de
Hollywood, Kaufmann, un artista de tattoos glamuroso, el hijo de Brenda, quien
toca preludios de Johann Sebastian Bach en el piano sin pausa. Jasmin hace de
gluten en el motel, motivada por su pasión por la limpieza y los trucos de
magia, es capaz de convertir lo opaco en brillante.
La película intenta una especie
de realismo mágico con una historia y una fotografía muy auténticas: por
ejemplo, incluye varias parhelias, en las que en el cielo vemos dos soles y que
muestran un ambiente de irrealidad, aunque es posible en este mundo, es un
fenómeno debido a la refracción de la luz sobre cristales de hielo en la
atmósfera.
Con guión y dirección de Percy y
Eleanore Adlon, la película debate cómo una persona puede modificar las vidas
de una comunidad. A través del trabajo duro y de la aceptación mutua. Es fácil
sacar la conclusión de que la conexión, la empatía, la belleza, la amistad, la
creatividad... llegan si estamos abiertos a ver, a cambiar, a empezar de cero,
a aparcar los prejuicios, a compartir, a aceptar... a trabajar duro y a
aceptarnos mutuamente.
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