Introducción
Viene un Tsunami.
El mundo estaba estructurado y se ha desestructurado. Estaba petrificado,
solidificado y ahora es agua que corre. Es el momento de construir desde los
nuevos valores. Yo lo llamo momento Ninja. Rápido, intuitivo y con valores
claros que guíen la acción.
Este año de
pandemia, las empresas ya digitalizadas han visto desarrollos brutales,
creciendo algunas a triple dígito. El 60% de las empresas ya tienen una mayoría
de trabajadores en online. Encontramos problemas de desabastecimiento en la
cadena de suministro de casi todos los sectores productivos, Apple iPad,
camiones…
¿En qué punto
estás del viaje hacia la digitalización? ¿Cuánto esfuerzo has hecho ya en este
viaje? FREMM puede iluminarte en el viaje de la aceleración digital hacia una
industria 4.0. Con FREMM puedes construir tu Roadmap Digital Estratégico.
¿Sabes cómo
comienza este viaje?
La fase I implica
conocer exactamente tu grado de madurez digital, en comparación con el sector,
el país y en global. La modernización digital es un proceso continuo. Involucra
todos los aspectos de tu empresa y todos los niveles de organización. El Test
de Madurez Digital Industrial te ayuda a conocer tu posición GPS.
La fase II
describe el futuro sostenible de tu empresa. ¿Dónde deseas estar en 2022? ¿Cómo
puedes utilizar la tecnología e Internet para mantenerte competitivo en tu
sector? ¿Cómo lo digital puede empoderar a tus personas, mejorar tu
rentabilidad y el ROI de tus operaciones y marketing? ¿Qué pasos y tecnologías
requieren el foco de tus recursos?
La fase III es de
ideación, cómo viajar paso a paso desde hoy hasta nuestro futuro deseado. En
forma de Estrategia Digital, se trata de establecer pasos concretos, medibles y
monitorizables. Es la fase de prototipado y testeo real de iniciativas
concretas.
Con metodología
SCRUM, pensaremos los proyectos de forma diferente, ágil y empírica. Fundamentado en el “Agile Manifesto” y los 12 principios
ágiles.
SCRUM consiste en
romper el proyecto en pequeños trozos y observar los resultados de cada uno por
separado, pudiendo así monitorizar, realizar cambios y adaptarse a los
objetivos finales. En Scrum lo visual siempre aporta más valor que lo escrito.
Los seres humanos pensamos pictóricamente y recordamos imágenes. Bocetos,
croquis, dibujos, diagramas y gráficos en una pizarra dan información inmediatamente.
Este curso
permite a los profesionales que ya están trabajando o quieren trabajar en
Industria conocer cómo gestionar la nueva empresa digital, sus personas, sus
mercados, sus mecanismos financieros y los procesos de sensorización y automatización
de sus máquinas.
Nos toca navegar
en la niebla! Toca crecer y desarrollarnos en una comunidad global, en cinco
continentes, cultivando nuestro interés por culturas diferentes y distintas a
las acostumbradas. Actuar con éxito en culturas diversas y distantes requiere
entender el poder de la comunicación, la persuasión y la atracción.
Estamos viviendo
una pandemia, y con un poco de suerte una post-pandemia. Sobrevivir y
reposicionarnos significa aceptar los nuevos valores del poder suave, nuestra
capacidad de socializar interpersonal e interculturalmente.
En el otoño viene
un Tsunami, las empresas quebrando, los trabajadores buscando sus
oportunidades, los funcionarios en huelga, las personas en la calle, los niños
en los colegios y los números de contagios subiendo. Es el momento de surfear
esta ola gigante, aquí no vale echarse a un lado y esperar a que pase, es el
momento de subirse.
Comparto una
grabación de una de las clases sobre Industria 4.0, con el único objetivo de
ayudar a surfear la ola del Tsunami Covid19.
Un día necesitas
un objeto y te das cuenta de que es difícil conseguirlo. Si además de ti, lo
necesitasen otras 1000 personas u otro millón de personas, habría alguna
industria que lo fabricaría. Pero no, solo lo necesitas tú y no lo encuentras
ni en una tienda ni online. Nos damos cuenta de que todo el concepto de
industria se ha basado en el pasado en la producción en masa, sobre la creencia
de que fabricando un alto número de objetos bajan radicalmente los precios
unitarios.
Ahí, por ejemplo,
necesitas una impresora 3D. Sobre un diseño CAD, este dispositivo es capaz de
crear cualquier objeto que necesites en plástico o metal. Aquí lo precios no
bajan radicalmente con la replicación, salvo por el hecho de que el tiempo de
diseño no hay que duplicarlo.
Esto también
ocurre con las especificaciones de calidad. Si necesitas el mismo objeto pero
en otras especificaciones de calidad, las impresoras 3D son también tu
solución.
El futuro de la
empresa tiene que ver con la producción bajo
demanda (“on-demand”), minimizando y optimizando el inventario en los
almacenes o en trabajo-en-progreso (“work-in-progress”), y proporcionando
satisfacción en la demanda de forma casi inmediata.
La pregunta es,
¿cómo sería un mundo simplificado a “just-press-print”? ¿Cómo se diseña esta
empresa de producción? ¿Cómo se gestionan estas nuevas operaciones y cómo es la
nueva cadena de suministro (“supply chain”)?
A nivel
industrial, nos movemos hacia el modelo “make-to-order”, integrando la
customización en el proceso de compra. Esto abre la oportunidad al diseño
modular, que mezcla la producción en masa tradicional para la mayoría de los
productos con partes customizadas.
Podemos definir
el concepto de modelo de negocio
como una descripción de cómo una empresa crea valor y lo captura de sus
clientes. En su esencia, es un diseño de propuesta de valor al cliente y un modelo
de precios en el mercado, sobre los valores de Entrepreneurship, Innovación y
Sostenibilidad.
Se puede definir
Industria 4.0 como un modelo industrial que se caracteriza por la
auto-organización y la auto-gestión de sistemas de producción interactivos, con
autoaprendizaje y automatizados, a través de tecnologías digitales e Internet. Aquí,
el rol humano se centra en el arranque, control y mantenimiento.
Alemania decidió
poner la revolución industrial como prioridad en 2012 (1). Estados Unidos lo
hizo en 2015 (2). Japón (3) y China (4) también en 2015. España, desde 2016,
hereda la política desde la Unión Europea. Hoy, solo un número muy pequeño de
empresas se está embarcando en esta transformación.
Existen las
ayudas y las políticas para asistir a las empresas industriales a realizar el
cambio, pero en España es muy difícil sostener la competitividad con el uso
actual de la tecnología. ¿Por qué? ¿Qué variables están actuando como cuellos
de botella? ¿Qué está fallando?
De la Industria
de los años 70 en Alemania a la Industria 4.0 de 2020 hay algunas diferencias
significativas. La cuarta revolución industrial viene después de las tres
primeras, mecanización, electricidad y tecnologías de la información. La cuarta
viene de la mano de Internet of Things y de Internet de los Servicios
integrados en la fábrica y en la cadena de suministro.
La visión alemana
de Industria 4.0 es un sector industrial implementado por redes globales de
máquinas, fábricas y almacenes físicos, en forma de sistema ciberfísico que se
autocontrola, y lo hace compartiendo información, tomando decisiones y lanzando
procesos automáticamente.
Esta inteligencia
está no solo en las máquinas inteligentes o en los inventarios de
almacenamiento inteligentes, se trata de un completo supply chain inteligente y
de productos finales inteligentes. Por ejemplo, mediante etiquetas RFID en
miniatura, los productos saben lo que son ellos mismos, cuándo fueros
producidos y en qué paso están en su camino hacia el cliente.
Por qué ahora?
Las tres primeras revoluciones habían permitido al entorno industrial
integrarse con los robots. Ahora tenemos grandes volúmenes de datos,
almacenamiento en la nube, alta capacidad de procesamiento y conectividad
fácil. Además podemos analizar y entender los datos. También hemos
revolucionado la interacción hombre máquina con sistemas de realidad aumentada,
interfaces táctiles y sistemas operativos sin manos.
En términos
prácticos, Industrial Internet of Things (IIoT) integra sensores en las
máquinas, middleware, software y sistemas de almacenamiento y computación en la
nube.
El sector
logística está incorporando IIoT. Por ejemplo, la tecnología de códigos de
barras se usa para el empaquetado, los pallets y los contenedores para
monitorizar la entrega inbound y las salidas de almacenamiento. Las etiquetas
RFID almacenan información electrónica en la etiqueta e incluyen capacidad de
comunicación sin cables via campos electromagnéticos. Permiten disminuir más la
mano de obra y aumentar el grado de fiabilidad. El lector RFID lee la
identificación de la orden, el producto, la cantidad etc…, incluso temperatura
y humedad, y lo manda directamente al sistema ERP. Esto permite una gestión de
inventario de gran precisión. De igual forma estas etiquetas ayudan a monitorizar
máquinas, camiones y otros vehículos.
Asimismo, se usan
sensores telemétricos para el mantenimiento preventivo de las máquinas. Y
personas, porque estos sensores telemétricos pueden usarse como predictores de
fatiga para evitar accidentes provocados por las largas horas que deben trabajar
los operadores. Algunos como el popular que usa Caterpillar incluye un sensor
infrarrojo y cámaras para monitorizar los ojos del conductor, calcular el ratio
de parpadeo y el tamaño de las pupilas. Cuando se producen síntomas de
soñolencia, se activan vibraciones en el asiento.
Una vez los
dispositivos instalados y conectados a través de un middleware, la fontanería
está lista. La innovación de verdad viene con Internet de los Servicios (IoS),
es decir, diseñar un modelo de negocio que convierta al producto en un servicio
con una línea de ingresos sostenible.
Por ejemplo,
Tesla produce coches con sensores instalados. A través de distintas piezas de
software instalables por Internet, el usuario paga por los servicios que
necesita. Otis comercializa ascensores con sensores. Los datos suben a la nube
y Otis cobra por un sistema de análisis de esos datos para un mantenimiento
preventivo de las instalaciones.
Entre los pilares
tecnológicos de estos modelos de negocio están la inteligencia artificial, big
data y el IOT.
En esencia,
machine learning es una técnica que permite analizar una data que puede estar
disponible a priori y ganar conocimiento de ella. La primera pregunta es cómo
obtener esa data. Las empresas registran la interacción con el cliente, los
dispositivos biométricos envían datos continuamente, los operadores de
telecomunicaciones graban las llamadas…
¿Qué conocimiento
puede obtenerse de la data? Segmentación de riesgo, probabilidad de impago,
predicción de la demanda de un servicio, predicción de churn rate,
recomendación de contenido, productos o servicios, reconocimiento de edad y
cara, vehículos autoconducidos, robots….
Muchos de los
profesionales de la década del 2020 trabajarán directa e indirectamente en inteligencia artificial. Esta genera
resultados explícitamente, en tanto que es capaz de predecir de forma que otras
tecnologías no pueden. Reduce incertidumbres y mejora la toma de decisiones, y
consigue en definitiva que se hagan mejores inversiones y se planifiquen
mejores estrategias.
Por ejemplo, uno
de los sectores industriales más afectados es el sector transporte, a través
del diseño y la aparición de los vehículos autónomos con sistemas de conducción
virtuales. Importante, porque este sector explica el 5.6% de la economía de la
OECD.
El diseño y
desarrollo de los AVs necesitan bastante volumen de datos para entrenar y
ajustar los sistemas. Fridman estima que Tesla tiene datos sobre 2.4 billones
de kilómetros conducidos con su Autopilot. En términos de seguridad y
privacidad, esto significa que estos datos deben conservarse en protocolos
criptográficos seguros.
Hablamos de Big Data cuando tenemos una cantidad de
datos superior a la que podemos procesar con herramientas habituales. Si la
cantidad es grande, se mueve demasiado rápido o no está estructurada, y se
quiere sacar partido de ella, es necesario desarrollar herramientas
alternativas de proceso. Las más conocidas son Hadoop, Spark, Mapreduce, Storm
o Hive.
En el sector
Industria 4.0, Big Data viene en una combinación con Internet of Things,
sensores, plataformas estándares, robótica, redes que están juntas abriendo
modelos de negocio antes desconocidos.
En el siglo XXI
la comunicación con el cliente ya no
es unidireccional como lo era con la televisión y con la radio, ahora la
comunicación es una conversación bidireccional interactiva.
El nuevo entorno
digital lleva este fenómeno a su siguiente nivel, el de conversar con un ente
artificial y no solo con otra persona. Lo que al principio eran simples
‘chatbots’ ahora son soluciones más sofisticadas basadas en inteligencia
artificial, lenguaje natural y auto-aprendizaje, capaces de proporcionar a las
personas al otro lado, sean clientes o empleados, experiencias más realistas y
satisfactorias. Estos agentes virtuales alcanzan un grado de empatía y
sensación de ‘humanidad’ hasta ahora desconocido.
Además de
InternetofThings, Big Data e Inteligencia Artificial, hay nuevos modelos de
negocio que sin duda están ya transformando las empresas. Algunos de ellos, Blockchain y Smart contracts están
transformando muchos de los sectores industriales tradicionales.
En el sector
cadena de distribución, la revolución es el contrato inteligente (Smart
contract) porque hace posible automatizar un pago cuando se dan los requisitos
de tiempo y resultados del contrato. Esto reduce errores manuales, problemas de
comunicación, interpretaciones y situaciones relativas entre ambas partes.
Blockchain es el
socio perfecto para IoT. Permite conectar dispositivos con seguridad,
privacidad y simplicidad. Utilizando la tecnología de contratos inteligentes,
cada dispositivo puede convertirse en un nodo de red automantenido y
autoregulado; todos los nodos pueden intercambiar información, verificar
identidades y generar transacciones con extraños sobre una base predefinida.
Por ejemplo, nos podemos imaginar una red de cables, y un nodo detectando un
rayo u otra eventualidad, y reportando un informe de mantenimiento necesario.
En términos de
información, blockchain actúa como un notario electrónico que convierte la
información en inmutable e inmune a la intervención humana. Es el equivalente a
dar la mano entre hombres en las culturas tradicionales, con este acto se sella
un acuerdo irrompible por honor. Con Blockchain es fácil detectar cualquier
transacción anormal y evitar el fraude.
Otra aplicación de Blockchain es Bitcoin, un tipo de criptomoneda, quizás el más
conocido seguido de Ethereum, Ripple, Litecoin o Monero. Es un activo digital
que ha sido diseñado como medio de intercambio, y que lleva embebido un alto
nivel de seguridad. Usa criptografía para garantizar transacciones seguras y
para controlar la creación de nuevos activos. Hoy tenemos 21 millones de
bitcoins y cada uno tiene un valor de cambio de unos 7800€.
La intención de
implantar industria 4.0 tiene profundo impacto en la sociedad. En lo positivo,
económicamente, permite un nivel más alto de vida al introducir productos y
servicios innovadores. En lo negativo, al reducir la participación humana en
los procesos de producción, puede conllevar desempleo creciente.
Requiere nuevas
competencias y el desarrollo del rol del especialista industrial moderno (6),
debido sobre todo al reemplazo de mano de obra física por mano de obra intelectual.
Por ejemplo, sustituye al operario por un especialista en el servicio de
sistemas de producción físicos auto-gestionados.
La Sostenibilidad
Digital tiene que ver con la empresa, nueva o tradicional, que busca sus
ventajas competitivas en la tecnología, las operaciones y las personas. Y lo
hace sin límites, sin fronteras, sin miedos, apostando por la globalización de
las ideas, la innovación en los mercados y la creatividad en las personas.






