“Disrupt or be
disrupted” refleja el estado de miedo que viven las organizaciones hoy. Miedo a
qué? Qué pueden hacer como reacción? De qué hablamos cuando hablamos de transformarse
digitalmente?
Cuando se habla
de transformación digital, se habla de nuevas tecnologías de la información y
las comunicaciones que posibilitan nuevos modelos de negocio en las empresas.
Aquí vamos a hablar de su aspecto más práctico, vamos a ver el plan de
operaciones 4.0 como la herramienta básica para iniciar un proceso de
transformación digital.
El plan de
producción 4.0 es un documento, 20 páginas no más, que incluye cuatro
elementos:
- Análisis de los procesos AS IS
- Desarrollo TO BE
- Proyectos individuales
- Monitorización y evaluación de impacto
El primer
capítulo de un plan de producción 4.0 en una organización que funciona describe
los procesos necesarios para el funcionamiento, para las operaciones. Es una
descripción de la realidad percibible en la organización. Normalmente se llega
a esta descripción a través de la observación, de encuestas a colaboradores y
otras técnicas más sofisticadas como focus groups, visual thinking o design
thinking.
Se representa con
cajas y flechas de forma visual, que permite entender esa a veces compleja
relación entre tareas, personas y tiempos (ver figura).
El segundo
capítulo representa las posibilidades de mejora. Habitualmente, los
responsables de estos proyectos comienzan por un objetivo clave, la optimización
de la productividad, es decir, el uso inteligente de los recursos en los
procesos con unos objetivos predefinidos. Por ejemplo: va a ser pronto hora de
cenar, el lector entra en un restaurante, cuáles son sus expectativas? La
primera es probablemente el tiempo que el cliente tiene que esperar. La segundo,
la variedad de la comida. Por último el precio. Asumiendo que estos son los
objetivos, cómo podemos conseguirlos en la mayor medida, con la cantidad de
recursos menores?
El siguiente
objetivo clave suele ser la calidad, es decir, diseñar la organización con el
objeto de cubrir las necesidades de los clientes, tal como estos las percibes y
tal como se generan sus expectativas. Por ejemplo, una sala de espera de un
hospital. Las variables de productividad incluirían el tiempo de espera, la
variedad de la oferta médica y el coste. Aquí la variable clave sería la
expectativa del paciente de ser no solo atendido sino también tratado, una
variable de calidad.
Todo son
equilibrios. Se trata de optimizar estos elementos, no de maximizar cada uno de
ellas. Por ejemplo, si minimizamos el coste no podremos minimizar el tiempo de
espera. Cuando hablamos de eficiencias y eficacias, vemos el conjunto del
sistema y buscamos los valores mejores para el conjunto.
Por ejemplo, un
call center. Imaginamos un “nivel de servicio” de 80% de las llamadas en menos
de 20 segundos. Mejorar esto implicaría aumentar el número de recursos y por
tanto la ineficiencia. El punto óptimo requiere sacrificios en algunas de las
variables. A esto lo llamamos posicionamiento, cada empresa toda la decisión de
posicionarse en un determinado nivel de servicio y eficiencias, y esto le
permite competir mejor o peor en sus mercados.
Recordemos que el
objetivo de un plan de operaciones 4.0 es detectar dónde, cómo y cuándo pueden
introducirse qué tecnologías con el fin no solo de encontrar mayores
eficiencias y eficacias, sino para servir al Plan Estratégico y para encontrar
nuevos modelos de negocio en nuevos o tradicionales mercados.
Las operaciones
se expresan como un conjunto de procesos (que a su vez es un conjunto de
tareas). Los expertos analizan cada uno de los procesos para mejorar su eficacia,
eficiencia y los beneficios que generan.
Aunque la
matemática y la ingeniería ofrecen una miríada de herramientas conceptuales en
este sentido, en realidad sería posible simplificar a tres herramientas
básicas:
- El
throughput es el número de unidades que recorren el proceso por unidad de
tiempo
- El
tiempo de flujo es el tiempo que tardan desde el inicio hasta el final
- El
inventario es el número de unidades que están en el proceso en cada momento
Si analizamos por
separado cada uno de los empleados de un restaurante tenemos:
- Tiempo
de proceso. Lo que se tarda en cada tarea.
- Capacidad:
El número de unidades que un empleado puede procesar por unidad de tiempo
- Cuello
de botella: El paso de un proceso con menor capacidad
- Capacidad
del proceso: Capacidad del cuello de botella
- Throughput:
min (ratio demanda, capacidad del proceso)
- Utilización:
Throughput/capacidad
Pregunta: El
throughput de un proceso es siempre menor o igual que la capacidad del proceso:
La respuesta es falso
Pregunta: Dada
una demanda de 100 unidades por hora y una capacidad del cuello de botella de
50 unidades por hora, cual es la utilización del cuello de botella?
30%,
50%, 100% o depende?
La respuesta es 100%
El tercer capítulo
del Plan de Operaciones 4.0 es la lista de proyectos que van a constituir la
transformación. La diferencia entre proceso y proyecto es que el proceso tiene
vocación de repetirse muchas veces, mientras que el proyecto solo una vez con
una clara fecha de comienzo y de fin. Algunos de estos proyectos tendrán por
objeto la automatización de procesos, otros la incorporación de tecnologías
InternetOfThings, otros la capacitación de empleados.
El cuarto
capítulo incluye los mecanismos de medición y monitorización que permiten la
toma de decisiones en tiempo real y de la forma más informada posible.
Esta transformación
digital es un viaje, no un destino preciso, y la habilidad para implantar estas
herramientas hará la diferencia entre las compañías que tendrán éxito y las que
quedarán atrás “disrupted”.

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