En la sociedad del conocimiento, la forma de obtener resultados no es tanto a través de la coerción o del incentivo económico, sino que se obtienen a través de hacer atractiva la idea. A nivel internacional, esta atracción viene de la cultura del país, los ideales y las políticas nacionales. Si estas políticas son percibidas como legítimas a los ojos de los demás, el poder suave aumenta. Los valores de libertad y de oportunidades individuales se utilizan habitualmente para generar esa atracción. La arrogancia genera repulsión. La seducción es más eficiente que la coerción.
El poder fuerte
se fundamenta en recursos, es decir zanahorias, como incentivos y amenazas, es
decir palos. Los recursos incluyen la fuerza, los incentivos económicos y las
sanciones. Sin duda funciona. A menudo porque se utiliza para establecer
instituciones que más tarde son percibidas como legítimas. De forma parecida al
mito de Midas, el rey que por gracia divina convertía en oro todo lo que tocaba,
una leyenda de enorme seducción, el poder fuerte viene también apoyado por el
mito de la invencibilidad.
En la Era
Digital, la información es poder y la naturaleza del poder está cambiando. Como
Machiavello aconsejaba, es importante ser temido a la vez que ser amado. El
poder se convierte en la habilidad de influenciar el comportamiento de los
demás para conseguir los resultados deseados, y hay diferentes maneras de
cambiar el comportamiento de los demás, por ejemplo, amenazas, incentivos,
incentivos económico-financieros, pagando o atracción. No solo se trata de una
habilidad para conseguirlo sino de los recursos para poder influenciar.
No es lo mismo
pedir que salte a alguien que le gusta saltar que a alguien que no quiere
saltar, el poder depende de las preferencias del individuo objetivo. La
pregunta es si es posible generar las preferencias de los demás a través de
influenciar y captar?
Igual que los
agricultores tratan de predecir el tiempo para tomar decisiones sobre sus
cosechas, los líderes políticos tratan de predecir las relaciones de
poder. Como el amor, son más fáciles de
experimentar que de definir y medir. Si entendemos el poder como uso de
recursos para influenciar, entonces, en su versión fuerte, sí es más fácil
medirlo, ese es el problema. De alguna forma, el poder fuerte se convierte en
algo concreto, medible y predecible.
Para el poder
suave, es esencial conocer de antemano cómo los demás van a decidir, y esto es
difícil. Necesita justificación, si el otro cree que los objetivos son
legítimos, es más fácil persuadir sin amenazas ni incentivos. El mecanismo es
el de captación en lugar de coerción.
La seducción
juega un rol muy importante, tiene que
ver con la química misteriosa de la atracción. Dirigir no es solo dar
instrucciones sino dar ejemplo y atraer a los demás hacia lo que uno quiere. No
es posible dirigir una compañía a través del comando, sino que ayuda mucho
convencer de los valores apropiados que llevan a las decisiones apropiadas.
El poder suave
utiliza el argumento como elemento fundamental para conseguir la
cooperación. Cree en la opinión.
A nivel
internacional, las tres fuentes del poder suave (*) son la cultura, en tanto
que atractiva, los valores políticos, y las políticas, que son percibidas como
legítimas y con autoridad moral.
La cultura es el
conjunto de valores que dan sentido a la sociedad. Se manifiesta a través del
arte, la educación y de la cultura y entretenimiento popular. ¿Pueden el vino
francés o el Pokemon japonés ayudar a la política exterior de sus países? ¿Cuál
es el efecto de McDonalds en el mundo?
La implicación
fundamental del poder suave es que los gobiernos dejan de estar en control
sobre esta atracción. Mucha de la atracción no viene de parte del gobierno sino
de Harvard o de Google. Los gobiernos dejan de controlar la cultura, lo cual, el
hecho de la ausencia de control, es en sí mismo una fuente de atracción.
El poder suave no
solo se gestiona en las Naciones Unidas. Internet ha permitido movilizar protestas
entre grupos amorfos diversos en lugar de en el seno de organizaciones
jerárquicas. Si antes planificar una protesta requería semanas y meses de
panfletos, posters y llamadas de teléfono, y congregaban a medio millón de
personas, Internet en 2003 permitió congregar a 3 millones de personas en una
semana, en Febrero de 2003 después de la intervención norteamericana en Irak.
La revolución de
la información está creando comunidades virtuales y redes de interés que cruzan
las fronteras. Por ejemplo, según David Bollier, experto en el impacto de las
tecnologías digitales, Internet es un regalo para las comunidades en diáspora,
les permite colaboración entre grandes números de personas geográficamente
aisladas con una historia compartida y organizarse en comunidades virtuales
gigantes.
La habilidad de
compartir información y ser creído es ahora una fuente cada vez más importante
de poder. Las corporaciones
transnacionales y otros actores no gubernamentales tienen cada vez más
influencia. Así, la política deviene una suerte de competición por el
atractivo, la legitimación y la credibilidad.
Según el 2019
United Nations Development Program quality of life index, la calidad de vida de
un país se mide no solo en términos de ingresos, sino en educación, sanidad y
esperanza de vida. Los países que encabezan la lista son Noruega, Suiza,
Irlanda, Alemania, Hong Kong, Australia y España en el puesto 25. Japón tiene
un altísimo nivel de patentes y una elevada inversión en investigación y
desarrollo. Alemania destaca por su atractivo para el asilo político. España
atrae turismo.
Actualmente se
puede decir que en términos de recursos
para poder suave, Estados Unidos y Europa están a la cabeza. Estados
Unidos, además de ser la única superpotencia militar en el mundo, destaca por
su imagen en educación, investigación y desarrollo, tecnología y exportación de
cine y música.
En Europa, el
arte, literatura, música, diseño, moda y alimentación son los principales
imanes. Cinco de los diez idiomas más hablados en el mundo son europeos.
Francia invierte más de mil millones de dólares al año en diseminar su cultura
en el mundo. Alemania destaca por el número de Premios Nobeles en literatura y
física-química. Europa se ha convertido en una isla de paz y prosperidad. Es
común conceptualizar la conciencia por el medio ambiente y los derechos humanos
como “valores europeos”.
Por ejemplo, las
políticas europeas cercanas al blanqueo de capitales, control de armas, cambio
climático y derechos homosexuales están probablemente más cerca de los valores
de los jóvenes de países emergentes que los norteamericanos. Seguridad social y
sindicatos son muchas veces más valorados que el desarrollo libre de la
economía, más propensa a comportamientos poco éticos, inseguridad ciudadana y desigualdades
sociales.
Europa lidera la
inversión en diplomacia pública. En relaciones culturales internacionales, los
mayores esfuerzos vienen de Francia, Canada, Reino Unido y Suecia.
Japón lidera los
recursos de poder suave en Asia, ayudado por el prestigio de Toyota, Honda y
Sony, los videojuegos y Pokemon. Asia se mueve por el mundo de la mano del
Budismo y las Artes Marciales. Según el Asian Development Bank, Asia en 1820
producía tres quintos del total mundial. En 1940 un quinto, y hoy cerca de dos
quintos. En 2025 Asia podría recuperar su posición. Especialmente China está
manteniendo un crecimiento de más del 7% y sigue recuperando su prestigio
global. Sin embargo, Asia sigue fundamentando su liderazgo en relaciones
familiares y conexiones con el gobierno, y esa opacidad cuesta falta de
confianza en la inversión internacional.
El poder fuerte
militar y el poder suave de Nye se entrelazan y a veces son incompatibles. Como
en Karate Kid, el poder fuerte de Cobra Kai (“nosotros tenemos más mala leche y
por eso ganamos las competiciones”) es una historia de venus y marte, de lo
masculino y lo femenino, del yin y el yang en las culturas del siglo XXI.
(*) Soft power: The Means to Success in World Politics.
Joseph S. Nye, Jr, PublicAffairs New York, 2004
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