No es que la Inteligencia Artificial sea una disciplina
nueva, de hecho tiene ya unas cuantas décadas. Sin embargo, la creciente
disponibilidad del dato y la complejidad del planeta hacen ahora un fértil caldo
de cultivo para la implantación masiva de la disciplina.
Inteligencia Artificial se refiere a la integración de una
serie de tendencias e innovaciones en el mundo de los negocios que incluye
Internet of Things, Big Data, Blockchain, Bitcoin, desintermediación,
transformación digital, globalización y otras.
Vemos tres tendencias tecnológicas:
- - Integración del mundo real y del mundo virtual.
Tecnologías del tipo de Digital Twins, IoT, Cloud, 5G están generando una
capacidad de simulación, es decir, réplica del mundo real en información. Esto
permite probar, aprender y tomar decisiones sin impactos reales y de forma reversible;
- - Digitalización y electrificación. Los vehículos
híbridos, Smart factories y la conducción autónoma son ejemplos de esta
tendencia, que consiste en añadir el dato y la toma de decisiones a las
máquinas previamente existentes;
- - Inteligencia pervasiva. Consiste en añadir
inteligencia al comportamiento de las máquinas. IA, Machine Learning, Analitica
de negocio y los contenidos digitales están aplicando estas tecnologías y
consiguiendo que los seres humanos percibamos una interrelación hombre máquina
basada en la
confianza y en el igual igual.
Empresas como Google, Facebook, Siemens, Samsung, Tesla,
Netflix, Alibaba, Tableau, Nvidia … están obteniendo beneficio de estos cambios
sociales, económicos y medioambientales que están ocurriendo.
La inteligencia artificial está ya teniendo repercusión
activa en nuestras vidas. Por ejemplo, Connie es el primer robot conserje
virtual para hoteles desarrollada por IBM Watson. Viajar es frecuentemente
estresante y requiere múltiples decisiones unas sencillas y otras complejas. El
viajero necesita una guía para tomar estas muchas decisiones. La industria del
turismo está desarrollando aplicaciones para responder a estas necesidades.
Desde un punto de vista subjetivo y desde el cliente, estos
robots funcionan. Los que lo han experimentado están sorprendidos de compartir
ascensor con un robot que amablemente te guía a través de todo el aprendizaje
asociado con los servicios de un hotel, recomendando y ofreciendo. Genera
confianza.
Por qué podemos decir que Connie es inteligente y nos fiamos
de esa inteligencia para hacer preguntas y entender las respuestas? Se habla de
Inteligencia Artificial cuando los seres humanos percibimos inteligencia,
cuando la máquina percibe su entorno y toma decisiones y acciones que maximizan
la probabilidad de éxito en la resolución de un problema.
John Searle en 1980 realizó un experimento sobre la
inteligencia o no inteligencia asociada a una máquina. Searle se imagina en una
habitación con un libro que le permite responder a mensajes en caracteres chinos entrantes por una ventanilla.
Aunque no sabe nada del idioma chino, a partir de un libro obtiene las
instrucciones para manipular los símbolos y números para producir un mensaje
con una serie de caracteres chinos, que salen por otra ventanilla, hasta el punto de hacer creer fuera de la
habitación que en ella hay una persona con conocimiento del idioma chino.
La pregunta que se hace es si la habitación habla chino? Sin
duda, es un ser inanimado y no es posible dotar de capacidades humanas a un ser
inanimado. Además no hay nadie dentro que sepa hablar chino. Pero tampoco hay
duda de que el comportameinto de la habitación es el esperado y la habitación en su conjunto puede
caracterizarse de chinoparlante. Aunque no hay comprensión profunda de chino,
el comportamiento percibido por la persona externa es el mismo.
El test de Turing definía inteligencia como aquel sistema con
el que un ser humano pudiese chatear y pasase por humano al otro lado de la
conversación virtual. Searle resuelve que no es lo mismo manipular símbolos que entender el mundo
de los significados semánticamente. Es decir, que los ordenadores no funcionan como la mente
humana.
Años más tarde, Searle dice que la diferencia tiene que ver con la
conciencia y con la intencionalidad. Así sin más, la sintáctica no produce
semántica, y los poderes específicos de la biología cerebral no se puede esperar que generen procesos
cognitivos.
Esto tiene implicaciones en términos regulatorios y legales.
Mientras asumamos que no hay inteligencia si no tenemos comprensión profunda (que solo es posible entendiendo los procesos biológicos), no permitiremos la legalidad dela toma de decisiones
tomada por máquinas. Solamente si asumimos el comportamiento inteligente en
tanto que percibido por el ser humano, podremos llegar a legalizar la conducción
de vehículos autónomos o la toma de decisiones médicas asistida por ordenador.
Sobre el impacto en
la sociedad, la economía y el medio ambiente se ha escrito mucho, y está muy
bien expresado en el cine. Películas como Ex Machina, Trascendence, Blade
Runner, Yo Robot, The Matrix, I am Mother, Terminator, entre otras, muestran
escenarios futuros. Algunos son optimistas y muestran una realidad salvada por
la inteligencia artificial, los utópicos, mientras que otros muestran una
realidad muy pesimista, los distópicos, donde el ser humano se vuelve siervo de
las máquinas.
Entre la utopía y la distopía está el concepto de
singularidad. Es el momento en el tiempo en que los avances de la inteligencia
artificial pueden llevar al diseño de algún tipo de forma de vida tecnológica
más inteligente que los seres humanos. Los miedos asociados al momento de la
singularidad tienen que ver con el ser humano como siervo de las máquinas. Y su
irreversibilidad.
Es posible que un día la máquina creada sea más inteligente
que su creador, pero hay muchos teóricos de la inteligencia artificial que ven
solamente una visión reduccionista del significado más amplio de mente humana. Hay
capacidades que difícilmente pueden emularse, como la curiosidad, la
imaginación, la intuición, las emociones, la pasión, los deseos, el placer, la
estética, la alegría, el propósito, los objetivos, las metas, el telos, los
valores, la moralidad, la experiencia, la sabiduría, el juicio e incluso el
buen humor.
En esta visión escéptica de la singularidad, la dificultad
de producir un poco de inteligencia hoy es enorme, el concepto de
superinteligencia capaz de autoaprendizaje recursivo se ve realmente lejos.
Asimismo, Grady Booch,
https://www.youtube.com/watch?v=z0HsPBKfhoI,
nos pide no tener miedo a la superinteligencia. La inteligencia artificial está
aquí para mejorar la vida humana, no para destruirla. El HAL del Dr. Chandra es
una máquina sensible, y es posible construirla. Además, será buena, cuando se
nos pase el miedo a lo nuevo, como cuando apareció el coche a motor y teníamos
miedo a la desaparición de la familia. HAL controlaba el Discovery, como SkyNet
controlaba cada aspecto de Terminator, pero no tenía intención propia. Los
seres humanos programamos nuestras máquinas para preservar nuestros valores y
de ahí no hay puerta de salida. Estamos en un punto de coevolución con las
máquinas y esto es una tremenda aventura.
Cuál es el estado del arte en 2020? Hoy tenemos computadores cognitivos que únicamente funcionan
con algoritmos. Solo pueden saber lo que se les enseña. Solo pueden controlar
aquello que les damos control. Estos algoritmos solo pueden hacer trabajo
procedimental y aburrido, aunque son más consistentes y más rápidos que los
seres humanos.
Pero también tenemos computadores que exhiben inteligencia.
Estos son desarrollados mediante un proceso muy diferente, mediante la transferencia
de conceptos y relaciones humanos.
Este proceso es altamente sensible a la disponibilidad de
expertos en cada materia: abogados, ingenieros, biólogos, … Habitualmente estos
expertos tienen poca experiencia sobre machine learning, lo que genera grandes
problemas de comunicación y de metodología. Los expertos llevan a un proceso de
anotación de conocimiento que consiste no solo en recoger información sino en
encontrar las causas, los efectos, los funcionamientos internos,.
Este conocimiento anotado da vida a las taxonomías y las
ontologías, que es una parte de cómo los seres humanos aprenden pero solamente
una parte. Una ontología es una representación visual en un campo de
conocimientos de sus conceptos y las relaciones entre ellos.
Es una enorme cantidad de trabajo, y además tiene tanto valor
como los datos y el tiempo invertidos. Tiene un sesgo que viene de lo que se le
enseña al sistema. Crear inteligencia artificial requiere algoritmos,
documentos, anotación, iteración y repetición, generalmente asistido por
herramientos como IBM Watson Knowledge Studio.
La exactitud de la inteligencia artificial es mucho menor
que la de un algoritmo, y esto es importante en unos sectores más que en otros.
En ecommerce o en seguros es menos importante que en conducción autónoma de
automóviles o en medicina.
Al final el objetivo es el éxito y la reducción de recursos.
Machine learning crea especialistas altamente formados, pero no crea conocimiento
genérico.
En resumen, Inteligencia Artificial puede ser definida como
inteligencia percibida en una máquina. Una máquina inteligente es un agente
racional flexible que percibe su entorno que arranca acciones que maximizan el
éxito en un reto dado de antemano. Se habla de inteligencia artificial cuando
una máquina imita las funciones cognitivas que los humanos asociamos con otra
mente humana, como el aprendizaje o la resolución de problemas. Algunas capacidades
habitualmente asociadas son el procesado de lenguaje natural, jugar al ajedrez
o la conducción autónoma de un vehículo.
El concepto de singularidad puede definirse como el
escenario en el que suficiente software inteligente pueda ser capaz de reprogramarse
y mejorar él mismo, llegando a un nivel de auto-mejora recursiva. Esta nueva
inteligencia podría así crecer exponencialmente y superar a la humana. No somos
capaces de imaginar las capacidades de esta inteligencia. Los autores sitúan
este momento entre 2030 y 2045.
El concepto de machine learning puede definirse como la
capacidad de aplicar un mismo conocimiento a distintos grupos de datos. Esto ofrece la
habilidad de descubrir información nueva. Va mucho más lejos que un algoritmo,
que es solo un proceso o conjunto de reglas seguido secuencialmente por un
ordenador como operaciones y cálculos.