miércoles, 16 de septiembre de 2020

Manager Industria 4.0

 Introducción

Viene un Tsunami. El mundo estaba estructurado y se ha desestructurado. Estaba petrificado, solidificado y ahora es agua que corre. Es el momento de construir desde los nuevos valores. Yo lo llamo momento Ninja. Rápido, intuitivo y con valores claros que guíen la acción.

Este año de pandemia, las empresas ya digitalizadas han visto desarrollos brutales, creciendo algunas a triple dígito. El 60% de las empresas ya tienen una mayoría de trabajadores en online. Encontramos problemas de desabastecimiento en la cadena de suministro de casi todos los sectores productivos, Apple iPad, camiones…

¿En qué punto estás del viaje hacia la digitalización? ¿Cuánto esfuerzo has hecho ya en este viaje? FREMM puede iluminarte en el viaje de la aceleración digital hacia una industria 4.0. Con FREMM puedes construir tu Roadmap Digital Estratégico.

¿Sabes cómo comienza este viaje?

La fase I implica conocer exactamente tu grado de madurez digital, en comparación con el sector, el país y en global. La modernización digital es un proceso continuo. Involucra todos los aspectos de tu empresa y todos los niveles de organización. El Test de Madurez Digital Industrial te ayuda a conocer tu posición GPS.

La fase II describe el futuro sostenible de tu empresa. ¿Dónde deseas estar en 2022? ¿Cómo puedes utilizar la tecnología e Internet para mantenerte competitivo en tu sector? ¿Cómo lo digital puede empoderar a tus personas, mejorar tu rentabilidad y el ROI de tus operaciones y marketing? ¿Qué pasos y tecnologías requieren el foco de tus recursos?

La fase III es de ideación, cómo viajar paso a paso desde hoy hasta nuestro futuro deseado. En forma de Estrategia Digital, se trata de establecer pasos concretos, medibles y monitorizables. Es la fase de prototipado y testeo real de iniciativas concretas.

Con metodología SCRUM, pensaremos los proyectos de forma diferente,  ágil y empírica. Fundamentado  en el “Agile Manifesto” y los 12 principios ágiles.

SCRUM consiste en romper el proyecto en pequeños trozos y observar los resultados de cada uno por separado, pudiendo así monitorizar, realizar cambios y adaptarse a los objetivos finales. En Scrum lo visual siempre aporta más valor que lo escrito. Los seres humanos pensamos pictóricamente y recordamos imágenes. Bocetos, croquis, dibujos, diagramas y gráficos en una pizarra dan información inmediatamente.

Este curso permite a los profesionales que ya están trabajando o quieren trabajar en Industria conocer cómo gestionar la nueva empresa digital, sus personas, sus mercados, sus mecanismos financieros y los procesos de sensorización y automatización de sus máquinas.

Nos toca navegar en la niebla! Toca crecer y desarrollarnos en una comunidad global, en cinco continentes, cultivando nuestro interés por culturas diferentes y distintas a las acostumbradas. Actuar con éxito en culturas diversas y distantes requiere entender el poder de la comunicación, la persuasión y la atracción.

Estamos viviendo una pandemia, y con un poco de suerte una post-pandemia. Sobrevivir y reposicionarnos significa aceptar los nuevos valores del poder suave, nuestra capacidad de socializar interpersonal e interculturalmente.

En el otoño viene un Tsunami, las empresas quebrando, los trabajadores buscando sus oportunidades, los funcionarios en huelga, las personas en la calle, los niños en los colegios y los números de contagios subiendo. Es el momento de surfear esta ola gigante, aquí no vale echarse a un lado y esperar a que pase, es el momento de subirse.

Comparto una grabación de una de las clases sobre Industria 4.0, con el único objetivo de ayudar a surfear la ola del Tsunami Covid19.



El viaje hacia Industria 4.0

Un día necesitas un objeto y te das cuenta de que es difícil conseguirlo. Si además de ti, lo necesitasen otras 1000 personas u otro millón de personas, habría alguna industria que lo fabricaría. Pero no, solo lo necesitas tú y no lo encuentras ni en una tienda ni online. Nos damos cuenta de que todo el concepto de industria se ha basado en el pasado en la producción en masa, sobre la creencia de que fabricando un alto número de objetos bajan radicalmente los precios unitarios.

Ahí, por ejemplo, necesitas una impresora 3D. Sobre un diseño CAD, este dispositivo es capaz de crear cualquier objeto que necesites en plástico o metal. Aquí lo precios no bajan radicalmente con la replicación, salvo por el hecho de que el tiempo de diseño no hay que duplicarlo.

Esto también ocurre con las especificaciones de calidad. Si necesitas el mismo objeto pero en otras especificaciones de calidad, las impresoras 3D son también tu solución.

El futuro de la empresa tiene que ver con la producción bajo demanda (“on-demand”), minimizando y optimizando el inventario en los almacenes o en trabajo-en-progreso (“work-in-progress”), y proporcionando satisfacción en la demanda de forma casi inmediata.

La pregunta es, ¿cómo sería un mundo simplificado a “just-press-print”? ¿Cómo se diseña esta empresa de producción? ¿Cómo se gestionan estas nuevas operaciones y cómo es la nueva cadena de suministro (“supply chain”)?

A nivel industrial, nos movemos hacia el modelo “make-to-order”, integrando la customización en el proceso de compra. Esto abre la oportunidad al diseño modular, que mezcla la producción en masa tradicional para la mayoría de los productos con partes customizadas.

Podemos definir el concepto de modelo de negocio como una descripción de cómo una empresa crea valor y lo captura de sus clientes. En su esencia, es un diseño de propuesta de valor al cliente y un modelo de precios en el mercado, sobre los valores de Entrepreneurship, Innovación y Sostenibilidad.

Se puede definir Industria 4.0 como un modelo industrial que se caracteriza por la auto-organización y la auto-gestión de sistemas de producción interactivos, con autoaprendizaje y automatizados, a través de tecnologías digitales e Internet. Aquí, el rol humano se centra en el arranque, control y mantenimiento.

Alemania decidió poner la revolución industrial como prioridad en 2012 (1). Estados Unidos lo hizo en 2015 (2). Japón (3) y China (4) también en 2015. España, desde 2016, hereda la política desde la Unión Europea. Hoy, solo un número muy pequeño de empresas se está embarcando en esta transformación.

Existen las ayudas y las políticas para asistir a las empresas industriales a realizar el cambio, pero en España es muy difícil sostener la competitividad con el uso actual de la tecnología. ¿Por qué? ¿Qué variables están actuando como cuellos de botella? ¿Qué está fallando?

De la Industria de los años 70 en Alemania a la Industria 4.0 de 2020 hay algunas diferencias significativas. La cuarta revolución industrial viene después de las tres primeras, mecanización, electricidad y tecnologías de la información. La cuarta viene de la mano de Internet of Things y de Internet de los Servicios integrados en la fábrica y en la cadena de suministro.

La visión alemana de Industria 4.0 es un sector industrial implementado por redes globales de máquinas, fábricas y almacenes físicos, en forma de sistema ciberfísico que se autocontrola, y lo hace compartiendo información, tomando decisiones y lanzando procesos automáticamente.

Esta inteligencia está no solo en las máquinas inteligentes o en los inventarios de almacenamiento inteligentes, se trata de un completo supply chain inteligente y de productos finales inteligentes. Por ejemplo, mediante etiquetas RFID en miniatura, los productos saben lo que son ellos mismos, cuándo fueros producidos y en qué paso están en su camino hacia el cliente.

Por qué ahora? Las tres primeras revoluciones habían permitido al entorno industrial integrarse con los robots. Ahora tenemos grandes volúmenes de datos, almacenamiento en la nube, alta capacidad de procesamiento y conectividad fácil. Además podemos analizar y entender los datos. También hemos revolucionado la interacción hombre máquina con sistemas de realidad aumentada, interfaces táctiles y sistemas operativos sin manos.

En términos prácticos, Industrial Internet of Things (IIoT) integra sensores en las máquinas, middleware, software y sistemas de almacenamiento y computación en la nube.

El sector logística está incorporando IIoT. Por ejemplo, la tecnología de códigos de barras se usa para el empaquetado, los pallets y los contenedores para monitorizar la entrega inbound y las salidas de almacenamiento. Las etiquetas RFID almacenan información electrónica en la etiqueta e incluyen capacidad de comunicación sin cables via campos electromagnéticos. Permiten disminuir más la mano de obra y aumentar el grado de fiabilidad. El lector RFID lee la identificación de la orden, el producto, la cantidad etc…, incluso temperatura y humedad, y lo manda directamente al sistema ERP. Esto permite una gestión de inventario de gran precisión. De igual forma estas etiquetas ayudan a monitorizar máquinas, camiones y otros vehículos.

Asimismo, se usan sensores telemétricos para el mantenimiento preventivo de las máquinas. Y personas, porque estos sensores telemétricos pueden usarse como predictores de fatiga para evitar accidentes provocados por las largas horas que deben trabajar los operadores. Algunos como el popular que usa Caterpillar incluye un sensor infrarrojo y cámaras para monitorizar los ojos del conductor, calcular el ratio de parpadeo y el tamaño de las pupilas. Cuando se producen síntomas de soñolencia, se activan vibraciones en el asiento.

Una vez los dispositivos instalados y conectados a través de un middleware, la fontanería está lista. La innovación de verdad viene con Internet de los Servicios (IoS), es decir, diseñar un modelo de negocio que convierta al producto en un servicio con una línea de ingresos sostenible.

Por ejemplo, Tesla produce coches con sensores instalados. A través de distintas piezas de software instalables por Internet, el usuario paga por los servicios que necesita. Otis comercializa ascensores con sensores. Los datos suben a la nube y Otis cobra por un sistema de análisis de esos datos para un mantenimiento preventivo de las instalaciones.

Entre los pilares tecnológicos de estos modelos de negocio están la inteligencia artificial, big data y el IOT.

En esencia, machine learning es una técnica que permite analizar una data que puede estar disponible a priori y ganar conocimiento de ella. La primera pregunta es cómo obtener esa data. Las empresas registran la interacción con el cliente, los dispositivos biométricos envían datos continuamente, los operadores de telecomunicaciones graban las llamadas…

¿Qué conocimiento puede obtenerse de la data? Segmentación de riesgo, probabilidad de impago, predicción de la demanda de un servicio, predicción de churn rate, recomendación de contenido, productos o servicios, reconocimiento de edad y cara, vehículos autoconducidos, robots….

Muchos de los profesionales de la década del 2020 trabajarán directa e indirectamente en inteligencia artificial. Esta genera resultados explícitamente, en tanto que es capaz de predecir de forma que otras tecnologías no pueden. Reduce incertidumbres y mejora la toma de decisiones, y consigue en definitiva que se hagan mejores inversiones y se planifiquen mejores estrategias.

Por ejemplo, uno de los sectores industriales más afectados es el sector transporte, a través del diseño y la aparición de los vehículos autónomos con sistemas de conducción virtuales. Importante, porque este sector explica el 5.6% de la economía de la OECD.

El diseño y desarrollo de los AVs necesitan bastante volumen de datos para entrenar y ajustar los sistemas. Fridman estima que Tesla tiene datos sobre 2.4 billones de kilómetros conducidos con su Autopilot. En términos de seguridad y privacidad, esto significa que estos datos deben conservarse en protocolos criptográficos seguros.

Hablamos de Big Data cuando tenemos una cantidad de datos superior a la que podemos procesar con herramientas habituales. Si la cantidad es grande, se mueve demasiado rápido o no está estructurada, y se quiere sacar partido de ella, es necesario desarrollar herramientas alternativas de proceso. Las más conocidas son Hadoop, Spark, Mapreduce, Storm o Hive.

En el sector Industria 4.0, Big Data viene en una combinación con Internet of Things, sensores, plataformas estándares, robótica, redes que están juntas abriendo modelos de negocio antes desconocidos.

En el siglo XXI la comunicación con el cliente ya no es unidireccional como lo era con la televisión y con la radio, ahora la comunicación es una conversación bidireccional interactiva.

El nuevo entorno digital lleva este fenómeno a su siguiente nivel, el de conversar con un ente artificial y no solo con otra persona. Lo que al principio eran simples ‘chatbots’ ahora son soluciones más sofisticadas basadas en inteligencia artificial, lenguaje natural y auto-aprendizaje, capaces de proporcionar a las personas al otro lado, sean clientes o empleados, experiencias más realistas y satisfactorias. Estos agentes virtuales alcanzan un grado de empatía y sensación de ‘humanidad’ hasta ahora desconocido.

Además de InternetofThings, Big Data e Inteligencia Artificial, hay nuevos modelos de negocio que sin duda están ya transformando las empresas. Algunos de ellos, Blockchain y Smart contracts están transformando muchos de los sectores industriales tradicionales.

En el sector cadena de distribución, la revolución es el contrato inteligente (Smart contract) porque hace posible automatizar un pago cuando se dan los requisitos de tiempo y resultados del contrato. Esto reduce errores manuales, problemas de comunicación, interpretaciones y situaciones relativas entre ambas partes.

Blockchain es el socio perfecto para IoT. Permite conectar dispositivos con seguridad, privacidad y simplicidad. Utilizando la tecnología de contratos inteligentes, cada dispositivo puede convertirse en un nodo de red automantenido y autoregulado; todos los nodos pueden intercambiar información, verificar identidades y generar transacciones con extraños sobre una base predefinida. Por ejemplo, nos podemos imaginar una red de cables, y un nodo detectando un rayo u otra eventualidad, y reportando un informe de mantenimiento necesario.

En términos de información, blockchain actúa como un notario electrónico que convierte la información en inmutable e inmune a la intervención humana. Es el equivalente a dar la mano entre hombres en las culturas tradicionales, con este acto se sella un acuerdo irrompible por honor. Con Blockchain es fácil detectar cualquier transacción anormal y evitar el fraude.

Otra aplicación de Blockchain es Bitcoin, un tipo de criptomoneda, quizás el más conocido seguido de Ethereum, Ripple, Litecoin o Monero. Es un activo digital que ha sido diseñado como medio de intercambio, y que lleva embebido un alto nivel de seguridad. Usa criptografía para garantizar transacciones seguras y para controlar la creación de nuevos activos. Hoy tenemos 21 millones de bitcoins y cada uno tiene un valor de cambio de unos 7800€.

La intención de implantar industria 4.0 tiene profundo impacto en la sociedad. En lo positivo, económicamente, permite un nivel más alto de vida al introducir productos y servicios innovadores. En lo negativo, al reducir la participación humana en los procesos de producción, puede conllevar desempleo creciente.

Requiere nuevas competencias y el desarrollo del rol del especialista industrial moderno (6), debido sobre todo al reemplazo de mano de obra física por mano de obra intelectual. Por ejemplo, sustituye al operario por un especialista en el servicio de sistemas de producción físicos auto-gestionados.

La Sostenibilidad Digital tiene que ver con la empresa, nueva o tradicional, que busca sus ventajas competitivas en la tecnología, las operaciones y las personas. Y lo hace sin límites, sin fronteras, sin miedos, apostando por la globalización de las ideas, la innovación en los mercados y la creatividad en las personas.


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