jueves, 10 de septiembre de 2020

La economía compartida y el bien común

 


Intro

La vivienda en Madrid ha caído en precio un 15%. Netflix, Amazon y otras compañías en los últimos meses han visto desarrollos brutales, creciendo a triple dígito. El 60% de las empresas ya tienen una mayoría de trabajadores en online. Encontramos problemas de desabastecimiento en la cadena de suministro de casi todos los sectores productivos, Apple iPad, camiones…

Mientras tanto, aparece la solidaridad de no solo médicos y personal sanitario, sino donantes de contenidos, desde los Ballets del Bolshoi a muchos museos de arte.

El legado del coronavirus es una visión diferente e innovadora de nuestra sociedad, economía y medioambiente como bien común, y vemos ahora una legión de interés e investigación por estos modelos de negocio. Es la década del altruismo y la cooperación como formas alternativas de mercado.

https://soundcloud.com/manuelescwa/economia-compartida-bien-comun

La economía compartida y el bien común

Esta década se explica por modelos de negocio como Airbnb, Car2go y Zilok. En estos modelos, la propiedad privada sigue existiendo pero el uso ya no es privativo de la propiedad sino de múltiples y sucesivos usuarios, y esto es posible gracias a la capacidad de Internet de generar mercados de costes de transacción bajos y accesos altos. Decimos que el gran bien común del siglo es Internet.

Compartición y cooperación. Esta clase viene motivada por otro Premio Nobel, esta vez de Economía en 2009, por cierto, el primero otorgado a una mujer, la estadounidense Elinor Ostrom. Ostrom desafía la creencia anterior de que la propiedad común es gestionada de manera pobre y debería ser regulada por el Gobierno y privatizada. Analiza prados en ganadería, pesca, bosques y lagos,  y concluye que los resultados en la gestión cooperativa de los mismos son mejores de lo previsto. Frecuentemente desarrollan sofisticados mecanismos de toma de decisiones y regulación para manejar el conflicto, que los convierte en exitosos.

Entender el open source software y el fenómeno Wikipedia es esencial para entender el siglo XXI. En la sociedad del individualismo y el materialismo hay también toda una serie de elementos como el espectro de radio, los espacios urbanos o el genoma humano que son de todos. Como la pesca, la tierra y el agua, nadie los posee pero son compartidos por todos.

David Bollier (*) relata que en Hyderabad, India, una comunidad de mujeres vivían como trabajadoras mal pagadas en una fábrica, hasta que se han liberado y convertido en agricultoras, vendiendo semillas de colores. Son 5000 mujeres dedicadas a cultivar semillas tradicionales, sin modificación genética. Además, vienen de la casta dalit, una de las más pobres y de más bajo nivel social. Supone un trabajo de recuperación de conocimiento popular, al contrario de las habituales políticas gubernamentales de transferencia de tecnología.

Un bien común necesita un recurso, una comunidad y un conjunto de protocolos sociales. Lo que caracteriza este proyecto no solo es el conocimiento de un recurso común y una política de uso colectivo sino además con enfoque a lo equitativo, acceso universal y sostenibilidad. Son además rentables, es decir, rompen el mito de que la única forma de gobernanza rentable es el mercado.

Es exitoso porque hay amor hacia el recurso y porque las relaciones entre las personas son lo que importa. Uno de los proyectos históricos de éxito es Linux. En 1991, Linus Torvalds, con 21 años, finlandés, decidió diseñar un sistema operativo completo. Un reto de esta magnitud parece solo conseguible por una gran multinacional con un plan de negocio de mercado, sin embargo, un esfuerzo colectivo de cientos de programadores sin ánimo de lucro voluntarios hizo posible uno de los sistemas operativos mejores de la historia de la computación.

Hoy son posibles proyectos de crowdfunding, fundraising, el Global Village Construction Set (equipos de granja siguiendo el modelo Linux)… No es fácil encontrar qué tienen en común en términos de lecciones aprendidas, qué funciona y qué no, qué es justo o qué es bueno. Cuál es la mejor forma de regar muchas hectáreas cuando el recurso agua es escaso? Qué tipo de acceso es justo a un área de pesca? Qué es justo hacer con vándalos y egoístas, los que tratan de beneficiarse sin adquirir responsabilidades? Cómo evitar la sobreexplotación de un bosque? … Esta clase va a intentar llegar a algunas conclusiones.

Por ejemplo, la comunidad surfista de Hawaii tiene unos protocolos implícitos desarrollados por las personas, igual que el monte Everest. En tanto que entornos peligrosos, sería un caos sin ellos. Hay una etiqueta como comportamiento, un código de violación e incluso un castigo. En el Himalaya, el respeto a la montaña es compartido por la comunidad. La pregunta es quién es el legítimo “servant”, el Estado o los montañeros? Cuál es el medio más eficaz para su protección? Un bien común es un entendimiento compartido sobre los derechos de uso de un bien compartido.

Desde la óptica del Estado, la solución es constituir un cuerpo de policía que asegure el cumplimiento de las reglas, y esto es más caro y menos eficaz que la imaginación y el compromiso de los practicantes que de forma informal gobiernan el recurso.

Es más, en la cooperación, se convierte en hábito la negociación explícita del recurso, y la costumbre se convierte en ley vernácula, es decir, un order efectivo y una legitimación moral en sí. Por ejemplo, esperar una cola o la etiqueta en la mesa que dicta no servirse la última porción, son constumbres ya interiorizadas.

El bien común viene asociado a un cuerpo de valores éticos representados por la participación, la transparencia, la justicia, el acceso para uso personal… pero sobre todo la adaptación, es un ser vivo que depende de las contingencias locales, y que varía según el ecosistema, la economía y la historia cultural.

El conocido mito de la tragedia de los bienes comunes (o dilema del prado) viene de una posible mala gestión del recurso. Garret Hardin en Science, 1968, imaginaba un pasto, una pradera verde. Si todos los ganaderos llenan la pradera lo más posible con su ganado, llega un día en que se rebasa la capacidad. La pregunta es cuál es la utilidad marginal de introducir un animal más? Si cada uno de los ganaderos ven el problema desde la racionalidad, no encuentran el límite, se rebasa la capacidad y acaba en tragedia. Como el recurso es limitado, es la ruina. Es decir, la libertad de uso de un bien común trae la ruina para todos.

La imposibilidad de la acción colectiva, en tanto que mito, queda implantado en el inconsciente de todo estudiante de economía. Bien común es sinónimo de caos, ruina y fracaso.

Para entender el mito, es necesario diferenciar un régimen de acceso libre y abierto para todos, de un sistema informal de límites, reglas, normas sociales y sanciones al “free rider”, al beneficiario gratuito, al parásito, al polizón, al oportunista egoísta e insolidario. El bien común necesita una comunidad que actúe como sirviente (“servant”) del recurso.

Hay multitud de juegos y argumentos para promover la eficacia de los mercados y demostrar el mito de la tragedia del bien común.

Por ejemplo, el dilema del prisionero estudia el comportamiento de individuos racionales para con los dilemas sociales. Debería el prisionero cooperar con otros o debería hacer un uso ilimitado del recurso? Concluye que el éxito mayor viene de equilibrar una acción colaborativa y competitiva cuando se juega un numero grande de veces. Pero es un juego y por tanto aislado de su sociedad, historia y cultura. En el juego no hay comunicación ni confianza entre los jugadores. Por eso no nos lleva a conclusiones reales a la hora de diseñar la gestión de un bien común.

Ostrom dedicó su investigación a entrevistar cooperativas reales. Preguntaba por qué mecanismo se establecía el límite de cantidad de pesca? O cómo lidiaban con situaciones de parasitismo oportunista. Cómo resuelve la comunidad los problemas de acción colectiva?

Qué variables facilitan el diseño de la auto-organización? Hacen esa auto-organización sostenible en el tiempo? Qué problemas no se resuelven y es necesario la intervención externa?

En Europa hemos sabido desde hace un milenio gestionar nuestras montañas, nuestros bosques y nuestro agua. El regadío compartido en el sur de España es una tradición, habiendo sobrevivido crisis y años de sequía. Reglas como que solo se puede pescar peces de un tamaño, recoger fruta después de una fecha o utilizar leña caída del bosque se han desarrollado durante siglos. El bien común global (el mar o la atmósfera) y digital sigue las mismas pautas, aunque por ejemplo Internet se considera un bien reproducible a prácticamente coste cero, y por lo tanto el problema del parasito es menos importante.

El mercado está siempre tentado de ejecutar el confinamiento de los bienes comunes. Por ejemplo, el agua potable podría ser un servicio público por parte de los gobiernos, pero no faltan inversores comprando yacimientos acuíferos ni gobiernos privatizando la gestión del agua municipal. Por ejemplo, Warner tiene el copyright de la canción “cumpleaños feliz”.

El ciberespacio tiene solo tres décadas de historia, pero es un espacio ideal para innovadores e idealistas. Sorprendentemente demuestra capacidad enorme para promover la compartición y la cooperación social. Como si fuera combustión espontánea, nuevas especies de producción creativa crecen constantemente que no son basadas en mercados ni controladas por los gobiernos.

La primera revelación de este bien común digital online es el software de código abierto como Perl, Sendmail, Apache o Linux. Después viene la blogosfera, las redes sociales y Wikipedia, una especie de república digital en sí misma. Cada día aumenta el contenido educacional libre abierto de libros de texto y materiales de cursos.

Mucho de esto es posible gracias a las licencias Creative Commons. Invierten la idea tradicional de control estricto de uso a autorización legal de compartición. Es posible crear contenidos que pueden ser compartidos libremente salvo para apropiación privada o comercialización.

Por ejemplo, en 2012, Harvard University declaró públicamente su consejo a los profesores de no publicar en journals que requerían acceso de pago. La espiral de viralidad que empezó con el software abierto y las licencias CC sigue expandiéndose a sectores como el diseño de ropa, muebles e incluso automóviles. Arduino permite la customización abierta de placas de computación para los usos más innovadores. Wikispeed tiene por objeto diseñar un coche de carreras modular y sostenible. Crisis Commons organiza voluntarios en respuesta a desastres naturales. Por ejemplo, la ciudad de Linz, Austria, se ha comprometido al uso de Software Abierto y licencias CC en todos los sectores.

Hoy vemos fermento de innovación alrededor del bien común como un nuevo paradigma de desarrollo. Puede resultar la nueva visión del desarrollo humano. De alguna forma rompe el gap entre medioambiente y nuestras políticas socioeconómicas humanas, y nos alinea con el flujo de nuestro entorno, nos hace sostenibles, nos hace regenerativos.

(*) Think like a commoner

viernes, 4 de septiembre de 2020

El poder digital



En la sociedad del conocimiento, la forma de obtener resultados no es tanto a través de la coerción o del incentivo económico, sino que se obtienen a través de hacer atractiva la idea. A nivel internacional, esta atracción viene de la cultura del país, los ideales y las políticas nacionales. Si estas políticas son percibidas como legítimas a los ojos de los demás, el poder suave aumenta. Los valores de libertad y de oportunidades individuales se utilizan habitualmente para generar esa atracción. La arrogancia genera repulsión. La seducción es más eficiente que la coerción.

El poder fuerte se fundamenta en recursos, es decir zanahorias, como incentivos y amenazas, es decir palos. Los recursos incluyen la fuerza, los incentivos económicos y las sanciones. Sin duda funciona. A menudo porque se utiliza para establecer instituciones que más tarde son percibidas como legítimas. De forma parecida al mito de Midas, el rey que por gracia divina convertía en oro todo lo que tocaba, una leyenda de enorme seducción, el poder fuerte viene también apoyado por el mito de la invencibilidad.

En la Era Digital, la información es poder y la naturaleza del poder está cambiando. Como Machiavello aconsejaba, es importante ser temido a la vez que ser amado. El poder se convierte en la habilidad de influenciar el comportamiento de los demás para conseguir los resultados deseados, y hay diferentes maneras de cambiar el comportamiento de los demás, por ejemplo, amenazas, incentivos, incentivos económico-financieros, pagando o atracción. No solo se trata de una habilidad para conseguirlo sino de los recursos para poder influenciar.

No es lo mismo pedir que salte a alguien que le gusta saltar que a alguien que no quiere saltar, el poder depende de las preferencias del individuo objetivo. La pregunta es si es posible generar las preferencias de los demás a través de influenciar y captar?

Igual que los agricultores tratan de predecir el tiempo para tomar decisiones sobre sus cosechas, los líderes políticos tratan de predecir las relaciones de poder.  Como el amor, son más fáciles de experimentar que de definir y medir. Si entendemos el poder como uso de recursos para influenciar, entonces, en su versión fuerte, sí es más fácil medirlo, ese es el problema. De alguna forma, el poder fuerte se convierte en algo concreto, medible y predecible.

Para el poder suave, es esencial conocer de antemano cómo los demás van a decidir, y esto es difícil. Necesita justificación, si el otro cree que los objetivos son legítimos, es más fácil persuadir sin amenazas ni incentivos. El mecanismo es el de captación en lugar de coerción.

La seducción juega un rol muy importante,  tiene que ver con la química misteriosa de la atracción. Dirigir no es solo dar instrucciones sino dar ejemplo y atraer a los demás hacia lo que uno quiere. No es posible dirigir una compañía a través del comando, sino que ayuda mucho convencer de los valores apropiados que llevan a las decisiones apropiadas.

El poder suave utiliza el argumento como elemento fundamental para conseguir la cooperación.  Cree en la opinión.

A nivel internacional, las tres fuentes del poder suave (*) son la cultura, en tanto que atractiva, los valores políticos, y las políticas, que son percibidas como legítimas y con autoridad moral.

La cultura es el conjunto de valores que dan sentido a la sociedad. Se manifiesta a través del arte, la educación y de la cultura y entretenimiento popular. ¿Pueden el vino francés o el Pokemon japonés ayudar a la política exterior de sus países? ¿Cuál es el efecto de McDonalds en el mundo?

La implicación fundamental del poder suave es que los gobiernos dejan de estar en control sobre esta atracción. Mucha de la atracción no viene de parte del gobierno sino de Harvard o de Google. Los gobiernos dejan de controlar la cultura, lo cual, el hecho de la ausencia de control, es en sí mismo una fuente de atracción.

El poder suave no solo se gestiona en las Naciones Unidas. Internet ha permitido movilizar protestas entre grupos amorfos diversos en lugar de en el seno de organizaciones jerárquicas. Si antes planificar una protesta requería semanas y meses de panfletos, posters y llamadas de teléfono, y congregaban a medio millón de personas, Internet en 2003 permitió congregar a 3 millones de personas en una semana, en Febrero de 2003 después de la intervención norteamericana en Irak.

La revolución de la información está creando comunidades virtuales y redes de interés que cruzan las fronteras. Por ejemplo, según David Bollier, experto en el impacto de las tecnologías digitales, Internet es un regalo para las comunidades en diáspora, les permite colaboración entre grandes números de personas geográficamente aisladas con una historia compartida y organizarse en comunidades virtuales gigantes.

La habilidad de compartir información y ser creído es ahora una fuente cada vez más importante de poder.  Las corporaciones transnacionales y otros actores no gubernamentales tienen cada vez más influencia. Así, la política deviene una suerte de competición por el atractivo, la legitimación y la credibilidad.

Según el 2019 United Nations Development Program quality of life index, la calidad de vida de un país se mide no solo en términos de ingresos, sino en educación, sanidad y esperanza de vida. Los países que encabezan la lista son Noruega, Suiza, Irlanda, Alemania, Hong Kong, Australia y España en el puesto 25. Japón tiene un altísimo nivel de patentes y una elevada inversión en investigación y desarrollo. Alemania destaca por su atractivo para el asilo político. España atrae turismo.

Actualmente se puede decir que en términos de recursos  para poder suave, Estados Unidos y Europa están a la cabeza. Estados Unidos, además de ser la única superpotencia militar en el mundo, destaca por su imagen en educación, investigación y desarrollo, tecnología y exportación de cine y música.

En Europa, el arte, literatura, música, diseño, moda y alimentación son los principales imanes. Cinco de los diez idiomas más hablados en el mundo son europeos. Francia invierte más de mil millones de dólares al año en diseminar su cultura en el mundo. Alemania destaca por el número de Premios Nobeles en literatura y física-química. Europa se ha convertido en una isla de paz y prosperidad. Es común conceptualizar la conciencia por el medio ambiente y los derechos humanos como “valores europeos”.

Por ejemplo, las políticas europeas cercanas al blanqueo de capitales, control de armas, cambio climático y derechos homosexuales están probablemente más cerca de los valores de los jóvenes de países emergentes que los norteamericanos. Seguridad social y sindicatos son muchas veces más valorados que el desarrollo libre de la economía, más propensa a comportamientos poco éticos, inseguridad ciudadana y desigualdades sociales.

Europa lidera la inversión en diplomacia pública. En relaciones culturales internacionales, los mayores esfuerzos vienen de Francia, Canada, Reino Unido y Suecia.

Japón lidera los recursos de poder suave en Asia, ayudado por el prestigio de Toyota, Honda y Sony, los videojuegos y Pokemon. Asia se mueve por el mundo de la mano del Budismo y las Artes Marciales. Según el Asian Development Bank, Asia en 1820 producía tres quintos del total mundial. En 1940 un quinto, y hoy cerca de dos quintos. En 2025 Asia podría recuperar su posición. Especialmente China está manteniendo un crecimiento de más del 7% y sigue recuperando su prestigio global. Sin embargo, Asia sigue fundamentando su liderazgo en relaciones familiares y conexiones con el gobierno, y esa opacidad cuesta falta de confianza en la inversión internacional.

El poder fuerte militar y el poder suave de Nye se entrelazan y a veces son incompatibles. Como en Karate Kid, el poder fuerte de Cobra Kai (“nosotros tenemos más mala leche y por eso ganamos las competiciones”) es una historia de venus y marte, de lo masculino y lo femenino, del yin y el yang en las culturas del siglo XXI.

(*) Soft power: The Means to Success in World Politics. Joseph S. Nye, Jr, PublicAffairs New York, 2004

sábado, 29 de agosto de 2020

Valores, globalización y tecnología

Decía Kant que de poco sirve el conocimiento si no va asociado a una escala de valores. Cuando hablamos de tecnología, de sociedad o de relaciones internacionales, siempre hay algo en común: una prescripción de lo que el mundo debería ser y de las conductas que son más correctas. Del ser al deber ser. Esto supone que las personas trasciendan sus propios intereses y puedan ver más lejos. Existen los Derechos Humanos Universales? Cuándo es el uso de la fuerza legítimo?

Cuando nos ponemos el rol de empiricistas, tratamos de ver la realidad tal como es, y hacemos un gran esfuerzo por eliminar los valores asociados, que actuán como un sesgo, como un bias, como un velo que nos esconde parte de la realidad. Sin embargo, desde el constructivismo o la teoría crítica, los valores son el centro de los fenómenos.

La toma de decisiones es el centro de la actuación humana. Las decisiones no solo vienen de conocer profundamente la realidad y por tanto se toman informadas, sino porque conducen al deber ser. Hoy las decisiones son en esencia global, además de nacional y comunitario.

No existe tal cosa como una escala de valores única y compartida. Más bien, vivimos en un mundo de pluralismo de valores. Esto no quiere decir que no sea posible una base crítica por ejemplo al abuso de los Derechos Humanos. Esta base incuestionable viene ya históricamente de lejos, de la ética aristotélica basada en la virtud, los estoicos, el Jus Naturale, el Jus Gentium, el imperativo moral kantiano e incluso el contrato social.

No hay que confundir el respeto a las minorías y la apertura de mente necesaria para entender al prójimo y sentir en sus zapatos, con la imposibilidad de valores comunes. El relativismo moral sostiene que no es fácil encontrar ese común denominador que establezca una base sólida para la crítica.

Las religiones también han contribuido a proporcionar universalidad, por ejemplo, en la dignidad humana, la justicia o la equidad. La falta de consenso teológico no debería prevenirnos de ver las contribuciones que las religiones han hecho al mundo actual.

Según la visión estoica, todos somos parte de una comunidad humana independiente de la diversidad de las culturas. El imperio romano se construyó mucho sobre estas bases y la influencia de Séneca o Marco Aurelio. Es el Jus Gentium.

San Agustín y Santo Tomás de Aquino han contribuido a portar esas ideas a nuestro siglo XXI. Hobbes, Locke y Kant continuaron ese esfuerzo en los siglos XVII y XVIII. Para Kant, las dos grandes fuerzas son el cielo estrellado sobre nosotros y la ley moral interior.

De ahí vienen las cuatro fuentes del Derecho Internacional, la Ley Natural o Principios Generales, la Costumbre y Práctica (“Customary international practice”), la jurisprudencia y las Convenciones y Tratados voluntariamente aceptados.

Para Kant, la conducta moral es cognoscible, es posible conocerla a través de las capacidades limitadas del ser humano. El Imperativo Categórico Kantiano no limita la libertad del que toma la decisión, el comportamiento individual no está predeterminado, pero establece una obligación a observar la ley moral. Actúa según la máxima de convertir tus actos en ley universal. Trata a la humanidad y a tu persona como un fin en sí mismo, nunca como un medio.

En el siglo XIX, John Stuart Mill y la corriente utilitarista establecía el objetivo de las decisiones como maximizar el grado de satisfacción para la mayor cantidad de personas posibles. El contrato social supone que los individuos pueden acordar obligarse a sí mismos a unos principios específicos.

Para Thomas Hobbes, el humano como cazador en la naturaleza responde únicamente a principios de auto-interés. El rol de la autoridad soberana es promover la colaboración y los contratos, es la única forma de orden y seguridad.

Esto presenta algunos  dilemas habituales. Qué hacer cuando la distribución desigual de la riqueza maximiza el beneficio para la comunidad? Según John Rawls, la libertad, la oportunidad y el autorespeto deben ser distribuidas por igual en la sociedad, excepto si una desigual distribución de estos valores actúa como ventaja para todos.

Por ejemplo, es la guerra siempre algo a evitar o es a veces justificado? Puede legitimarse una acción violenta en defensa propia? Debe utilizarse solamente como último recurso? Puede en ciertos casos justificarse la muerte y la destrucción?

En el año 1948 se ratificó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas.

El hecho de que seis de sus treinta artículos tenga contenido socio-económico-cultural es la justificación para la expansión de la Organización de las Naciones Unidas, tratados y acuerdos.

Algunas veces las necesidades de los individuos en derechos humanos e intervenciones humanitarias basadas en Tratado son diferentes de las entendidas por la soberanía Estatal. A veces un Estado reclama un derecho bajo Ley Internacional en su jurisdicción sobre los individuos en su territorio, pero los promotores de derechos humanos ven bases legales y morales para la acción en contra. Por ejemplo, Naciones Unidas podría intervenir según los artículos 34, 41 y 42 del Charter.

 

Cap 5.3. Apóptosis, autofagia, catabolismo y círculos circadianos

El fuego en el bosque es un fenómeno negativo, 

sin embargo en cantidades moderadas es capaz de tener un rol vital, 

en el mantenimiento del ecosistema: 

deshace material orgánico en minutos que de otra forma llevaría décadas de descomponer, 

hace espacio para nuevo crecimiento,

sin una pequeña cantidad de fuego, el bosque no tendría la oportunidad de regenerarse y renovarse.

La muerte y el cáncer también es un fenómeno negativo relativo a las células del cuerpo, 

sin embargo en cantidades moderadas la apoptosis es capaz de evitar el proceso de envejecimiento. 

La apóptosis es un programa celular de suicidio, 

se decide en las mitocondrias y se ejecuta por el bien del cuerpo completo,

cuando un número de mitocondrias liberan citocroma-c y entra en la membrana del núcleo, 

la célula sabe que su fin está cerca,

solo así es posible el equilibrio con la división celular que mantiene un cuerpo joven. 

Sin apoptosis, nuestras manos no tendrían dedos sino la forma en los anfibios, 

es una forma de moldear el cuerpo humano por sustracción en lugar de por adicción, 

primero se genera el conjunto y luego van desapareciendo algunas partes.

La noche también es un fenómeno negativo frente al día,

como el negro frente al blanco o el fuego frente al agua,

sin embargo, no hay uno sin el otro, 

para que existan los colores debe haber ausencia de color, 

o de alguna parte de su espectro electromagnético.

También es el yin y el yang, la energía femenina y la masculina. 

El cuerpo tiene momentos de crecer, de anabolismo, 

y momentos de sanar, de catabolismo, 

en el que las sustancias no necesarias se reconvierten en energía. 

La autofagia es el proceso por el cual el cuerpo decide comer sus células muertas, 

sus tejidos inservibles para así poderse renovar después.


La vida es ritmo, pero no cualquier ritmo,

Satchin Panda (*) importa la cultura milenaria de los Vedas a occidente, 

y lo llama los ritmos circadianos. 

El Premio Nobel de 2017 de Fisiología y Medicina 

fue otorgado a Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash, and Michael W. Young, 

por su contribución a los ritmos circadianos,

en concreto, descubrieron que los genes humanos portan un reloj biológico, 

unos genes que cambian de off a on y de on a off siguiendo el ritmo de la luna y del sol, 

cada 24 horas. 

Según ellos, la salud física está muy ligada a alinearse con los ritmos circadianos, 

y muchas enfermedades crónicas como diabetes, hiperactividad, o problemas cardiovasculares, 

tienen esta raíz.

Un gen cambia como un interruptor,

por la noche, la melatonina aumenta, la temperatura del cuerpo baja, la memoria se consolida, 

la piel y el intestino se regeneran y la producción de saliva se para,

por el día el cortisol sube, se regula la glucosa, aumenta el sistema inmunológico, los músculos se despiertan y la alerta se amplifica.    

El melanopsin en el ojo actúa como sensor de luz azul que separa el día de la noche,

una simple proteína genera el cambio,

no es lo mismo luz para ver que luz para salud,

por eso, la luz artificial puede alterar los ritmos circadianos y promover enfermedades. 

Somos mucho menos resilientes de lo que nos creemos.

El ser humano incluye 4 ritmos circadianos y una entidad que los gobierna, 

un master clock, el SCN, por eso experimentamos cada día tres ritmos:

Uno, la alimentación, el hambre y la saciedad: 

cuando ya hemos comido se segrega leptina que comunica saciedad.

Dos, la actividad física, el metabolismo de la energía, aumenta y disminuye el glicógeno,

se pasa del uso de carbohidratos, proteína o grasa a glicógeno, 

y el uso de grasa como fuente energética cuando el glicógeno se termina. 

Regula el mantenimiento celular,

cuando las células crean energía se ensucian, luego deben lanzar el proceso de limpieza.

La apóptosis permite que las células se regeneren, 

a veces deciden suicidarse cuando pierden la utilidad.

El SCN o núcleo suprachiasmatico se sitúa en el hipotálamo, 

y está conectado con la glándula pituitaria, regulando la hormona del crecimiento, 

las glándulas tiroides y las gónadas,

produce la melatonina y el cortisol.

Tres, el sueño,

la luz es una de la fuentes de disfunción,

pasar la mayor parte del día en el interior nos expone a niveles de luz muy bajos,

a naturaleza nos expone a 100,000 lux mientras que una oficina nos expone a 100 lux,

una habitación con una luz cálida son 10 lux y una vela 1 lux. 

Un paseo al despertarse en el exterior alinea los ritmos circadianos,

8 horas de más de 2000 lux es salud,

mientras que la luz cálida y tenue después de la puesta de sol ayuda a la producción de melatonina.

Salud es comer, dormir y exposición a la luz.

 

(*) The Circadian Code: Lose Weight, supercharge your energy and transform your health from morning to midnight. Satchin Panda, Rodale, 2018

domingo, 23 de agosto de 2020

Las Relaciones Internacionales en la Era Digital

 


Durante la década del 2000 nos preocupaba mucho la brecha digital. La diferencia de implantación de las tecnologías entre desarrollados y menos desarrollados del planeta era muy grande, entre regiones, países y a nivel nacional.  Aunque esta falta de igualdades no se ha resuelto, la imagen ha cambiado, ahora los costes cada vez menores de las tecnologías de la información y la comunicación (ICTs) están llevando a la descentralización y la distribución masiva.

En la década del 2020 tenemos que plantearnos otra serie de preguntas de supervivencia (*):

  1. ·        Es el Estado responsable proveedor de la seguridad en el ciberespacio para sus ciudadanos?
  2. ·        La aparición de estados virtuales y de economía en red implica un declive en la violencia entre Estados?
  3. ·        En este caso, deja de ser importante el concepto de seguridad?
  4. ·        Podemos ser optimistas y pensar que va a seguir creciendo la zona de paz internacional en el mundo?
  5. ·        Es cierto que la sociedad de la información da más relevancia a las firmas internacionales, a los grupos de interés, a los movimientos sociales, a las redes transnacionales y a los individuos?
  6. ·        Tenía razón Castells cuando preveía que estos actores no estatales podrían cubrir la necesidad de seguridad?

Tradicionalmente se entiende por seguridad nacional la ausencia de amenazas a los valores fundamentales de una sociedad.  La disciplina de las Relaciones Internacionales puede en casos decir algo al respecto, por ejemplo, desde el Neorealismo de Kenneth Waltz o la Teoría de Interdependencia Compleja de Keohane y Nye.

El sociólogo Manuel Castells es uno de los primeros profetas de la era digital. Para él, la información es un recurso para la productividad en la nueva economía del conocimiento.  Ya en los años 90 preveía que los servicios cruciales como la banca, el turismo, el agua y la distribución de energía iban a ofrecerse a través de Internet en el ciberespacio. Era la pérdida de soberanía de los Estados. La cantidad de mensajes, de distribución de reportes entre países es de tal magnitud que los estados pierden la capacidad de monitorizar esa información.

Ya en el siglo XXI aparece la idea optimista de la tecnología como capaz de ofrecer soluciones técnicas a los problemas de la sociedad, además de incorporar el concepto de miedo, como en las películas 2001, odisea en el espacio, war games, terminator, y Matrix.

Podemos entender en este fenómeno tres posiciones complementarias:

Primero, la visión tradicionalista  o realista, que desde la perspectiva Estado-céntrica y orientada al Ejército militar, mantiene que, aunque está aumentando el crimen transnacional y el cambio climático, la respuesta puede solo venir del Estado.

Según la perspectiva del realismo, incluso neorrealismo, en relaciones internacionales, el Estado es la unidad primaria de análisis, siempre racional para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos, basado en los valores fundamentales de poder y seguridad. La era digital no es entendida como una disrupción que cambie estos fundamentos, de forma parecida a como se entiende la globalización. Se entiende como un epifenómeno no central. Desde esta perspectiva, la visión del mundo es pesimista, anarquía, ausencia de gobierno central y múltiples intereses. Para los realistas, las tecnologías de la información son una cuestión puramente económica y no una amenaza.

Segundo, los liberales y teoría crítica mantienen que nuevos retos y amenazas en la esfera política, social, económica y medioambiental y la aparición de ONGs y movimientos sociales llevan a entender la “seguridad humana” (“human security”) de forma diferente.

Las perspectivas liberales y neoliberales asumen un pluralismo de actores internacionales, y sostienen la necesidad de instituciones internacionales que establezcan, sin obligar, reglas de comportamiento para los Estados. Estas instituciones contemplan una serie amplia de campos, yendo más allá del simple comportamiento hobbesiano de supervivencia en un entorno anárquico. Comunidades virtuales, blogs, foros y contenido audiovisuales tienen aquí una relevancia extrema. Aunque estas redes no retan el rol fundamental del Estado, tienen un efecto más sutil, dejan la soberanía relegada a la integridad territorial.

Desde la óptica de Naciones Unidas, el neoliberalismo neokantiano enfatiza lo positivo de la interdependencia y la interconectividad, por ejemplo el comercio o el turismo, frente a los riesgos y vulnerabilidades de la sociedad de la información.  La tecnología es un vehículo de ilustración y cambio pacífico.

Los retos de la era digital son mejor entendidos por Nye y Keohane y su teoría de la interdependencia compleja. Para ellos, aunque el impacto de la revolución de la información y el coste de la interdependencia se mide económicamente, los poderes en la era digital son suaves, es decir, es posible obtener lo que uno desea mediante la atracción más que a través de la coerción y la compra monetaria. El poder suave que aparece en el mundo digital emana de la cultura del país y las ideas políticas.  Según Nye, los poderes suaves descansan en la habilidad de construir las preferencias de los demás, especialmente cuando las redes de comunicación globales trascienden las fronteras de la soberanía.

Tercero, hay otras perspectivas, como la constructivista, interpretativa, post-estructuralista, o postmoderna que se diferencian de realistas y liberales. Ya no creen en la racionalidad como método epistemológico ni en interacciones basadas en el interés.  Asumen el valor central de la interpretación y la distorsión de la realidad social en la era de la información, es decir, hay identidades, intereses, normas e instituciones que son construidos socialmente, en el sentido de Berger y Luckman. Es una realidad viva y cambiante.

Cada uno de los actores desarrolla normas y creencias de lo que está bien y está mal, crea identidades que separa el “nosotros” del “ellos”, y forma intereses asociados. Todo esto es muy dinámico, porque un cambio de creencias lleva a un cambio de intereses. Según Adler, no siempre es posible llegar a una teoría universal, sino a veces solo a generalizaciones condicionales.

La seguridad en la era digital viene entonces definida por amenazas de identidad y culturales. La amenaza se entiende en un sentido amplio, tanto en términos de ataque a una infraestructura, como un “bug”, fallo técnico, un colapso funcional o el famoso problema del año 2000.

La Escuela de Copenhague introduce otras amenazas relacionadas con el lenguaje político en la formalización de agendas y relaciones políticas, a veces legitimando medidas como el secreto, uso de la fuerza o invasión de la privacidad.

El análisis constructivista en el mundo virtual enfatiza imágenes y símbolos, y no solamente cables y ordenadores. La guerra digital, como en los juegos de ordenador,  transciende fronteras y distancias geográficas, y por tanto la virtualidad cambia la percepción y comportamiento de la guerra. En el terreno práctico, esto supone tener que tomar decisiones en un entorno de cambios que estamos todavía intentando entender.

Quedan muchas preguntas sin contestar desde la disciplina de las Relaciones Internacionales:

  1.       Cuál es el impacto de la revolución de la información en la seguridad de los individuos?
  2.       Qué es la política de las amenazas en la era digital?
  3.       Cómo responden los gobiernos y las organizaciones internacionales?
  4.       Cómo impacta en la confianza en actividades públicas y privadas online?
  5.       Cómo puede regularse a nivel internacional el flujo de datos?
  6.       Cuál es el impacto de Blockchain, Inteligencia Artificial y Big Data?

Debatiremos todas ellas.

(*) International Relations and Security in the Digital Age, Routledge Advances in Iternational Relacions and Global Policy. Johan Eriksson and Giampiero Giacomello.2008

El modelo teórico de la Interdependencia Compleja de Keohane y Nye

La pregunta es cuál es el Rol de Naciones Unidas y otros organismos internacionales

Kenneth Waltz es uno de los autores más claramente realistas, definiendo el Estado y sus capacidades de

poder y coerción para la consecución de sus objetivos. En el mundo de la Guerra Fría, esta teoría explicaba bien la relación entre las dos superpotencias. Hoy es más difícil, Waltz ve un cambio de un mundo bipolar a uno unipolar, y ha sido criticado como legitimador de un gran “proyecto autoritario de dimensiones globales”.

Robert Keohane desarrolló su tesis doctoral en el comportamiento de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Fue uno de los primeros en promover la posibilidad de relaciones transnacionales entre actores no estatales, como las corporaciones multinacionales, para en cierto modo evitar el exceso de política en la relación entre Estados.

Según este modelo, hay otros actores no Estatales que tienen relevancia internacional. Interactúan sin una clara jerarquía y la fuerza es irrelevante e inefectiva. Los resultados entonces vienen determinados por la distribución de recursos y las sensibilidades y vulnerabilidades de cada actor.

Esto junto con la proliferación de actores y coaliciones hace muy complicado para los Estados mantener políticas exteriores. La colaboración dinámica viene definida en términos de utilidad. Keohane mantiene que uno de los objetivos en lidiar con el llamado fallo de mercado político (“political market failure”). Intenta minimizar el coste de transacción internacional delimitando las transacciones permisibles de las no permisibles, y reduciendo incertidumbre.

Parece anarquía, pero no lo es. A pesar de la ausencia de una autoridad formal y legal, hay una gobernanza informal con sus reglas y normas. De hecho, reduce el coste de transacción, que es muy alto en Relaciones Internacionales. Es este ámbito, los derechos de propiedad están muy difusamente definidos. Los Estados a veces dejan de cooperar porque temen que los demás no mantengan los acuerdos o porque no se vean capaces de monitorizar el comportamiento de los demás. Por ejemplo, así justifica Keohane el rol de la Unión Europea.

martes, 18 de agosto de 2020

Melanopsin

 


La luz del entorno en el que vivimos marca nuestra salud. Sobre todo la presencia de luz azul. Tiene más importancia de lo que pensamos, y todo porque hay un tercer tipo de células en nuestra retina llamadas melanopsina que detecta la luz y desencadena una serie de cambios en nuestro organismo.

Estar expuestos al sol cuando nos levantamos ayuda a resetear nuestros ciclos circadianos, aumentar la concentración de una serie de proteinas, activar nuestro aparato digestivo y las funciones que nos ayudan a realizar actividades motoras y mentales.

Eliminar la exposición a la luz azul después de la puesta de sol nos ayuda a producir melatonina y dormir mejor, a desactivar nuestro aparato digestivo y permitirle que se limpie y regenere, y a poner nuestro cuerpo en cetosis, que ayuda a deshacer la grasa para convertirla en energía y a la autofagia, que convierte células y tejidos inservibles de nuestro cuerpo en energía, así deconstruyendo para construir.

Gestionar la cantidad de luz azul en nuestras vidas nos lleva a sentir unificación del cuerpo y mente, a sentirnos bien y equilibrados. Y a aumentar la longevidad.

Satchin Panda, de India, lo explica mediante los ciclos circadianos. Aunque es un concepto ya presente hace milenios en los Vedas (‘Tirtha’ y ‘Sandhya‘), se ha popularizado en Europa los últimos años, desde que Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Yound recibiesen el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2017 por probar científicamente la realidad genética de los ciclos circadianos.

Existen algunos genes en cada uno de nuestros órganos que cambian de on a off según la hora del día, el día o la noche, el anabolismo y el catabolismo, la alimentación y la autofagia. Así, el cuerpo y la mente tienen dos formas de funcionar, la creación y la deconstrucción, en uno se expande mientras en otro se limpia y se prepara.

La longevidad y la salud se expresan como la alineación de nuestros hábitos y costumbres con nuestro ciclo circadiano. El siglo anterior tuvo el mérito de arrancar con una expectativa de vida de 47 años y aumentarla hasta los 80. La mayor parte de la mortandad se explicaba por gérmenes y bacterias, y el siglo nos regaló toda una teoría y práctica para eliminar este riesgo.

En el siglo XXI, el riesgo está en la diabetes, obesidad, corazón, depresión y la ansiedad. Salud significa respetar los tres ritmos, el de la comida, el sueño y la actividad.

No es verdad que quedarse una noche trabajando, o comer en medio de la noche un día sea letal, pero sí puede mermar nuestras capacidades cognitivas toda la semana, generar irritación, fatiga, indigestión, …

jueves, 23 de julio de 2020

Uroboros



O la pescadilla que se muerde la cola. Yoshinori Ohsumi fue otorgado en 2016 el premio Nobel de Medicina por su trabajo sobre autofagia. Descubrió el APG1, una proteína que genera la autofagia, es decir, la capacidad del cuerpo para devorarse a sí mismo.

La autofagia o autofagocitosis es un proceso metabólico  durante el cual las células se deshacen y pierden sus componentes disfuncionales. Es una forma de reciclar la basura celular y convertirla en energía que el cuerpo puede usar.

Este proceso viene regulado por tres sustancias, la insulina, el glucagón, mTOR, AMPK, AKT y otros. La baja presencia de insulina en sangre, que significa bajo nivel de azúcar y falta de nutrientes, lanza el proceso de autofagia. El glucagón libera el glucógeno del hígado para extraer energía, aumentando la autofagia. La eliminación de mTOR mediante la presencia de rapamycin y CCI779 induce autofagia. Otros factores que lanzan la autofagia son el NF-KB, el oxígeno reactivo, calcio, AMPK,… El mayor inhibidor de autofagia es el AKT, que activa mTOR y FoxO3.

El cuerpo responde al equilibrio entre anabolismo y catabolismo. Durante el anabolismo, se convierte energía en creación celular. Durante catabolismo, se convierte la célula disfuncional en energía. 

Algunos deportistas promueven el anabolismo mediante suplementos de aminoácidos, pero sin catabolismo el cuerpo va acumulando volumen disfuncional que acaba generando enfermedad.

En el ser humano, la autofagia en el cerebro, hígado, músculo y grasa tiene beneficios para la salud, como la desinflamación de los tejidos, el rejuvenecimiento, la claridad mental y la sensibilidad a la insulina evitando la diabetes.

viernes, 17 de julio de 2020

SCRUM


Es una forma diferente de pensar un proyecto,  ágil y empírica, con el objetivo de mejorar la calidad del producto creado, reduciendo el tiempo de desarrollo. Se basa en el “Agile Manifesto” y los 12 principios ágiles. Consiste en romper el proyecto en pequeños trozos y observar los resultados de cada uno por separado, pudiendo así monitorizar, realizar cambios y adaptarse a los objetivos finales. A través de la iteración y de la aproximación incremental, se involucra al cliente final en el testeo a los largo de todo el proyecto.

Que SCRUM sea una aproximación empírica quiere decir que incorpora un observatorio de la realidad del cliente durante todo el proceso. Basado en el sentido común, el foco es qué se puede hacer hoy, rompiendo el futuro en piezas reales y gestionables. Para ello se utilizan una serie de herramientas, organizadas en 7 etapas:

1.      Vision. Es el objetivo del producto, en alineación con la estrategia de la compañía.
2.      Hoja de Ruta o “Roadmap”: una visión holística del producto, interrelacionando variables de distinta procedencia.
3.      Planificación de la entrega (“reléase”). Son las fechas esperadas para la entrega.
4.      Sprint. Es un elemento pequeño con sus objetivos específicos.
5.      Scrum diario. Las prioridades del día.
6.      Revisión. Es un producto viable resultado de cada sprint.
7.      Retrospectiva. Es la tarea de refinar finalmente para mejorar efectividad. En Scrum la efectividad es mucho más importante que la eficiencia. El foco es trabajar en las tareas correctas. Según Peter Drucker, “no hay nada tan inútil como trabajar con eficiencia en aquello que no debería hacerse”.

Estos 7 elementos forman un ciclo que se ejecuta una vez y otra hasta conseguir un producto real, siempre con feedback y desarrollando solamente los elementos de alta prioridad. Este marco funciona perfectamente con equipos de 7 a 9 personas (cómo y cuánto), más el “scrum master” (dueño del proceso) y el “product owner” (qué y cuándo), y otros stakeholders.

Según el Agile Manifesto, en Scrum, a diferencia del PMBOK tradicional, el énfasis es en unos aspectos sobre otros:

1.      Individuos e interacciones son más importantes que procesos y herramientas;
2.      Producto funcional sobre extensa documentación;
3.      Colaboración con el cliente, sobre negociación contractual;
4.      Respuesta al cambio, sobre planificación y seguimiento.

Los 12 principios ágiles añaden tres elementos fundamentales:

-        Simplicidad, el arte de maximizar la cantidad de trabajo que no se hace, es esencial;
-        El mejor diseño viene de los equipos auto-organizados;
-        En intervalos regulares, el equipo hace una reflexión sobre cómo llegar a ser más efectivo.

En Scrum lo visual siempre aporta más valor que lo escrito. Los seres humanos pensamos pictóricamente y recordamos imágenes. Bocetos, croquis, dibujos, diagramas y gráficos en una pizarra dan información inmediatamente.

lunes, 13 de julio de 2020

Economía regenerativa



Llevamos años hablando de sostenibilidad y definiendo el negocio del año 2000 como necesariamente sostenible. Ya bien entrado el siglo XXI nos damos cuenta de que ya no es suficiente, que dejar a nuestros nietos el mismo planeta que hemos recibido solo les deja a ellos con una pocas décadas de mala calidad de vida. Ahora vemos retos fuertes, los bosques, el cambio climático, la confianza en la economía, una versión de globalización altamente polucionante y enajenante, la cultura…

En este momento de incertidumbre e impredecibilidad necesitamos cambiar la narrativa, salir de antiguos modelos mentales y hacernos nuevas preguntas, como sugiere Daniel Christian Wahl (1). Es posible entender las crisis que estamos viviendo como crisis sanadoras y como transformaciones económicas y culturales. Estas están ya ocurriendo en múltiples localidades del planeta y se están esparciendo rápidamente.

Desde este punto de vista, podemos sustituir nuestros miedos por un futuro inestable y diferente por una sensación de belleza y abundancia. Diseñar nuevos modelos de negocio significa entonces la satisfacción de co-crear una economía más sana y próspera para todos.

Virtualmente cada estructura e institución necesita innovación, rediseño y transformación. A nivel local, regional, nacional y global, necesitamos transformar nuestra educación, gobernanza, industria, transporte, infraestructura, sistemas energéticos, gestión del agua, agricultura, sanidad, alimentación, población … y los sistemas sociales. A nivel cultural debemos rediseñar la presencia humana en el planeta tierra. Debemos regenerar todo el ecosistema tecnológico, social, económico y humano.
Necesitamos movernos hacia la colaboración, pensar en construir puentes, de una negociación win-lose a una win-win, a una win-win-win en la que la naturaleza también gane, una especie de bioproductividad.

Regenerar significa identificar y promover los mecanismos que el planeta tiene para reconstruir lo que ha sido destruido. Estamos viendo un caos climático inminente en el que las funciones vitales de nuestro ecosistema para la supervivencia de nuestra especie y otras pueden dañarse. Regenerar la erosión por ejemplo es necesario para regular el clima. Pensábamos que la naturaleza tenía un valor en tanto que utilidad, que ofrecía servicios a la humanidad, ahora empezamos a sentir que la naturaleza es parte de nosotros y nosotros parte de la naturaleza.

Conversar creativamente supone generar preguntas radicales, orientadas al fundamento de nuestras creencias y valores:
  1. -        Qué tipo de mundo nos gustaría dejar a nuestros nietos?
  2. -        Por qué mantenemos un sistema económico que no sirve a la supervivencia de las especies a largo plazo?
  3. -        Qué podemos aprender de re-percibir el presente?
  4. -        Qué podemos aprender de confiar más en nuestra experiencia subjetiva?
  5. -        Cómo podemos mantener redes de esperanza?
  6. -        Por qué deberíamos mantener la humanidad?


Diseñar intervenciones creativas se parece a la acupuntura social, es decir, poner la aguja del cambio en el lugar exacto, buscar intervenciones pequeñas y enfocadas que actúen como un catalizador con efecto transformacional.

El rol de la tecnología es central, y un arma de doble filo. Una economía regenerativa debe ser saludable, resiliente y adaptable. Según el World Charter for Nature de Naciones Unidas, el Principio de Precaución nos obliga a analizar si una intervención tiene un efecto negativo en el medio ambiente. Ante la incertidumbre, es bueno practicar precaución.

  1. -        Cómo aplicar el principio de precaución para las nuevas tecnologías?
  2. -        Cómo elegir elegantemente entre una solución tecnológica y otra?
  3. -        Por qué no retar a los diseñadores, tecnólogos, diseñadores de políticas (“policy makers”) a evaluar sus propuestas según su potencial regenerativo? Necesitamos un Juramento Hipocrático para diseñadores. 

En lugar de hacer menos daño al ambiente, es necesario aprender a participar con el ambiente. Primero, esto requiere la asunción de que todo está conectado y es necesario crear conciencia sobre esto, que el comercio, la construcción, la sociedad y la geología son en realidad una misma realidad. Segundo, es reconciliador, reintegra al ser humano como parte integral de la naturaleza.

Clayton Christensen acuñó el concepto de innovación disruptiva, según el cual una situación sostenible actual se convierte en obsoleta, y es necesario cambiar el juego radicalmente. No solamente ocurre un cambio en la tecnología, sino en la industria en su conjunto, creando una cultura de transformación profunda.

El International Futures Forum, IFF, 2009, lo expresa como “innovación tranformativa”. Una de las preguntas es si las relaciones existentes son nutritivas y saludables, o son agresivas y patológicas. El objetivo de la innovación transformativa es migrar de la escasez y el conflicto a la abundancia y la colaboración.

Probablemente el mayor poder de transformación viene de la innovación social (2). Algunos ejemplos son los modelos de negocio de consumo colaborativo, los microcréditos de Muhammad Yunus, el préstamo entre peers, tipo Zopa, el crowdfunding de Kickstarter y PPP, la coproducción de servicios sociales en colaboración con gobiernos locales, proveedores de servicios y usuarios.

Internet apoya nuevos modelos de negocio hacia la innovación transformativa. Un ejemplo es 
Avaaz.org,  una organización civil global fundada en 2007, promueve activismo entre los ciudadanos para innovar en cambio climático, derechos humanos, corrupción, pobreza, derechos de los animales, paz y conflicto. Consigue movilizar a ciudadanos del mundo para disminuir la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría queremos. Conectando millones de personas en cientos de países y decenas de idiomas, Avaaz contribuye en llevar la política de las personas a la toma de decisiones global. Desde campañas para frenar la deforestación, apoyar los derechos indígenas, iniciativas de biodiversidad, a temas de género, paz y cambio climático, modelos de negocio como 
Avaaz innovan en sectores como el agroindustrial, farmacéutico y petroquímico.


Según el libro What’s Mine is Yours (3), se trata de un cambio a una cultura participativa que está ocurriendo fuertemente.  Menciona casos como los bancos de tiempo, el préstamo social, las monedas peer to peer, intercambio de herramientas, compartición de tierras, espacios de trabajo, viviendas, viajes, bicicletas, CouchSurfing. Zilok y Erento permiten alquilar o compartir de forma privada. Etsy da acceso a pequeños artesanos a comercializar sus productos. ImpactHubs permite compartir espacios de trabajo. ServiceSpace ofrece servicios profesionales a organizaciones sin ánimo de lucro, por ejemplo, Karmatube, una colección de videos sostenibles. http://p2pfoundation.net/Main_Page es una página muy inspiradora de iniciativas participativas.
  
(1)    Designing regenerative cultures. Daniel Christian Wahl, Triarchy Press, 2016
(2)    The Open Book of Social Innovation (Murray et al., 2010)
(3)    What’s Mine is Yours, Rachel Botsman and Roo Rogers (2011)