Es una forma
diferente de pensar un proyecto, ágil y
empírica, con el objetivo de mejorar la calidad del producto creado, reduciendo
el tiempo de desarrollo. Se basa en el “Agile Manifesto” y los 12 principios
ágiles. Consiste en romper el proyecto en pequeños trozos y observar los
resultados de cada uno por separado, pudiendo así monitorizar, realizar cambios
y adaptarse a los objetivos finales. A través de la iteración y de la
aproximación incremental, se involucra al cliente final en el testeo a los
largo de todo el proyecto.
Que SCRUM sea una
aproximación empírica quiere decir que incorpora un observatorio de la realidad
del cliente durante todo el proceso. Basado en el sentido común, el foco es qué
se puede hacer hoy, rompiendo el futuro en piezas reales y gestionables. Para
ello se utilizan una serie de herramientas, organizadas en 7 etapas:
1.
Vision.
Es el objetivo del producto, en alineación con la estrategia de la compañía.
2.
Hoja
de Ruta o “Roadmap”: una visión holística del producto, interrelacionando variables
de distinta procedencia.
3.
Planificación
de la entrega (“reléase”). Son las fechas esperadas para la entrega.
4.
Sprint.
Es un elemento pequeño con sus objetivos específicos.
5.
Scrum
diario. Las prioridades del día.
6.
Revisión.
Es un producto viable resultado de cada sprint.
7.
Retrospectiva.
Es la tarea de refinar finalmente para mejorar efectividad. En Scrum la
efectividad es mucho más importante que la eficiencia. El foco es trabajar en
las tareas correctas. Según Peter Drucker, “no hay nada tan inútil como trabajar
con eficiencia en aquello que no debería hacerse”.
Estos 7 elementos
forman un ciclo que se ejecuta una vez y otra hasta conseguir un producto real,
siempre con feedback y desarrollando solamente los elementos de alta prioridad.
Este marco funciona perfectamente con equipos de 7 a 9 personas (cómo y
cuánto), más el “scrum master” (dueño del proceso) y el “product owner” (qué y
cuándo), y otros stakeholders.
Según el Agile
Manifesto, en Scrum, a diferencia del PMBOK tradicional, el énfasis es en unos
aspectos sobre otros:
1.
Individuos
e interacciones son más importantes que procesos y herramientas;
2.
Producto
funcional sobre extensa documentación;
3.
Colaboración
con el cliente, sobre negociación contractual;
4.
Respuesta
al cambio, sobre planificación y seguimiento.
Los 12 principios
ágiles añaden tres elementos fundamentales:
-
Simplicidad,
el arte de maximizar la cantidad de trabajo que no se hace, es esencial;
-
El
mejor diseño viene de los equipos auto-organizados;
-
En
intervalos regulares, el equipo hace una reflexión sobre cómo llegar a ser más
efectivo.
En Scrum lo
visual siempre aporta más valor que lo escrito. Los seres humanos pensamos
pictóricamente y recordamos imágenes. Bocetos, croquis, dibujos, diagramas y
gráficos en una pizarra dan información inmediatamente.
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