domingo, 1 de mayo de 2022

Capítulo 1.5. Mi vida, mi confesión en primera persona

 



Me atrevo a escribir en primera persona,

buceo en mis intimidades en público sin escándalo,

robábamos higos en la infancia, descubríamos la noche furtivamente en la adolescencia,

nos escapábamos en la juventud, me sobrealimento a pesar de estar lleno,

voluptuosidades embriagadoras en mi alma vigorosa.

Intento mostrar lo que yo soy, creo y siento,

hay un yo que se expresa y pone sobre la mesa un sentir, un percibir, un saber, un ser.

Me causa escozor y hasta controversia.

Cuando otros leen mi confesión auténtica, lo sienten repetido en ellos mismos,

y si no lo repiten no desvelan el secreto.

El lector puede sentirse como intromiso en un mundo al que no tiene acceso,

y como no lo percibe directamente puede no entenderlo,

sin embargo, le puede “llegar”, “mover”, “confrontar” o generarle algo,

el texto es sólo un vehículo para decir, trascender, o simplemente… ser.

El lector, al leer, es movido a verificar la confesión, a leer dentro de sí mismo,

¿es esto verdad en mi propia experiencia?,

no quiere, viene a fisgar secretos ajenos por una puerta entreabierta,

y acaba mirando a su propia conciencia.

En seguida, de lo que hay en mi interior emana lo que es el todo,

de lo que yo soy aparece lo que somos todos.

Yo busco la verdad, y lo hago desde el hombre que soy, desde la calle que experimento,

porque la verdad transforma la vida,

y lo hace, como decía María Zambrano, a través del amor,

tanto más apasionado cuanto más universal y fría es la verdad,

cuanto más lejana y pura.

En algún momento de la Historia, la verdad se dispersó en la relativización del todo,

y sustituimos la exigencia de la verdad por una exigencia de sinceridad,

yo soy sincero.

Si tiene que ser un género literario, es el de Confesión, con mayúsculas,

hablada, larga conversación,

viaje que se inicia en el yo padezco y puedo perderme,

como Job, soy queja y plañidos, soy palabra a viva voz.

Es novela porque es un relato,

aunque no nace de mi necesidad literaria,

sino de la necesidad que la vida tiene de expresarse,

no lleva como una novela a un tiempo imaginario,

no hay desván mágico ni linterna de luciérnagas,

se origina en la confusión y en la inmediatez temporal.

Es arte, busca desde el tiempo real del escritor y lector,

el artista crea una eternidad virtualmente real, la del paraíso perdido,

es el tiempo que no puede ser expresado ni apresado,

es la unidad vital que ya no requiere expresión.

Es poesía y, por consiguiente, hechizo con instantes de éxtasis.

Es filosofía, porque estudiar filosofía es volver a filosofar, decía Kant,

comienzo en la duda para recobrarme,

la respuesta solo está en mí mismo.

En la Confesión, no borro mi condición de sujeto,

como sujeto me resisto a ser a medias y confuso,

sería narcisismo mostrar complacencia conmigo mismo,

no sería camino, sino grotesco y trágico pasillo de espejos.

Como hombre, nazco libre y dondequiera me encuentro encadenado.

Hablo desde el tiempo que tengo, y busco otro tiempo,

huyo de mí para encontrar la chispa que me aclara y me sostiene,

siento el peso de mi existencia y necesito que mi propia vida se manifieste.

La existencia desnuda de mi dolor, mi angustia, la injusticia, 

son de procedencia externa,

me suceden a mí como sujeto paciente, me llevan a pedir razones,

muero porque no muero, 

hasta que descubro mi interioridad.

Busco ser escuchado,

persigo abrir mis límites, traspasarlos y encontrar mi unidad y mi integridad acabada,

espero una verdad más allá de la vida, una objetividad bajo la que habitar,

la realidad suprema, de San Agustín el Africano,

mis sueños utópicos de volver a una realidad en la que encajar,

recordar lo que desprendí como olvidado,

mi ignorancia no es más que olvido,

ya lo sabía de antemano,

la reminiscencia de Platón supone que mi alma humana ya conocía la verdad,

antes de encarnarse en mi cuerpo,

y a través de la dialéctica, es posible recordar la verdad,

lo que llamo aprender no es más que recordar,

siento nostalgia de la realidad que presiento, que no tengo ni se me muestra,

mi memoria es la fuente de este encuentro con mi realidad total,

ya no hay recuerdo ni olvido, sólo presencia,

mi realidad está ahí, yo olvidado de ella, vuelto de espaldas, disperso y confuso,

y sin embargo tengo que buscarla.

Mi forma de dirigirme a ella es ofrecerme con hambre,

para ser visto y recogido, para entrar en la luz.

El paraíso en la tierra es la vida, mi corazón inagotable, acabado de nacer,

amar sin miedo,

mi corazón es un órgano de luz, la luz viva mediterránea,

no oigo con el oído sino con la conciencia,

como Juan Jacobo Rousseau decía, la luz entra en mi corazón y se pierde en él como en un jardín,

lo siento en un beso que me marea.

jueves, 28 de abril de 2022

Consejos de Administración

 Me gustaría compartir mi experiencia en consejos de administración, fundamentalmente basada en tres aventuras como CEO en tres compañías de sectores tan diferentes como retail, educación y tecnología. Su rol principal es la supervisión de la dirección de la sociedad, y también garantizar su interés social, velar por los intereses de empleados, proveedores, clientes y gestionar el impacto en la comunidad y en el medio ambiente.

Ahora estamos viviendo una revolución en la composición, pues la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), dirigido por Sebastián Albella, está recomendando el cumplimiento de que el 40% de los miembros de sus consejos de administración sean mujeres. Habitualmente, el vivero es el puesto de alta dirección y el primer cargo ejecutivo para el máximo órgano de administración.

Desgraciadamente, la información que fluye sobre Consejos es relacionada a casos de corrupción, esto no solo perjudica el crédito y la reputación de la sociedad, sino el rol del Consejo en general. Por ejemplo, el 'caso Villarejo' ha afectado a BBVA y ha provocado cambios en su organigrama.

La CNMV publica el Código de Buen Gobierno de las sociedades cotizadas, con la finalidad de mejorar la eficacia y responsabilidad en la gestión de las sociedades españolas y, al tiempo, situar los estándares nacionales al más alto nivel de cumplimiento comparado de los criterios y principios internacionales. Asegurar la adecuada segregación de funciones, deberes y responsabilidades en las empresas, es necesario para generar confianza y transparencia para los accionistas e inversores.

Este Código de buen gobierno contiene recomendaciones de seguimiento voluntario sujetas al principio de «cumplir o explicar», según la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, que modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo.

Además, hay normas legales en cuestiones tales como las competencias exclusivas de la junta general de accionistas o del consejo de administración, la votación separada de acuerdos, el fraccionamiento del voto, etc.

En la última versión, el Código incorpora recomendaciones específicas en materia de responsabilidad social corporativa, en línea con la importancia de la responsabilidad social corporativa de las empresas cada vez más asentada.

Los cuatro principios generales son:

1.      Facilitar posibles ofertas públicas de adquisición,

2.      Solventar conflictos de interés con empresas del grupo,

3.      Desarrollar una política de comunicación con accionistas e, inversores, y

4.      Realizar un uso limitado de la facultad delegada de emitir acciones o valores convertibles.

El consejo de administración se compone de una mayoría de consejeros no ejecutivos (internos) y una adecuada proporción entre consejeros dominicales e independientes (externos). El consejero delegado es un alto directivo de la sociedad con funciones ejecutivas, las cuales ejerce bajo la supervisión del consejo, y en quien se delegan algunas de sus facultades.

Los consejeros dominicales acceden al mismo por ser titulares de paquetes accionariales con capacidad de influir por sí solos, o por acuerdos con otros, en el control de la sociedad, es decir, se hayan vinculados al accionista o grupo de accionistas de control significativos.

Los consejeros independientes acceden al mismo por sus conocimientos técnicos y su experiencia profesional, por tanto, son elegidos para lograr una visión externa e independiente y defender los intereses de todos los accionistas, fundamentalmente de los minoritarios.

El consejo se reúne anualmente o más, y su funcionamiento es gestionado por el Secretario, siendo el Presidente el responsable.

La comisión de auditoría está compuesta por miembros con conocimientos y experiencia en materia de contabilidad, auditoría y gestión de riesgos, tanto financieros como no financieros.

El nuevo Código aboga por reforzar las competencias de la comisión de auditoría atribuyéndole también los sistemas de control y gestión de los riesgos no financieros, con mención expresa de los relacionados con la corrupción.

La composición que adopte en la práctica el consejo de administración de una sociedad suele depender mucho de su tamaño. De este modo, en las pymes es difícil encontrar consejeros independientes, que sí son habituales en las grandes empresas.

miércoles, 27 de abril de 2022

Mediación 2


Dicen que el conflicto es pervasivo en nuestra sociedad, y que se debe a la diferencia de valores de cada una de las personas, aunque mi impresión es que ojalá hubiese conflicto, y ojalá no fuésemos tan estrictos con nuestros valores y flexibilizásemos nuestras posiciones.

Vivo en un mundo donde los seres humanos se cruzan, no se encuentran. Se sienten separados unos de otros, cada uno ve su pasado y su futuro, no siempre ocurre la oportunidad de poder caminar un rato del camino común juntos. Ver el mundo desde una óptica diferente del otro provoca una sensación de soledad y una dificultad de colaborar en proyectos más grandes.

La comunicación muchas veces se da desde el miedo, miedo a ser inferior, miedo a no ser suficiente, miedo a no ser merecer la pena, miedo a no poder, miedo al fracaso, y, en estos casos, la comunicación se convierte en dos monólogos, son dos Egos intercambiando sus propios pensamientos sin escuchar.

Otras veces la comunicación se da desde el amor, desde el entendimiento de que somos todos uno, y que es más importante el conjunto que cada uno de nosotros. En esa circunstancia aparece el diálogo, la comprensión y finalmente la toma de decisiones.

Muchas veces es necesaria una mediación, es decir, la involucración de un tercero que es aceptado por ambas partes. El mediador facilita creencias en las partes que permiten llegar a acuerdos con equidad.

La primera condición fundamental que tiene que cumplir un mediador es la neutralidad, es decir, aunque debe conocer bien el objetivo del negocio para así poder crear comunicación, no debe tener un partido concreto por ninguna de las opciones ni de las partes.

Las partes deben aceptar el proceso en libertad y voluntad propia. No debe haber ninguna coerción ni presión en el proceso. Deben aceptar unas reglas de funcionamiento en el proceso con el mediador.  

El mediador construye necesidades y motivaciones de forma que el entendimiento de cada una de las personas se convierta en el entendimiento del equipo. Los intereses, emociones e identidades de las partes quedan a un lado respecto a la forma de entender el problema y la decisión.

Cuando las emociones son fuertes, e incluyen resentimiento o ira, el mediador no tiene el rol de despreciarlas, sino de buscar las fuentes y ponerlas al servicio de la resolución del conflicto.

Cuando hay una falta de confianza, que puede ser por falta de honestidad o por falta de conocimiento concreto sobre el tema, y se cuestiona la buena voluntad y los intereses de los demás, el mediator puede modificar esas asunciones y percepciones.

Es necesario utilizar todos los medios psicológicos para generar una comunicación constructiva entre las partes, transcendiendo dogmas, pero también hay otros roles que debe representar el mediador.  

El mediador toma el rol de guía o chairperson, estructurando las interacciones y el proceso. Esto significa tener una idea sobre el viaje que se espera, el camino que se va a ir construyendo. También el mediador toma el rol de guardián y árbitro, un watchdog que regula comportamientos y evita excesos innecesarios.

Además, el mediador es un investigador de problemas y recursos disponibles, convirtiéndose en un innovador y encontrando soluciones antes inimaginadas. Puede convertirse en el leader y en la autoridad, basada desde el punto de vista del conocimiento, y ejercida en la realidad.

Por último, el mediador es también el gestor de riesgos, trayendo los posibles costes escondidos y riesgos en las decisiones tomadas.

¿Por qué el acuerdo a través de la mediación es más sostenible que el arbitraje o la resolución legal? Porque las personas están a título voluntario, pueden dejar el proceso si lo desean, cada persona tiene el veto en su mano hasta el último momento, y si llegan al final lo consideran como suyo, se involucran en la implementación de la solución. Al acuerdo se llega por consenso, y nadie tiene que ceder, por eso la implementación es más suave.

También se llega al acuerdo en menos tiempo, pero la mayor diferencia es que el mediador destapa las causas raíz del conflicto, aparecen factores insospechados, y las soluciones incorporan soluciones innovadoras.

Al final, mientras que en un proceso legal la relación entre las personas queda muy deteriorada, después de un proceso de mediación, las relaciones llegan a sanarse. Al incorporar las relaciones interpersonales, se facilita el trabajo en equipo después del acuerdo.

El final del proceso es un compromiso escrito firmado por las partes. Este documento legitima el acuerdo. Es fácil comparar la situación con el conflicto inicial, no con la intelequia imposible que cada parte tenía en la cabeza, sino el atasco objetivo de no llegar a soluciones.

sábado, 16 de abril de 2022

En primera persona

 


Me atrevo a escribir en primera persona. Así intento mostrar lo que yo soy, creo y siento, hay un yo que se expresa y “pone sobre el tapete” un sentir, un percibir, un saber, un ser. Me causa escozor y hasta controversia. El lector puede sentirse como intromiso en un mundo al que no tiene acceso, y como no lo percibe directamente no lo entiende, sin embargo, le puede “llegar”, “mover”, “confrontar” o generarle algo, el texto es sólo “un vehículo para”… decir, trascender, o simplemente… ser. En seguida, de lo que hay en mi interior emana lo que es el todo, de lo que yo soy aparece lo que somos todos.

Dios y la transferencia


El pasado no está completamente pasado,

es posible reconstruir emociones y fantasías que tienen que ser despertadas,

con una sustitución de una persona más temprana por la figura del maestro.

A eso Freud lo llamaba transferencia,

en la transferencia positiva, transfiero mis buenos sentimientos al maestro, sanador o médico,

mi líder es todo bondad y cuidará de mí como siempre había querido en mi infancia sin lograrlo,

es un maestro maravilloso que me va a cambiar la vida.

En la transferencia negativa, es un líder, no un salvador,

es hostil, lo expulso.

Ejercer mi vida amorosa, sus condiciones y sus metas, es para Freud el resultado de un sumatorio,

de disposiciones innatas y experiencias en la infancia,

esto da por resultado un cliché, algo que se repite/reimprime de manera regular,

y si esta necesidad o forma particular de vivir, necesitar y pensar el amor

no es satisfecha por la realidad,

me veré obligado a volcar todas mis expectativas,

es decir, todos los clichés del amor hacia una persona nueva que aparezca,

para así forzar a esa persona para que satisfaga las necesidades de mis clichés.

Esta investidura libidinal insatisfecha se dirige directamente hacia el lugar del maestro,

que puede convertirse en el imago paterno o el imago materno o en la del hermano.

Para mí ese es Dios,

Dios, tú no eres ese hombre barbudo que vi en mi infancia,

eres la conexión que tengo con un árbol,

eres un campo de fuerza,

eres positivo, una fuerza que me hace sentir energía,

mezclado con sensibilidad,

blando y flexible, fácilmente te deformas,

me despiertas sentimientos de afecto y dulzura,

usas ropa suave y holgada, con una fragancia suave,

tu sonrisa es amable, eres entero amable y afectuoso,

me miras a los ojos y me escuchas,

eres orden sin restricción,

júbilo exuberante, quietud profunda, conciencia precisa y reverencia al momento,

todo a la vez de forma simultánea,

merece la pena conocerte.

Quiero vivir mi vida en ese lugar donde se es tan conocido, tan visto, tan amado y tan gustado.

Busco una palabra más moderna para describir tu poder y tu presencia,

y decido que solo Dios puede contener esa fuerza desconocida y de naturaleza misteriosa.

Quiero que estés ahí ya, pero de momento solo estás en camino por llegar,

cerca del final de mi viaje, siento el efecto “puesta de sol” de mi ser anterior,

que el sol parece más brillante cuando está por ponerse y desaparecer,

mi ser anterior no se quiere ir pacíficamente, insiste en que yo lo necesito,

y que todo se desmoronaría sin él,

se empeña en no salir por la puerta y cerrar por fuera, se ríe de histeria.

A veces busco evitar el stress de mi vida en el mundo,

limpiar la casa, trabajar, aprender, cuidar mi cuerpo, correr de aquí a allá,

es una forma eficaz de anestesia,

siento la necesidad de controlar todo yo mismo, sin pedir ayuda Divina con los detalles,

yo me siento desbordado,

hasta que reconozco la mano Divina armonizándolo todo.

De hecho, todo el universo se siente seguro en las manos Divinas,

los planetas giran alrededor del sol, las células se dividen,

los embriones se hacen bebés, sin pensar “No sé cómo voy a hacer que se dividan las células”,

el embrión no tiene que saberlo, un orden superior le mueve a hacerlo de forma natural.

Si no me agobia mirar a las estrellas, tampoco debe hacerlo mirar mis circunstancias,

todo está junto y conectado por la misma fuerza,

si el cielo no se cae, puedo entregarme, renunciar y rendirme.

No necesito poner a mis espaldas todo el peso del mundo,

me hago liviano para viajar delgado y vaporoso,

cada movimiento, situación, relación, problema, sentimiento, emoción,

puedo dejarlo de forma segura en las manos de la Mente Divina.

No necesito la disciplina del miedo,

mis creencias subconscientes se rompen cuando entiendo

que Dios es la relación que siempre he anhelado en mi corazón,

soy su discípulo, me disciplino para servir a lo Divino,

le ofrezco todo mi tiempo y mis pensamientos,

en sus manos estoy protegido de todo daño, es un abrazo Divino.

Dios, toma mi situación, la pongo en Tus manos, revélame lo que me harías hacer.

El griego Poseidon es el Dios del mar,

si él pide a las aguas que se calmen, las olas cesan,

Jesús caminó sobre el agua y paró la tormenta,

es tu efecto, Mente Divina, sobre las tormentas de mi interior,

eres el maestro de mi mar interno,

yo solo no puedo controlar las fuerzas salvajes de mis sentimientos sin procesar,

contigo me elevo sobre las tormentas de mi mente inconsciente. 


viernes, 15 de abril de 2022

Relaciones de pareja conscientes



Me gusta el olor a romanticismo, está de moda.

Dicen que las relaciones conscientes son aquellas donde el conflicto se ausenta,

hay comprensión mutua y huele el ambiente a media naranja.

Desgraciadamente, a mí esto me huele a buenismo y a máscaras en todas sus vertientes,

huele a que puede haber bien sin mal, a que puede haber blanco sin negro.

Dicen que una relación es superior cuando dura,

y a mí me suena a autoridad, sumisión, y a miedo,

veo control, celos, evitación y ansiedad.

Mi intuición me dice que preocuparse por una relación,

es como preocuparse por el color de un automóvil cuando acaba de quemarse el motor y no anda.

¿Cómo puede haber relación si no hay aceptación plena de la realidad?

¿Cómo puede arreglarse lo de fuera cuando nos olvidamos del interior?

Preocuparse de que el coche se mueva es indagar y resolver mi mundo interior,

aprender a ser uno mismo, amistarme con mi cuerpo, comunicar,

gestionar mis emociones y entender el amor, éstos son los paraqués de la relación.

No se trata de convencerme de que tengo una sombra en el inconsciente,

ni de juzgarme por dónde estoy en el proceso de sanación,

ni de hacerme creer que estoy roto y necesito reparación,

sino de aceptar lo que es y no puede no ser, e intuir amor y unidad,

y hacerlo en una visión compartida de la vida como un proceso sanador,

no solo compartir los momentos de luz y celebrar los resultados juntos en pareja,

sino trabajar la sombra unidos, meditar de la mano y prácticas similares.

Una relación es el mejor maestro posible en la parte de mí que es proyectora,

en esa parte, tengo mi sombra y soy capaz de ignorarla absolutamente,

aunque la veo aumentada en mi pareja,

y al verla la sano.

En la otra parte, en la que, por el contrario, uso máscaras porque no soy suficiente,

y tengo que continuamente demostrar aquello que no es,

encuentro la sanación en mi interior,

y la ausencia de pareja me ayuda a obligarme a confrontarme conmigo mismo.

Dicen que una relación comprometida es magia,

que está compuesta por decisiones conscientes, unas pequeñas y otras grandes,

que es sentir y dejar de estar dormido como mis tobillos cuando me siento un rato sobre ellos,

que es elegir comunicarse cuando se rompe un acuerdo tácito o explícito.

Yo también creo en ello, pero para mí tiene una condición sine qua non,

aprender a vivir sin Ego, esa capacidad que tenemos de querer lo que no es y no ha de ser,

hacerme ilusiones donde nada va a ocurrir,

y construirme objetivos que creo dignos pero que no me acaban de llenar.

Yo siento momentos de absoluta imposibilidad de relación consciente,

y son los momentos de transigir la combinación ataque-inocencia,

en ese drama, fundaríamos símbolos de terror en el camino,

e implicaría cargar un arma de la que ninguno de los dos podríamos escapar,

ninguno de los dos podríamos escapar de la culpa, ni juntos ni separados,

o nos sacrificamos los dos o ninguno,

o nos liberamos los dos o ninguno.

Acusar es el obstáculo para el amor,

obstruye la autopista de la confianza y la paz.

¿Quién, herido por el otro, podría amarlo y confiar?

Así comienza: yo me siento tratado injustamente, consiento en sufrir,

siento privación o siento cualquier tipo de necesidad,

por tanto, acuso al otro, le hago pagar la injusticia que percibo,

sufro y lo hago porque el otro es culpable de haberme atacado,

soy testigo, me convierto en una prueba viviente de que el otro ha extraviado su inocencia,

y se daría cuenta con muchísima facilidad si se mirase a sí mismo,

yo estoy pagando por una injusta venganza y es el otro el que debería estar pagando.

Espero que la justicia se encargue

de que el otro pague por todas sus injusticias ejecutadas contra mí,

solo así yo me liberaré.

Veo sus faltas escritas en el Cielo con mi sangre y con mi muerte,

considero a la muerte como un coste razonable,

si con ello puedo demostrar que ha sido por la culpa del otro,

sufro y me enfermo, una forma leve de muerte, como reflejo de la culpabilidad del otro,

en tanto que enfermo, no siento compasión por él e intento matar por contagio,

por eso amo la culpa.

Me transformo en la imagen representación de su culpa,

perdonar sus transgresiones solo haría añadir otro fardo más a la culpa ya acumulada.

Sus faltas merecen castigo, mientras que las mías, si vamos a ser justos, deberían pasarse por alto.

Sin embargo, mientras el otro consienta en sufrir, yo no voy a sanar,

condenarle no me deja a mí liberarme,

solo en su inocencia puedo yo encontrar la mía.

Estoy satisfecho de que estoy a salvo de todo ataque y veo la prueba de mi propia inocencia,

ya no voy a ver ni dolor ni reproche,

veo inocencia allí donde antes solo había un mártir testigo de su culpabilidad,

mis manos se vuelven mansas y todas mis lágrimas se enjuagan felizmente,

dejo ir,

encuentro la prueba de que nada de lo que su locura le mandó hacer ocurrió,

ni tuvo efectos de ningún tipo,

no se justifica ninguna forma de reproche.

Me transformo en un testigo de su inocencia y no de su culpabilidad,

busco la paz y la pura curación en lugar de la muerte,

así el mensaje al otro es “Descúbreme, que gracias a ti existo”.

Corregir los errores es la función que se nos ha dado a ambos,

no por separado, sino como función compartida,

corregir los errores de ambos,

estamos en manos de la Mente que está unida

y que opera como una y única, pues el propósito es indiviso.

Todo queda solucionado en el aquí y ahora,

solo se requiere un instante de mi amor sin traza alguna de ataque,

en el ahora sano completamente

el ahora brinda mi bendición al mundo,

amo al mundo y no queda nada motivo de miedo,

el aquí y ahora ilumina mis ojos.

Lo que ocurrió en aquel instante en que el amor entró sin ninguna traza de ataque,

permanecerá conmigo para siempre,

tu curación y mi curación serán uno de sus efectos,

todos los testigos que contemple serán sólo una fracción de los que realmente existen,

la infinitud no se puede entender contando todas sus partes separadas.


jueves, 7 de abril de 2022

De la frustración a la justicia

Esta mañana he recibido una respuesta negativa,

y me ha hecho sufrir.

Me he dado cuenta de que no era nada personal contra mí,

pero eso no me ha liberado del dolor.

Si veo el mundo tal como es,

no necesariamente es un mundo de ética y moral,

sino un enorme pozo del que todos, unos más y otros menos,

estamos intentando salir.

Unos estamos ya bien agarrados a las paredes escurridizas,

y otros todavía estamos en el aire.

Ver a los demás en intentos desesperados de salir del lodo del pozo me ayuda a entender la vida,

no me defraudan porque veo sus buenas intenciones,

no me atacan, porque solo veo sus intentos de supervivencia, buscan salvarse,

al contrario, me veo lleno de amor yo 

y responsable de ayudar y acompañar a los demás en su sufrimiento.

Así, nada me puede faltar, nada puede salir mal, cada día es un regalo.

Llueve oro, y no tiene sentido quejarme porque me estoy mojando, sino tomar el oro y agradecerlo.

Cada momento en que recibo una negación

es una enorme oportunidad de cambiar, de mejorar, de crear y crecer.

Ahí donde se produce el golpe o ataque, el cerebro se licúa,

antes estaba sólido y cerrado a lo nuevo, hundido en la rutina y en la repetición del ayer,

ahora es líquido y contempla como posibles otras alternativas,

intuiciones que estaban ahí y que nunca pudieron ver la luz.

Todo es posible, es el momento de darles la oportunidad de respirar,

antes de que el cerebro vuelva a solidificarse,

y adiós.

Hay alguien con quien, estando a su lado, nada me puede pasar.

¿Dónde está el fin de esta injusticia?

Todavía diferencio lo injusto de lo justo,

es lícito reaccionar con ira y atacar lo injusto,

pero eso me esconde conocer a los demás, les mantiene afuera de mí.

Creo que soy tratado injustamente, y creo que es otro, y no yo, quien me está privando,

pero solo estoy proyectando la causa de mi sacrificio,

lo saco de mí y percibo como injusto, en lugar de considerarlo mi justo merecido,

y es que solo yo me estoy exigiendo a mí mismo el sacrificio,

cometiendo una profunda injusticia contra mí mismo,

yo soy mi único enemigo,

me niego el derecho de ser yo mismo,

trato de encontrar inocencia únicamente en mí y no en ellos,

a expensas de la culpa de los demás.

Ataco para conseguir inocencia,

prefiero ser una víctima inocente,

pero no puedo comprar mi inocencia descargando mi culpa sobre los demás,

no importa cómo juegue el juego de la culpa, alguien tiene que perder para que yo gane,

alguien tiene que perder su inocencia para yo ganarla.

El único propósito de relacionarme con otros es conocer a los demás,

nunca hacerles culpables,

pues el mundo se vuelve gris y perverso.

Cuando percibo injusticia me digo: prefiero conocerlos a ellos que ver su injusticia.

Solo en los sueños puedo hacer sacrificios,

solamente puedo sacrificar las ilusiones, lo real nunca puede ser sacrificado,

y al desaparecer, aparece el regalo que ocultaban, el Ser.

martes, 5 de abril de 2022

Mi cuerpo



¿Soy mente o soy cuerpo?

Mi cuerpo me sirve, me puedo mover, tener aventuras, interaccionar con los demás.

A veces, me gusta simplemente sentir un cuerpo en forma, bello, como fin en sí mismo.

Cuando el cuerpo deja de funcionar, lo llamamos muerte y se acaba todo.

O tal vez no, tal vez el cuerpo es solamente el contenedor de algo etéreo que llamamos alma,

y que cuando deja de funcionar simplemente libera su contenido,

hasta que encuentra otro contenedor para seguir viviendo aventuras.

A veces enferma, es decir, deja de funcionar parcialmente y debe ser reparado,

igual que la aspiradora de casa,

entonces vamos al médico, nos hace una evaluación y receta una pastilla o cirugía,

suponiendo que, metiendo el tenedor y el cuchillo, algo se puedo cortar, quitar o pegar,

para que siga funcionando.

También hay enfermedades psicosomáticas,

que por más cuchillo que se meta, no hay dónde ni cómo meterlo,

porque su causa no se encuentra en la materia sino en la vida incorpórea que contiene.

En la psique o en el pensamiento, que es donde la medicina pierde el norte,

y les deja de funcionar el GPS como si hubieran entrado en el triángulo de las Bermudas.

El efecto placebo funciona cuando simplemente pensamos y nos curamos,

con la fuerza de la mente.

Nos tomamos una pastilla de tiza pensando que es un fármaco complejo y caro,

y nos curamos, como por arte de magia, porque lo dicta placebo.

La prueba de la existencia del placebo demuestra en sí misma que la mente gobierna al cuerpo,

y no al revés, que las enfermedades son relacionadas con la necesidad de sanación mental.

A veces me hago daño, no cuido mi cuerpo, tomo decisiones que suponen su destrucción,

podría fumar y alquitranar mis pulmones, podría saltar desde un quinto,

podría consumir alcohol e inhibir mi capacidad de ver la realidad,

podría sondear drogas y crear percepciones alteradas, a veces sin vuelta atrás.

Otras veces exagero con el deporte, llevo mi cuerpo al límite,

obligándole a generar sustancias pseudo-droga de origen físico, adrenalina...

busco el frío, el esfuerzo, la presión,

así también estoy poniendo estrés sobre mi cuerpo generando dolor.

¿No será que el auténtico objetivo de mi vida es la sanación de mi alma?

¿No será mi cuerpo una proyección o reflejo que me permita ver los errores en mi existencia?

La enfermedad puede ser una estrella fugaz que me conduzca hacia elementos a sanar,

y hacia una vida más en paz.

Como, me alimento, y creo que lo hago para incorporar a mi cuerpo aminoácidos,

hidratos de carbono, proteínas, grasas,

y otros elementos que necesita para continuar la vida,

lo hago como acto de miedo, no vaya a ser que muera deshidratado y de inanición,

pero también puedo comer como un acto de amor, como para crecer,

para alimentar mi voluntad de búsqueda trascendental.

Desarrollarme significa cambiar la relación que he creado con mi acción de comer,

revisar las creencias básicas asociadas

y aproximarme a la comida con una actividad de pensamiento diferente.

¿En qué pienso mientras como?

¿Qué pensamientos rondan mi cabeza?

¿Qué emociones vibran en ese momento?

¿Estoy absorbiendo información de mis sentidos, o por el contrario estoy rescatando imágenes del pasado e imaginando futuros conflictivos?

Creo conciencia sobre este hecho y no me gusta lo que observo.

Intento parar el ciclo de pensamiento,

drenar la cadena de ataque y defensa que se sucede sin solución de continuidad.

Observo la velocidad con la que se mueve la partida de ping-pong,

y cómo cambian constantemente los jugadores,

es un juego de tengo razón- soy atacado – proyecto – me defiendo – ataco.

Presto atención a mi respiración: mis pulmones se vacían y se llenan,

si quiero disminuir la energía mental, enfoco mi atención en el vaciar de los pulmones,

si deseo aumentar la energía, los lleno.

Lo hago sin forzar, sin modificar lo que está pasando de forma natural,

solo soy un observador en la distancia,

observo que me cuesta dejar entrar oxígeno,

siento los músculos contracturados apretando la capacidad torácica,

pongo el énfasis en relajar los pulmones,

con la esperanza de que se disuelva el bloqueo y se llenen solos.

Noto que mi espalda está curvada y que no permite espacio físico,

cambio la postura,

pero sin forzar los músculos,

tratando de que mi propia espalda encuentre el equilibrio físico sano sin apretar,

con relajación, con relajación apropiada, ni poca ni demasiada,

mis pensamientos empiezan a desvanecerse.

Noto que mis sentidos envían hordas de información a través del gusto,

el oído, la vista, el tacto, el olfato,

me centro en ellos y me gusta lo que experimento,

a través del gusto, puedo diferenciar y separar distintos sabores,

pero no trato de hacer eso,

por el contrario, trato de saborear la unidad, la integración de todas las papilas gustativas de mi lengua.

Huelo donde antes no olían los alimentos,

veo colores y formas como cuadros en un museo de arte moderno,

elijo con esmero de dónde tomo la siguiente cucharada,

voy haciendo formas dinámicas en lo que queda en el plato,

no quito ojo a cómo va apareciendo el dibujo de la base del plato,

los colores se mezclan y van cambiando,

si me atrevo, utilizo mis dedos y descubro la textura de los alimentos,

ahora ásperos, suaves, duros, blandos, crujientes, lisos y grumosos,

la manzana deja de ser blanda y la tostada deja de ser húmeda.

Tengo una mala experiencia haciendo esfuerzos,

comer bien y hacer deporte pueden ser hechos con mi fuerza de voluntad,

incluso pueden ser esfuerzos gigantescos, superhumanos a veces,

al final, el hecho es que los esfuerzos son solo temporales,

imposible de mantenerlos permanentemente,

solo por un corto periodo de tiempo he podido cambiar mis comportamientos,

soy capaz de cambiar mi pensamiento consciente, pero no el inconsciente.

Reprogramar permanentemente de forma positiva mi pensamiento consciente e inconsciente

sucede solo al nivel de la sanación holística hacia la libertad.

El cuerpo es el efecto, no la causa.

Cuidar el cuerpo significa actuar sobre la causa, y esta no es material,

la causa es la mente,

y simplemente es miedo,

y el miedo se expresa mediante urgencias inconscientes,

con excesos o hábitos insanos, y con resistencias al ejercicio apropiado.

En esencia, necesito eliminar mis propios miedos para poder sanar mi cuerpo,

así podré alinearme con el Flow del universo,

mis células recordarán su comportamiento natural.

Mi cuerpo incorpora una inteligencia natural para regularse y crecer,

lo que es es, y hay una fuerza que empuja hacia lo que es.

Se puede decir que el comportamiento compulsivo destructivo es de alguna forma un olvido,

una enajenación de esa sabiduría de la realidad.

La adicción es una fuerza inconsciente que lleva a un comportamiento autodestructivo crónico,

sobre lo que la consciencia tiene poco poder de control.

En la adicción, no puedo parar.

Una cierta locura toma el control arruinando el momento, disolviendo la felicidad,

y dejando en su lugar la desesperación.

El resultado del comportamiento es miseria,

que no ayuda nada a enfrentar la siguiente situación con motivación.

No puedo controlar, salvo dejándome en las manos de una fuerza superior

en ese momento, elevo mi mano derecha abierta

y espero que sea acogida por alguna estrella fugaz.

Así se hace la perfección.

Contra la adicción,

entender la conexión entre la mente y el cuerpo,

conocer la fisiología del deporte,

los detalles del metabolismo,

es expresamente inútil.

Freud dice que la inteligencia se pone al servicio de la neurosis,

en esos momentos de autodestrucción, he llegado a pensar:

voy a tomar unas galletas para darme amor mí mismo,

para reconfortarme, para alimentarme emocionalmente,

así de loca es la adicción, y no tiene nada que ver con lo racional.

La salida es apelar a una fuerza superior que me ayuda a liberarme del falso hambre,

que se lleva mi sufrimiento, que secuestra mi yo compulsivo,

que desencadena mi corazón y que me enseña quién soy.

En este viaje interior, dejo de entender el comer como comfort y fuerza,

deja de valerme para tranquilizarme ni relajarme,

ha sido una gran mentira,

ni me alimenta ni me sostiene emocionalmente, estoy corrigiendo esta creencia.

Entre los pensamientos que aparecen silenciosos mientras como,

están algunos ladrillos en mi mochila: vergüenza, juicio, arrogancia, inferioridad…

metafóricamente son pesos que primero se añaden a mi conciencia,

para después formar grasa material.

El peso de mi mente es el peso de mis sombras emocionales,

nutridas por sentimientos sin procesar, negatividades o actitudes miedosas.

Una tristeza que no sale, es una tristeza que se queda atrapada en mi mente,

para después hacerlo en mi cuerpo en forma de volumen.

No puedo asimilar la experiencia y dejarla ir, es un tema de procesar desperdicios.

Me dejo llevar de la mano,

creo un lugar sagrado para la alimentación, un altar donde celebrar,

con objetos que recuerdan el objetivo último, un libro, una foto, una flor…

pido que la neurosis, la patología, la compulsión y el miedo

dejen de tener poder en mi corazón, mi cuerpo y mi hogar.

Tengo un mantel, una servilleta y una cubertería atractiva, vaso y velas, quemo incienso,

cierro los ojos y veo que mi cuerpo se llena de luz, se vierte un elixir dorado y me dejo respirar.

Igual que en las antiguas tradiciones, tengo un aceite especial, me lo extiendo,

desde los dedos de los pies, doy a mi cuerpo antes de recibir,

pongo atención en cada curva sin prisa, aceptando, afirmando, perdonando,

lo hago en una estancia limpia y ordenada, y bella.

La esfera luminosa está en mi pecho, es mi ser,

no es delgado ni obeso, fuerte ni débil, no tiene colores ni es bello, simplemente es.

Me rindo a lo Divino, ya no tengo que comer para calmar el monstruo de mi ansiedad.

Mi cuerpo no está separado de mi mente,

es una simple reflexión de ella,

cambio mi mente y cambian mis células,

no hay ningún pensamiento neutro,

si pienso negativo, me enfermo,

si pienso amor, se hace el milagro.

Consagro mi cuerpo para un propósito superior, el amor, solo como en servicio del amor.

Hoy mi cuerpo y mi mente sirven a un objetivo superior,

mi cuerpo es un templo que conduce al amor,

no es un fin en sí mismo, es solo un medio hacia un amor superior.

Como la vestimenta, no es lo que yo soy, pero es un delicioso templo.

Voy a la cocina y me hablan dos voces a la vez, la del miedo y la del amor,

la primera pide procesados,

la segunda un desayuno sano que me permita ejecutar la misión que me ha sido encomendada,

la comunión amorosa con la vida misma.

Me levanto y doy las gracias por estar vivo y sin dolor,

doy las gracias por mi familia, amigos y mi mundo,

doy los buenos días,

hago un zumo de naranja para todos,

sonrío y doy abrazos, con palabras bonitas,

les empodero para el día,

abro la ventana y permito que se ventile el aire y entre la luz,

leo algo inspiracional, medito y conscientemente acepto mi día,

me muevo, paseo, bailo y hago yoga.

Durante la cena, preparo para que todos estén alrededor de la mesa,

cada uno debe sentir la paz de entrar en el hogar,

mis hijos saben que alguien les espera para escucharles,

el estimulo frenético del mundo se congela, la mesa está bonita y tiene velas y flores.

El final del día es la relajación, un paseo observando las estrellas,

las cosas ya no tiranizan, sino dan la libertad.

Mi cuerpo es un instrumento de paz hacia los demás.

El amor es muy diferente del miedo:

otro día más, que se hagan su desayuno, no me importa lo que hacen,

no me importa cómo me veo, quiero comer, no debo nada a nadie,

no tengo tiempo de meditar, no tengo energía para pasear al sol, odio, nada me motiva,

me doy a la compulsión de mi inconsciente.

Que vea el miedo que me aprieta y el amor que me libera,

Enséñame a vivir en el amor,

y que una nueva forma de alimentarme venga de forma natural.


miércoles, 23 de marzo de 2022

Capítulo 5.1. Uroboros

 

Como dice mi hijo, hoy me he comido mi propio intestino,

soy una pescadilla que se muerde la cola,

el Uroboros animal mitológico que se devora a sí mismo.

Yoshinori Ohsumi obtuvo el premio Nobel de Medicina,

en 2016, 

por su trabajo sobre autofagia,

descubrió el APG1, una proteína que genera la autofagia,

es decir, la capacidad del cuerpo para devorarse a sí mismo.

La autofagia o autofagocitosis es un proceso metabólico,

durante el cual, las células se deshacen y pierden sus componentes disfuncionales,

una forma de reciclar la basura celular y

convertirla en energía que el cuerpo puede usar.

Este proceso viene regulado por sustancias,

la insulina, el glucagón, mTOR, AMPK, AKT y otros.

La baja presencia de insulina en sangre,

que significa bajo nivel de azúcar y falta de nutrientes,

lanza el proceso de autofagia.

El glucagón libera el glucógeno del hígado para extraer energía,

aumentando más todavía la autofagia.

La eliminación de mTOR mediante la presencia de rapamycin y CCI779 induce autofagia,

como lanza la autofagia el NF-KB, el oxígeno reactivo, calcio, AMPK, etc…

El mayor inhibidor de autofagia es el AKT, que activa mTOR y FoxO3.

Mi cuerpo responde al equilibrio entre anabolismo y catabolismo,

durante el anabolismo, convierte energía en creación celular,

durante el catabolismo, convierte la célula disfuncional en energía.

Algunos deportistas promueven el anabolismo mediante suplementos de aminoácidos,

pero, sin catabolismo, el cuerpo va acumulando volumen disfuncional,

que podría acabar generando enfermedad.

En el ser humano, la autofagia en el cerebro, hígado, músculo y grasa

trae beneficios para la salud,

como la desinflamación de los tejidos, el rejuvenecimiento,

la claridad mental y la sensibilidad a la insulina,

que evita la diabetes.

Voy a estar bien, necesito un poco de autofagia y catabolismo.

Capítulo 2.7. SCRUM y el Manifesto Agil

Voy a trabajar ágil,

SCRUM me enseña a ser ágil y empírico en mi proyecto,

disfruto más, mejoro la calidad del producto diseñado,

y soy más rápido, reduzco el tiempo de desarrollo.

Creo en el “Agile Manifesto” y en sus 12 principios ágiles,

si rompo el proyecto en pequeñas unidades, puedo observarlos por separado,

puedo monitorizar, realizar cambios y adaptarme a los resultados finales.

Puedo iterar y aproximarme incrementalmente,

e involucrar al cliente final en el testeo.

Soy empírico, estoy viendo siempre al cliente,

Incorporo el sentido común.

De las 7 etapas, en la primera, desarrollo mi visión, el producto diseñado alineado con la estrategia,

en la segunda, pinto mi hoja de ruta, mi roadmap, el camino a seguir en el mapa,

en la tercera, pongo fechas de llegada,

en la cuarta, entro en un sprint, uno de esos micro elementos de proyecto troceado,

en la quinta, veo el día y pongo prioridades enfocadas y realista,

en la sexta, reviso el producto viable de cada sprint,

y en la séptima, descanso, visualizo la retrospectiva, refino, me hago eficiente.

Según Peter Drucker, “no hay nada tan inútil,

como trabajar con eficiencia en aquello que no debería hacerse”.

Repito este ciclo de siete etapas una y otra vez,

pongo feedback y

desarrollo solo la más alta de las prioridades.

Si somos de 7 a 9 personas, el “scrum master” se hace el dueño del proceso,

el “product owner” gobierna el qué y cuándo.

No es el PMBOK tradicional, aquí el énfasis es

en el individuo y sus interacciones, más importantes que procesos y herramientas;

en el producto funcional sobre extensa documentación;

en la colaboración con el cliente, sobre negociación contractual;

en la respuesta al cambio, sobre planificación y seguimiento.

Lo fundamental es

la simplicidad, el arte de maximizar la cantidad de trabajo que no se hace;

la auto-organización, que trae el mejor diseño;

la efectividad, que se va construyendo en intervalos regulares, con el equipo en reflexión.

En Scrum lo visual siempre aporta más valor que lo escrito,

los seres humanos pensamos pictóricamente y recordamos imágenes,

bocetos, croquis, dibujos, diagramas y gráficos en una pizarra.

lunes, 14 de marzo de 2022

No soy especial

¿Qué es mi vida? Un instante, agradezco que la vida sea un instante.

Tenía que ver para creer, dejar una casa en la que ha vivido medio siglo,

ha trabajado en cada rincón para crear un espacio íntimo y agradable,

y lo deja ir, al espacio y a todas las posesiones allí albergadas.

No es de las que, a los 91 años, han acumulado miedos y se hunden en situaciones sin cerrar;

no vive en la queja constante ni en la crítica ubicua.

Es de las que han puesto amor en cada día de su existencia; vive en la gratitud constante.

Mi tía ha conseguido entender el desapego, y deja ir por lo que luchó durante casi un siglo.

Entiende que viajar ligero es una oportunidad que le permite degustar,

aun no pudiendo físicamente salir de 4 paredes, degusta cada segundo de su vida.

Entre dolores corporales, ve que no se va a llevar nada material a ningún sitio,

ser siervo de pertenencias no es buena idea, por eso, decide dejar ir.

Sabe buscar la calma clara y segura, la que viene de visualizar,

esos recuerdos son percepciones falsas que la mantienen en un yugo,

no son más que una nube pasajera en un cielo eternamente despejado.

Probablemente ya ni puede recordar dónde compró cada uno de esos pequeñitos jarrones,

ni con qué vana pretensión lo hizo.

¡Hay tantas cosas que tenemos que esperar a los 91 años para interiorizar!

Lo que es un poco más difícil es dejar ir el resentimiento a las personas,

poder perdonar todos esos ataques que percibimos recibir durante décadas,

y que se van acumulando hasta colapsar la vida,

no permitiendo descubrir la alegría antes de que la muerte se ponga en nuestro camino.

Me empeño a ratos en ser especial,

y lo hago a través de compararme sutilmente con lo demás,

sin embargo, en el amor no hay ninguna comparación.

Busco diferencias en los demás y elementos que escasean en ellos, los encuentro,

pese a que eso me ciega,

no veo que aquel a quién hago de menos es en realidad mi salvador.

No es sino a la proyección de mis debilidades a la que hago de menos.

Para ser especial pago el precio de la paz.

¿Cómo puedo bajar de mi omnipotencia y compartir mi poder?

¿Quién puede liberarme de las cadenas?

No soy especial, pero al intentar serlo, vivo en el ruido que esconde la voz de mi silencio,

me pierdo la Verdad con mayúsculas.

El especialismo en el que creo no es más que un ensueño, me olvidaba de que somos Uno.

Necesito aprender el arte de ensoñar,

aprender que todo el mundo que ensueño como especial,

y todos los artefactos que ensueño para defenderlo,

se pueden desvanecer en un abrir y cerrar de ojos.

Aprender que pago un coste por ser especial, mi paz y mi tranquilidad,

aprender que, por el contrario, creo pagar un coste por la Verdad:

dejar de ver lo que nunca fue, dejar de escuchar lo que no creó ningún sonido.

Tengo que esperar a los 91 años para entender que no hay que dejar nada para recibir el amor.

Empero, a esta altura del camino, ya no hay vuelta atrás, ya hay esperanza y honestidad,

ya sé que el amor es Uno y no puede ser dividido.

Universo, te amo, y a tu hijo también,

tu hijo tampoco es especial, ambos participamos del mismo Universo,

yo soy él, él es yo, él soy yo,

no existe el compromiso ni el chollo con él,

no somos especiales, somos Uno.

miércoles, 2 de marzo de 2022

El ayuno de dopamina: La homeostasis

Esta semana voy a hacer un ayuno de dopamina, que consiste en renunciar a azúcar, café, Internet y otras fuentes artificiales de placer.

¿Por qué? La homeostasis es la capacidad del Universo para equilibrar todo. Cualquier cosa que pase crea una fuerza oponente que hace que todo se equilibra. Si intento provocarme placer, en mi cerebro reptiliano, aparece una fuerza dolorosa. Llega la tristeza y la sensación de vacío. Son Gremlins en mi cerebro encargados de generar placer.

La comida, una película… empiezan bien, pero acaban siempre en respuesta contraria dolorosa. Es la dopamina. Absorbemos una dosis de dopamina, que genera la sensación contraria. Consumo mucha más dopamina de la que mi ser puede digerir. Y ocurre la aleostasis, un estado cambiante que no consigue llegar a la homeostasis, los gremlins se hacen Schwarzenegger, y lleva a la depresión, dolor físico y suicidio.

Al final, el dolor y el placer son las dos caras de una misma moneda. No tiene sentido tratar de desvanecer el sufrimiento si no desvanece también el intento del ego por artificialmente atraer al placer. Ambos deben juntos dejarse ir, en un proceso de aceptación consciente.


martes, 8 de febrero de 2022

Change Management


Dear friends, allow me these 20 minutes. Sabine asked me to introduce a dimension of change management that is critical, but we haven’t paid enough attention to it in these European meetings: The emotional element of Change Management.

I am aware that most of you practice it in your daily job, informally, without reporting time or results. Let’s take the opportunity today to share best practices and concerns.

There is technical side of Change Management, where we produce Excel sheets and report progress. And there is also a people side of Change Management, where we change glasses and see human beings.

Human beings suffer during change. Yes, they suffer, they feel unfocused, have something in their stomachs and some become psychosomatically sick. They look superficially normal if you don’t scratch enough, but anxious, with anger (ira), sometimes even rage (rabia), sadness (tristeza), sometimes melancholia, once you actively listen and connect.

I have played the role of coach, assistant, accompaniment, have conversations and simply listen to them. Sometimes not judging, not providing answers, is wiser than having a very astute response. Not judging and not providing practical solutions is the key to generate the needed trust, that will allow you to get the time and dedication.

In concrete, I notice several emotions. The most common is uncertainty. They feel unconsciously uncertain. Although they have a plan for their lives, that may include early retirement, career or simply outplacement activities, they still sense that their ground is moving. And uncertainty kills. It blocks their minds in a way that makes it difficult to make decisions.

I also notice fear. Fear can mean fear to something, like for example, fear to boredom, to be bored after the change, or fear to be overwhelmed, fear to failure, fear to not being worth… Probably, they are reviewing their past and examining again and again the several situations when they experienced something similar. Although analyzing is not bad, and something can be learned out of it, if it becomes thinking in cycles without reaching conclusions, means suffering and blocking their senses, not being able to make decisions and move ahead. It is common that such thoughts come and return oppressively, and sometimes allow little space for living the present.

Fear can also mean fear to nothing in particular. They feel as if a tiger was about to jump on them and devour them. It seems anxiety, but I understand it as too much future. They may become obsessed with thoughts about how their future will look like.

Note that sometimes fear drives them to try to negotiate a better financial package. It is easy to make a mistake and confuse fear with fear to have economic problems in the future.  Not to say that they should not worry for their economics, but sometimes it is such a substitution to try to feel better.

Change Management theories remind us that change is often resisted by humans. There are several reasons for this, mostly that humans are engineered to consume as little energy as possible, and change is often demanding in energy levels. For that reason, human beings belief, argument and make decisions against change, trying to make maintenance of the old habits the most rational decision possible.

Our objective is the adoption of the change, and that can be achieved by many different means, including the financial pressure, authority or power. But radically the best option ever is reputation. As a reference, McDonnalds popularized the employee of the month.

Of course, some people are more resilient than others, some are more risk averse and others have more propensity to risk. Since it depends on personality, team training is not always the right answer and accompaniment is necessary.

Who is the right person to take this role? Firstly, if the person is another employee, his or her manager, or somebody from the HHRR department, the risk is that the person will not generate as much trust as desired, and will be perceived as “with an interest”. They will not speak free, and it will be difficult not to judge.

Note that we don’t see employees, we see human beings. Our interest is not them professionally performing at high level, but they growing from a personal perspective. They first need to be healthy, then they will be able to perform.

The overall objective of managing emotions is taking care of our people, so that they do not become a bottleneck to our change project. It is not that the need to do their jobs till the last minute, but also that they need to be creative and think outside of the box, especially in a moment in which we are redesigning the organization, the way of work and the culture.

There are two quick wins for a Change Management Officer:

-        Gratitude:

o   Thank people for their efforts.

o   Help them appreciate their positive situation.

-        Letting go. Help them heal the past by leaving in the present. Help them see things as they are now.


Gestión del Cambio en NTT:

Get fit – Lead: Estrategia NTT Ltd 2018-23

Comunicación: Mantener informados de forma transparente a todos los involucrados en el proyecto

Liderazgo y compromiso: Oportunidad para desarrollar el orgullo de pertenencia a NTT, empoderar a los middle managers y conseguir un liderazgo compartido

Capacitación y training: Que todo el mundo sepa qué y cómo hacer las actividades

Visión y propósito: Tener claro el viaje, por qué y para qué. Diseñar la narrativa. Envío de emails periódicos por parte de alta dirección.

Transición y modelo de interacción: Diseñar cómo y quién ejecuta cada actividad, y con quién interaccionar en cada situación.

Capacitación y Job Aids. Generar documentos guía que resuelvan dudas sobre con quién y cómo interactuar, y cómo resolver incidencias.

KPIs y reporting. Medir las variables relevantes para tomar las decisiones adecuadas.

Oportunidades de mejora. Detectar elementos para los que el shift and lift no funciona, y que necesitan ser repensados.

 

sábado, 29 de enero de 2022

El Ser, la Realidad Ultima y lo Divino

Según Pitágoras, ¿Por qué está el hombre en la tierra? Para contemplar el cielo. Muchas veces yo estoy en la tierra para buscar amor, riqueza, poder, crecimiento económico o dejar una huella en el tiempo, más tengo momentos lúcidos en los que me sé en la tierra para contemplar el cielo.

La vida me vuelve a recordar la diferencia entre las ilusiones y la verdad. En mi día a día había algo que yo creía que era esencial y permanente, una pequeña ventanita al aquí y ahora, a la eternidad. Y era toda una alucinación, un constructo artificial basado en lo que yo quería ver, más no estaba ahí. Era un bastión del ego que se desquebraja como castillo de cartón piedra.

El mundo que veo, en realidad, es como yo lo quiero ver. Es la proyección que mi mente hace de mis deseos y pensamientos. Es importante entenderlo desde este punto de vista, porque es el testimonio de mi estado mental. Cuando veo un desastre, en realidad veo culpa en mi y condenación. Cuando veo esperanza, veo mi camino hacia la salvación.

Por otro lado, si el mundo que veo no me gusta, no tiene sentido cambiarlo, tiene sentido cambiar mi propia percepción. Una vez interiorizado este argumento, tengo claro que yo solo puedo portar mis propias mochilas, y no las de los demás. Mi mochila es analizar lo que veo, identificar las emociones positivas y negativas, para digerirlas con ecuanimidad. Todas las demás mochilas no son mías, como mucho yo intento acompañar y dar palabras de aliento a los que, a mi alrededor, portar mochilas con mucho peso, pero no son mis problemas, son los de los demás.

Voy de ilusión a desilusión, y de desilusión a ilusión, en ciclo continuo, y parece que necesito a cada una de ellas para escaparme de la angustia que la otra origina. Pero me estoy fijando un poco más, y son lo mismo, tanto ilusión como desilusión tienen en común que ambas contribuyen con el mismo sinfín de sufrimiento.

Lo opuesto a las ilusiones no es la desilusión sino la verdad. Entiendo la felicidad como el momento con menos sufrimiento del bucle continuo, más todo lo que parece felicidad y no es duradero, es realmente miedo, en este caso miedo a la escasez, a estar solo, a no ser suficiente. No es felicidad.

La salud psíquica, según Freud, consiste en ser capaz de amar y trabajar, si tienes esa salud psíquica ya estás a salvo del infortunio neurótico, el que viene de tu interior, solamente expuesto a la desdicha ordinaria, la que te viene del exterior.

Un ente es el samsara y otro es el nirvana. Solo hay dos entes, yo y lo que es solo una ilusión de mí. Por un lado, está mi ser vacío, y por otro puedo estar imaginándome participando en una bacanal con once mil vírgenes. Esta dualidad es una idea un poco absurda, como si los pensamientos pudiesen abandonar la mente del pensador, ser diferentes y oponerse. Si así fuera, los pensamientos no serían extensiones de la mente, sino sus enemigos.

Cuando me doy cuenta de esto, nada que haya yo inventado puede tener poder alguno sobre mí. Una frustración en la bacanal con las once mil vírgenes no puede significar frustración una vez que despierto y dejo de imaginar. Por extensión, nada que tenga que ver con el mundo externo que veo puede influirme, solamente lo interior, lo estrictamente real y permanente de mi ser.

No dejo que el pasado, que ya ha dejado de existir, me interfiera. Cuando viajo, trato de aligerar mi equipaje arrancando las páginas de los libros a medida que los voy leyendo.

Cuando me pregunto si existe algo permanente en medio de tanto efímero, mi intuición me dicta que algo reluce desde el círculo radiante e infinito que se extiende eternamente, y es el aquí y ahora eterno. Ese algo descansa sereno en el tiempo, más está más allá de él. Es el ser inmortal y está en la tierra. ¡Qué grande es el poder que en él reside!

Si voy a describir el ser que reluce, debe ser una Voluntad que está por encima del tiempo, que hace que el mundo sea lo que ella disponga. El destino y la libertad juntos.

En caso de que nada de lo que yo imagine tenga consistencia ni poder sobre mí, es necesario asumir que sí lo tiene el Ser, lo que entrena mi mente a pasar por alto todos los objetivos triviales e insensatos, y a recordar que el Ser es mi objetivo. Dejaría los juegos y baratijas que el mundo me regala para dejar paso a la paz y la felicidad.

Intuyo la noción de un poder más transcendente que la mente mortal, que puede lo que yo no puedo. No me creo sus nombres ni tampoco doctrinas o dogmas, pero sí el principio espiritual, y también que esta creencia me ayuda a sanar del bucle ilusión-desilusión.

Dado que hay problemas que yo solo no puedo solucionar, porque no puedo pararlo ni tengo control sobre ello, y necesitan solución, una más grande de lo que yo soy, busco una cura milagrosa, y creo que es posible. Si hubiera podido yo solo, ya lo habría hecho. El hecho de creer que el milagro es posible ya es como asfaltar el camino a que ocurra y pueda experimentarlo.

Lo acepto, no puedo yo solo, es una compulsión como la de comer de forma excesiva. He luchado, pero ahora es el momento de rendirme, consentir, como dice Ionesco. No puedo negar que tengo la impresión de que simplemente rendirme es una locura, me quedaría completamente fuera de control. El mantra es “Yo no puedo, pero lo Divino puede”. Consiento, cedo, desisto a la Realidad Ultima.

Para que emane lo Divino, necesito desasirme, aunque tiendo a aferrarme a todo, trato de retener el mundo entero en mis manos. Te lo ordeno, suelta las llanuras, suelta las montañas, como si todo fuera polvo.

A course in weight loss: 21 spiritual lessons for surrendering your weight forever / Marianne Williamson, HAY HOUSE, INC., 2010

lunes, 24 de enero de 2022

Desdén y lozanía

Me reconozco en ese arisco cretense que desde lo alto de su acantilado disparaba dardos de desdén. El desdén es caprichoso. No me gusta esa mirada de indiferencia y desatención para con las cosas o las personas. La falta de garbo y gracia implica desinterés por las pequeñas cosas de la vida. Supone que algo no vale la pena, pero todo y todos somos dignos en esta existencia.

Me gusta la planta verde y vigorosa, después de regarla. Me gusta la persona lozana, joven y saludable. Me quedo con la lozanía del corazón.

Me gusta más todavía otro desdén, el que fluye con la Naturaleza. José Zorrilla decía: “Róbale al mar, que con desdén se mece en su lecho de arena, su murmullo: y a la brisa que el árbol estremece, y a las tórtolas tiernas, que guarece, con su ondulante pabellón, su arrullo.” Así es el flujo de la existencia si se le despoja de ilusiones y entelequias. Sobre sus sueños de la infancia dice: “El fecundo jardín, que cultivasteis es hoy salvaje selva enmarañada; nada hallaréis de lo que aquí dejasteis”.

Hoy me he subido a la báscula y me indica cinco kilos más que la última vez.

Con este desdén veo el alimento que necesita mi cuerpo tres veces al día. Me da la sensación de que guardo miedo en mis michelines. Todos los días ingiero emociones, afortunadamente hay algunas que soy capaz de procesar adecuadamente y las dejo ir, pero hay otras que me las como, literalmente, y las guardo en mi barriga en forma de kilos. Ese baúl está lleno de joyas del pasado que ya no existen. La energía no procesada de materializa de forma densa. La sombra pesa.

Si es cierto que la mente es la causa y el cuerpo es el efecto, igualmente reprogramar la conciencia es actuar en el nivel causa, y por eso revisitar y dejar ir las emociones no digeridas apropiadamente tiene un efecto directo en la báscula moviendo su manilla hacia la izquierda.

Teresa de Jesús habla de dejar los problemas más relevantes en las manos de la Divina inteligencia. Porque cuando la mente se alinea con su propia esencia, entonces el cuerpo tiene los mecanismos naturales inteligentes para mantener el peso perfecto.

Es el miedo el que se convierte en un comer compulsivo y una adicción, y lo hace de forma violenta y destructiva. Es adicción cuando las fuerzas del inconsciente conducen al comportamiento autodestructivo crónico, no dejando a la mente consciente pilotar. Siento que no puedo parar.

Conocer la ciencia detrás de la biología y la fisiología del ejercicio, o la realidad del metabolismo alimenticio no traen mucho beneficio ante la situación de adicción. Freud decía que la inteligencia es usada en servicio de la neurosis. Me invento argumentos como que ciertos nutrimentos me alimentan emocionalmente, pero no es posible ser más listo que una compulsión o una adicción.

Trabajo en que se acalle en mí toda voz que no sea la de la naturaleza. Hoy deseo oír sólo Tu Voz, llego a Ti en el más hondo de los silencios para escuchar Tu Voz y recoger Tu Palabra, para que me suministres la verdad.

Y la verdad no se corresponde sino con Tu Voluntad, que hoy quiero participar Contigo. Igual que el agua del río tiene voluntad de seguir curso río abajo hasta desembocar en el mar.

Hoy no dejaré que los pensamientos del ego gobiernen mis labores. Cuando se muestren, simplemente los observaré con serenidad y luego los retiraré, no optaré por almacenarlos. Una vez acallados, en sosiego, la Naturaleza me anuncia mi voluntad.