jueves, 29 de agosto de 2019

Industria 4.0. Sistemas de información


En el sector industria del siglo XXI cobran importancia los sistemas productivos y los conocimientos, habilidades y herramientas para planificar y ejecutar. El objetivo es obtener bienes y servicios de forma repetida y eficiente.

La novedad en el siglo XXI es el uso de sistemas de información para la gestión de estos elementos, entre ellos los siguientes:

  • A largo plazo, diseño de procesos, con sus métodos y tiempos de trabajo, capacidad,
    localización, distribución en planta, etc...
  • A corto plazo, planificación de materiales, inventario, calidad, logística, mantenimiento, etc…
  • En proyectos específicos, alcance, tiempo, costes, calidad, adquisiciones, recursos humanos, riesgos, comunicaciones, los roles de la organización involucrados, etc…
Los sistemas ERP (Enterprise Resource Planning) tienen la función de automatizar y apoyar a las personas responsables. Específicamente la producción y schedulling son realizados por uno de los módulos, el MRP (Materials Resource Planning).

Siempre manda la demanda, es decir, el cliente y sus necesidades. A partir de esta información el ERP desarrolla el llamado programa maestro de producción (PMP), que contiene las cantidades de producto final que hay que fabricar y en qué momentos de tiempo debe hacerse. Es decir, es la demanda independiente del producto.

Uno de los elementos más críticos para la satisfacción de la demanda de cliente y en los que un ERP ayuda, es la gestión de inventarios. El estado de los inventarios contiene los datos relativos a tiempos de suministro de cada material (es decir, cuánto tiempo lleva conseguir los diferentes componentes), inventarios disponibles, recepciones programadas y stock de seguridad que se desea mantener, entre otros.

La complejidad radica en el hecho de que la empresa ofrece un producto o servicio a su mercado a partir de un stock no siempre fácil de dimensionar con antelación. Si la previsión de demanda no es acertada, la única forma de asegurar el suministro al cliente es aumentar la mercancía almacenada, y esto supone un nivel de inmovilizado muy grande que lastra las finanzas. Gracias al ERP, la empresa descubre que el inventario puede ser una fuente de financiación, es decir, que la adecuada gestión del inventario se traduce en una inyección de tesorería.

El desafío no radica en reducir los inventarios a la mínima expresión para reducir los costes ni en tener inventario en exceso para satisfacer todas las demandas, sino en mantener la cantidad adecuada para que la empresa alcance sus prioridades competitivas de la forma más eficiente posible, consiguiendo un equilibrio entre costes y servicio al cliente.

El objetivo básico de la gestión de stocks (inventario) es, por lo tanto, minimizar los costes asociados a la existencia de inventarios y mantener al mismo tiempo una buena calidad de servicio. Deberá determinarse qué cantidad de materiales deben solicitarse en cada reaprovisionamiento y en qué instantes de tiempo deben tener lugar dichos reaprovisionamientos.

El punto de re-orden es la suma de la demanda de tiempo de entrega y las existencias de seguridad. El cálculo de un punto de re-orden optimizado generalmente incluye al tiempo de entrega, el pronóstico de la demanda y el nivel de servicio. Valerse de un pronóstico cuantitativo aumenta considerablemente la calidad de los puntos de re-orden para la mayoría de las actividades comerciales minoristas y de fabricación.

En resumen, una empresa Industria 4.0 con un buen ERP se diferencia de una tradicional en que da:
  • ·        mejor respuesta a las órdenes de los clientes;
  • ·        respuesta más rápida a los cambios en el mercado;
  • ·        utilización mejorada de instalaciones y personas, y
  • ·        niveles óptimos de inventario.


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