sábado, 29 de agosto de 2020

Cap 5.3. Apóptosis, autofagia, catabolismo y círculos circadianos

El fuego en el bosque es un fenómeno negativo, 

sin embargo en cantidades moderadas es capaz de tener un rol vital, 

en el mantenimiento del ecosistema: 

deshace material orgánico en minutos que de otra forma llevaría décadas de descomponer, 

hace espacio para nuevo crecimiento,

sin una pequeña cantidad de fuego, el bosque no tendría la oportunidad de regenerarse y renovarse.

La muerte y el cáncer también es un fenómeno negativo relativo a las células del cuerpo, 

sin embargo en cantidades moderadas la apoptosis es capaz de evitar el proceso de envejecimiento. 

La apóptosis es un programa celular de suicidio, 

se decide en las mitocondrias y se ejecuta por el bien del cuerpo completo,

cuando un número de mitocondrias liberan citocroma-c y entra en la membrana del núcleo, 

la célula sabe que su fin está cerca,

solo así es posible el equilibrio con la división celular que mantiene un cuerpo joven. 

Sin apoptosis, nuestras manos no tendrían dedos sino la forma en los anfibios, 

es una forma de moldear el cuerpo humano por sustracción en lugar de por adicción, 

primero se genera el conjunto y luego van desapareciendo algunas partes.

La noche también es un fenómeno negativo frente al día,

como el negro frente al blanco o el fuego frente al agua,

sin embargo, no hay uno sin el otro, 

para que existan los colores debe haber ausencia de color, 

o de alguna parte de su espectro electromagnético.

También es el yin y el yang, la energía femenina y la masculina. 

El cuerpo tiene momentos de crecer, de anabolismo, 

y momentos de sanar, de catabolismo, 

en el que las sustancias no necesarias se reconvierten en energía. 

La autofagia es el proceso por el cual el cuerpo decide comer sus células muertas, 

sus tejidos inservibles para así poderse renovar después.


La vida es ritmo, pero no cualquier ritmo,

Satchin Panda (*) importa la cultura milenaria de los Vedas a occidente, 

y lo llama los ritmos circadianos. 

El Premio Nobel de 2017 de Fisiología y Medicina 

fue otorgado a Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash, and Michael W. Young, 

por su contribución a los ritmos circadianos,

en concreto, descubrieron que los genes humanos portan un reloj biológico, 

unos genes que cambian de off a on y de on a off siguiendo el ritmo de la luna y del sol, 

cada 24 horas. 

Según ellos, la salud física está muy ligada a alinearse con los ritmos circadianos, 

y muchas enfermedades crónicas como diabetes, hiperactividad, o problemas cardiovasculares, 

tienen esta raíz.

Un gen cambia como un interruptor,

por la noche, la melatonina aumenta, la temperatura del cuerpo baja, la memoria se consolida, 

la piel y el intestino se regeneran y la producción de saliva se para,

por el día el cortisol sube, se regula la glucosa, aumenta el sistema inmunológico, los músculos se despiertan y la alerta se amplifica.    

El melanopsin en el ojo actúa como sensor de luz azul que separa el día de la noche,

una simple proteína genera el cambio,

no es lo mismo luz para ver que luz para salud,

por eso, la luz artificial puede alterar los ritmos circadianos y promover enfermedades. 

Somos mucho menos resilientes de lo que nos creemos.

El ser humano incluye 4 ritmos circadianos y una entidad que los gobierna, 

un master clock, el SCN, por eso experimentamos cada día tres ritmos:

Uno, la alimentación, el hambre y la saciedad: 

cuando ya hemos comido se segrega leptina que comunica saciedad.

Dos, la actividad física, el metabolismo de la energía, aumenta y disminuye el glicógeno,

se pasa del uso de carbohidratos, proteína o grasa a glicógeno, 

y el uso de grasa como fuente energética cuando el glicógeno se termina. 

Regula el mantenimiento celular,

cuando las células crean energía se ensucian, luego deben lanzar el proceso de limpieza.

La apóptosis permite que las células se regeneren, 

a veces deciden suicidarse cuando pierden la utilidad.

El SCN o núcleo suprachiasmatico se sitúa en el hipotálamo, 

y está conectado con la glándula pituitaria, regulando la hormona del crecimiento, 

las glándulas tiroides y las gónadas,

produce la melatonina y el cortisol.

Tres, el sueño,

la luz es una de la fuentes de disfunción,

pasar la mayor parte del día en el interior nos expone a niveles de luz muy bajos,

a naturaleza nos expone a 100,000 lux mientras que una oficina nos expone a 100 lux,

una habitación con una luz cálida son 10 lux y una vela 1 lux. 

Un paseo al despertarse en el exterior alinea los ritmos circadianos,

8 horas de más de 2000 lux es salud,

mientras que la luz cálida y tenue después de la puesta de sol ayuda a la producción de melatonina.

Salud es comer, dormir y exposición a la luz.

 

(*) The Circadian Code: Lose Weight, supercharge your energy and transform your health from morning to midnight. Satchin Panda, Rodale, 2018

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