miércoles, 4 de mayo de 2022

Capítulo 10. Miedo líquido

 



Tengo miedo y no es obvio a qué,

Me siento devorado por Saturno, Cronos, por el tiempo,

Goya fue capaz de pintar la escena con brutalidad, en fondo negro, con movimiento,

con inercias corporales, con expresión,

Cronos se come a su hijos, a los hombres, a nosotros, a mí.

Como decía Zygmunt Bauman (*), no hay más sano alivio que cuando, después del desasosiego,

consigo ver y tocar el peligro real,

acaba la incertidumbre terrible y obstinada que me envenenaba y no me dejaba dormir,

entiendo cómo puedo repelerla, si saldré indemne del ataque,

o, por lo menos, conozco la pérdida y dolor que tengo que aceptar.

El miedo que estoy experimentando es temible porque es difuso,

es incertidumbre y es ignorancia.

Los animales también sienten miedo,

pero hay otro miedo estrictamente humano,

el que describía Lagrange como reciclado social y culturalmente (**),

es el miedo secundario como sedimento de una experiencia pasada,

mis antepasados tuvieron miedo y me lo han transmitido inconscientemente,

una especie de miedo vicario,

crea una sensación de inseguridad en un mundo lleno de peligros y vulnerabilidad,

una parte importante del miedo atávico es que aprendimos cuando éramos reptiles,

y se ha quedado ahí una vez que ya no hay el peligro,

lo que siento viene de otros momentos de nuestra historia humana.

Hoy vivo, en parte, un miedo a la amenaza a mi cuerpo, al sufrimiento en mi cuerpo,

al de mis seres queridos y mis posesiones,

pero también un miedo a la fiabilidad del orden social (zona de comfort),

el empleo, las normas, las instituciones…

y tengo otro miedo de naturaleza diferente,

el de la degradación y exclusión social por la pérdida de nuestra posición en la jerarquía social

y pérdida de nuestra identidad.

Vivo un momento de alertas globales, virus, inseguridad, cambio climático, crisis económica…

y un largo etcétera, el precio del petróleo, las armas nucleares...

todas parten de la base de que mañana no puede ser, no debe ser y no será como es hoy.

Silenciosamente he aprendido a vivir con ese miedo líquido,

he aprendido que solo se muere temporalmente,

que la moda ya pasada reaparece como “retro”,

que del mal de las vacas locas no desapareció la humanidad,

que del SARS y del MERS ya no nos acordamos,

que los alimentos transgénicos no causaban discapacidad,

que los miedos vienen y van, son efímeros.

He aprendido a no tener miedo al miedo,

parece que quedé marcado por el hecho de que la crisis informática del 2000,

llegó de la mano de quien tenía la solución por un módico precio.

Nos meten miedo y nos hemos inmunizado.

Inmanuel Kant proponía dominar el miedo y controlar las amenazas racionalmente,

hoy, casi al contrario, he incorporado el miedo a mi vida de forma permanente,

estoy viviendo y reviviendo Apocalypse Now,

el corazón de las tinieblas de Joseph Conrad,

la “descivilización”,

la naturaleza hobbesiana de guerra todos contra todos,

como en el Titanic, lo que me da miedo es la falta de botes salvavidas, de plan de salvamento,

el horror que se produjo en las bodegas del trasatlántico.

¿Cuál es el rol de los medios de comunicación?

Me recuerdan cada minuto que mis miedos no son en absoluto imaginarios,

los medios de comunicación son los representantes visibles y palpables

de una realidad imposible de conocer y acariciar sin su apoyo.

Siento terror a la muerte,

el miedo primario a la muerte es el arquetipo de todos los miedos,

la muerte es lo único irremediable e irrevocable,

se caracteriza porque cualquier otra variable deja de tener sentido ante la muerte,

nuestros sueños, nuestros proyectos y nuestras acciones,

los otros miedos son solo pequeños mieditos a pequeñas muertes.

Aún así, tiendo a deconstruirla, a banalizarla,

Sigmund Freud decía que enfatizamos su causalidad fortuita, como accidente,

enfermedad, infección, edad… necesitamos controlarla,

¿La muerte siempre tiene una causa o es un accidente?

nos empeñamos en reducir la muerte de una necesidad a una casualidad,

en una autopsia, por ejemplo, solamente es posible una causa si es evitable, en caso contrario,

hablamos de ineptitud profesional,

nos olvidamos de la muerte por causas naturales, de la muerte por “mortalidad”,

lo que en filosofía llamaríamos el mito de la contingencia de la muerte.

¿La idea de la muerte y el miedo que genera están íntimamente relacionados

con los desastres naturales y la muerte fisiológica médica?

Las pandemias son amenazas reales del mundo real, desastres naturales científicamente probados,

y no son selectivos, atacan a los culpables y a los inocentes, a los ricos y a los pobres,

con la misma ecuanimidad.

Es por tanto muy diferente de otros desastres naturales,

que acaban teniendo impacto negativo en unos y no en otros,

por cierto, así fortaleciendo la idea de que ser pobre es peligroso,

e inspirando miedo al fracaso, a la pobreza y a la exclusión social.

Quizás Internet nos libere de tener que acercarnos a menos de dos metros de otro ser humano,

de realizar transacciones burocráticas y de tener que negociar cara a cara.

 John von Neumann, ya en 1948, introdujo la idea del mundo digital con capacidad de inteligencia,

decía que un día la tecnología se comportaría como los desastres naturales,

y nos hallaríamos así de indefensos ante nuestra creación,

se podría convertir en una fuerza inhumana con mecanismos ciegos y sin intención,

pero destinada a liberar a los hombres de la carga de la libertad y la autonomía

denominaba fetichismo tecnológico a la posición naif de buscar el cambio,

pero asumiendo que en realidad nada va a cambiar,

salvo elementos superficiales como el abaratamiento de la música digital.

Tendría razón Hannah Arendt cuando describía al humano,

como criatura terrestre con ínfulas de trascendencia cósmica,

por eso tengo miedo a lo que no puedo controlar,

por eso me imagino existen los SUV, esos vehículos todoterreno que dan a entender

que la metrópoli es una selva que hay que asediar y de la que hay que escapar,

esto nos llevaría a reflexionar sobre el éxito de los usos comerciales y políticos del miedo.

Como dice mi madre, yo puedo reflexionar gracias a que estoy todavía vivo,

es sabia, tiene razón:

Solamente la muerte de alguien cercano y querido

nos puede exponer a una experiencia filosófica privilegiada,

nos puede enseñar lo definitivo e irrevocable de la propia muerte.

 

(*) Liquid Fear, 2006, Polity Press, Cambridge, RU

 

(**) Hugues Lagrange, La civilité a l´epreuve. Crime et sentiment dínsecurité, PUF, 1996

Capítulo 5.6. La economía compartida y el bien común



Hoy me duele y sé por qué es,

todo dolor viene de la separación,

me siento con una mano y un pie en el puente, con el arnés puesto y la cuerda colgando,

todos me miran esperando mi decisión,

ya he decidido que voy a saltar del puente al vacío,

pero no acabo de saltar,

ya, salta, salto.

Es como estar conduciendo por el barro, me voy hundiendo,

solo necesito dar un volantazo brusco y apretar el acelerador,

o rompo o no sobrevivo.

De lo mío separado a lo de todos compartido hay la solidaridad,

me fascina la solidaridad de médicos y personal sanitario,

los donantes de contenidos audiovisuales, el Ballet del Bolshoi, los museos de arte,

es una visión diferente e innovadora de nuestra sociedad, economía y medioambiente,

como bien común,

es la década del altruismo y la cooperación como formas alternativas de mercado,

de la economía compartida y el bien común,

de modelos de negocio como Airbnb, Car2go y Zilok,

donde la propiedad privada sigue existiendo,

pero el uso ya no es privativo de la propiedad sino de múltiples y sucesivos usuarios,

posible gracias a la capacidad de Internet de generar mercados

de costes de transacción bajos y accesos altos,

decimos que el gran bien común del siglo es Internet, compartición y cooperación.

El Premio Nobel de Economía en 2009, por cierto, el primero otorgado a una mujer,

fue recibido por la estadounidense Elinor Ostrom,

quien desafía la creencia anterior de que la propiedad común

es gestionada de manera pobre y debería ser regulada por el Gobierno y privatizada,

analiza prados en ganadería, pesca, bosques y lagos,  

y concluye que los resultados en la gestión cooperativa de los mismos

son mejores de lo previsto,

frecuentemente desarrollan sofisticados mecanismos de toma de decisiones

y regulación para manejar el conflicto, que los convierte en exitosos.

Entender el software open source y el fenómeno Wikipedia

es esencial para entender el siglo XXI,

en la sociedad del individualismo y el materialismo hay también toda una serie de elementos,

como el espectro de radio, los espacios urbanos o el genoma humano,

que son de todos,

como la pesca, la tierra y el agua, nadie los posee pero son compartidos por todos.

David Bollier (*) relata que en Hyderabad, India,

una comunidad de mujeres vivía como trabajadoras mal pagadas en una fábrica,

hasta que se han liberado y convertido en agricultoras, vendiendo semillas de colores,

son 5000 mujeres dedicadas a cultivar semillas tradicionales, sin modificación genética,

vienen de la casta dalit, una de las más pobres y de más bajo nivel social,

supone un trabajo de recuperación de conocimiento popular,

al contrario de las habituales políticas gubernamentales de transferencia de tecnología.

Un bien común necesita un recurso, una comunidad y un conjunto de protocolos sociales,

lo que caracteriza este proyecto no solo es el conocimiento de un recurso común

y una política de uso colectivo,

sino un enfoque a lo equitativo, acceso universal y sostenibilidad,

es además rentable, es decir,

rompen el mito de que la única forma de gobernanza rentable es el mercado.

Es exitoso porque hay amor hacia el recurso,

y porque las relaciones entre las personas son lo que importa.

Uno de los proyectos históricos de éxito es Linux,

en 1991, Linus Torvalds, con 21 años, finlandés,

decidió diseñar un sistema operativo completo,

un reto de esta magnitud parece solo conseguible por una gran multinacional

con un plan de negocio de mercado,

sin embargo, un esfuerzo colectivo de cientos de programadores,

sin ánimo de lucro, voluntarios,

hizo posible uno de los sistemas operativos mejores de la historia de la computación.

Hoy son posibles proyectos de crowdfunding, fundraising,

el Global Village Construction Set (equipos de granja siguiendo el modelo Linux)…

no es fácil encontrar qué tienen en común en términos de lecciones aprendidas,

qué funciona y qué no, qué es justo o qué es bueno,

¿Cuál es la mejor forma de regar muchas hectáreas cuando el recurso agua es escaso?

¿Qué tipo de acceso es justo a un área de pesca?

¿Qué es justo hacer con vándalos y egoístas, los que tratan de beneficiarse sin adquirir responsabilidades?

¿Cómo evitar la sobreexplotación de un bosque? …

yo opto por la cooperación.

Por ejemplo, la comunidad surfista de Hawái,

tiene unos protocolos implícitos desarrollados por las personas,

igual que el monte Everest,

en tanto que entornos peligrosos, sería un caos sin ellos,

hay una etiqueta como comportamiento, un código de violación e incluso un castigo,

en el Himalaya, el respeto a la montaña es compartido por la comunidad,

la pregunta es: ¿quién es el legítimo “servant”, el Estado o los montañeros?

¿Cuál es el medio más eficaz para su protección?

Un bien común es un entendimiento compartido

sobre los derechos de uso de un bien compartido.

Desde la óptica del Estado, la solución es constituir un cuerpo de policía,

que asegure el cumplimiento de las reglas,

y esto es más caro y menos eficaz que la imaginación y el compromiso de los practicantes,

que de forma informal gobiernan el recurso.

Es más, en la cooperación, se convierte en hábito la negociación explícita del recurso,

y la costumbre se convierte en ley vernácula,

es decir, un orden efectivo y una legitimación moral en sí,

por ejemplo, esperar una cola o la etiqueta en la mesa,

que dicta no servirse la última porción, son costumbres ya interiorizadas.

El bien común viene asociado a un cuerpo de valores éticos,

representados por la participación, la transparencia, la justicia,

el acceso para uso personal…

pero, sobre todo, la adaptación, es un ser vivo que depende de las contingencias locales,

y que varía según el ecosistema, la economía y la historia cultural.

El conocido mito de la tragedia de los bienes comunes (o dilema del prado)

viene de una posible mala gestión del recurso,

Garret Hardin en Science, 1968, imaginaba un pasto, una pradera verde,

si todos los ganaderos llenan la pradera lo más posible con su ganado,

llega un día en que se rebasa la capacidad,

la pregunta es: ¿cuál es la utilidad marginal de introducir un animal más?

Si cada uno de los ganaderos ven el problema desde la racionalidad,

no encuentran el límite, se rebasa la capacidad y acaba en tragedia,

como el recurso es limitado, es la ruina,

es decir, la libertad de uso de un bien común trae la ruina para todos.

La imposibilidad de la acción colectiva, en tanto que mito,

queda implantado en el inconsciente de todo estudiante de economía,

bien común es sinónimo de caos, ruina y fracaso.

Para entender el mito, es necesario diferenciar

un régimen de acceso libre y abierto para todos,

de un sistema informal de límites, reglas, normas sociales

y sanciones al “free rider”, al beneficiario gratuito, al parásito, al polizón,

al oportunista egoísta e insolidario.

El bien común necesita una comunidad que actúe como sirviente (“servant”) del recurso.

Hay multitud de juegos y argumentos para promover la eficacia de los mercados

y demostrar el mito de la tragedia del bien común.

Por ejemplo, el dilema del prisionero estudia el comportamiento de individuos racionales

para con los dilemas sociales,

analiza qué incentivos tienen dos encausados de crimen

para delatar a su cómplice o proclamar su inocencia,

es un juego no cooperativo, de suma no nula, del tipo equilibrio de Nash,

¿debería el prisionero cooperar con otros o debería hacer un uso ilimitado del recurso?

la conclusión es que el éxito mayor viene de equilibrar una acción colaborativa y competitiva

cuando se juega un numero grande de veces,

pero es un juego y por tanto aislado de su sociedad, historia y cultura.

En el juego no hay comunicación ni confianza entre los jugadores,

por eso no nos lleva a conclusiones reales a la hora de diseñar la gestión de un bien común.

Ostrom dedicó su investigación a entrevistar cooperativas reales,

preguntaba por qué mecanismo se establecía el límite de cantidad de pesca,

cómo lidiaban con situaciones de parasitismo oportunista,

cómo resolvía la comunidad los problemas de acción colectiva,

qué variables facilitaban el diseño de la auto-organización,

cómo hacían esa auto-organización sostenible en el tiempo,

qué problemas no se resuelven y es necesario la intervención externa.

En Europa hemos sabido desde hace un milenio gestionar nuestras montañas,

nuestros bosques y nuestra agua,

el regadío compartido en el sur de España es una tradición,

habiendo sobrevivido crisis y años de sequía,

reglas como que solo se puede pescar peces de un tamaño,

recoger fruta después de una fecha o utilizar leña caída del bosque,

se han desarrollado durante siglos.

El bien común global (el mar o la atmósfera) y digital sigue las mismas pautas,

aunque por ejemplo Internet se considera un bien reproducible a prácticamente coste cero,

y por lo tanto el problema del parasito es menos importante.

El mercado está siempre tentado de ejecutar el confinamiento de los bienes comunes,

por ejemplo, el agua potable podría ser un servicio público por parte de los gobiernos,

pero no faltan inversores comprando yacimientos acuíferos,

ni gobiernos privatizando la gestión del agua municipal.

Por ejemplo, Warner tiene el copyright de la canción “cumpleaños feliz”.

El ciberespacio tiene solo tres décadas de historia,

pero es un espacio ideal para innovadores e idealistas,

sorprendentemente demuestra capacidad enorme

para promover la compartición y la cooperación social,

como si fuera combustión espontánea,

nuevas especies de producción creativa crecen constantemente,

que no son basadas en mercados ni controladas por los gobiernos.

La primera revelación de este bien común digital online

es el software de código abierto como Perl, Sendmail, Apache o Linux,

después viene la blogosfera, las redes sociales,

y Wikipedia, una especie de república digital en sí misma,

cada día aumenta el contenido educacional libre abierto

de libros de texto y materiales de cursos.

Mucho de esto es posible gracias a las licencias Creative Commons,

invierten la idea tradicional de control estricto de uso a autorización legal de compartición,

es posible crear contenidos que pueden ser compartidos libremente,

salvo para apropiación privada o comercialización.

Por ejemplo, en 2012, Harvard University declaró públicamente

su consejo a los profesores de no publicar en journals que requerían acceso de pago

la espiral de viralidad que empezó con el software abierto y las licencias CC

sigue expandiéndose a sectores como el diseño de ropa, muebles e incluso automóviles.

Arduino permite la customización abierta de placas de computación

para los usos más innovadores,

Wikispeed tiene por objeto diseñar un coche de carreras modular y sostenible,

Crisis Commons organiza voluntarios en respuesta a desastres naturales,

la ciudad de Linz, Austria, se ha comprometido

al uso de Software Abierto y licencias CC en todos los sectores.

Quiero promover la innovación alrededor del bien común,

como un nuevo paradigma de desarrollo,

puede resultar la nueva visión del desarrollo humano,

de alguna forma rompe el gap entre medioambiente

y nuestras políticas socioeconómicas humanas,

y nos alinea con el flujo de nuestro entorno, nos hace sostenibles, nos hace regenerativos.

(*) Think like a commoner

 

martes, 3 de mayo de 2022

Capítulo 5.5. El poder suave

 



Viene un Tsunami,

el mundo estaba estructurado y se ha desestructurado,

estaba petrificado, solidificado y ahora es agua que corre,

es el momento de construir desde los nuevos valores,

yo lo llamo momento Ninja, rápido, intuitivo y con valores claros que guíen la acción.

Me toca navegar en la niebla,

toca crecer y desarrollarme en una comunidad global, en cinco continentes,

cultivando el interés por culturas diferentes y distintas a las acostumbradas,

actuar con éxito en culturas diversas y distantes

requiere entender el poder de la comunicación, la persuasión y la atracción.

Sobrevivir y reposicionarme significa aceptar los nuevos valores del poder suave,

nuestra capacidad de socializar interpersonal e interculturalmente.

Es el momento de surfear esta ola gigante,

aquí no vale echarse a un lado y esperar a que pase,

es el momento de subirse.

Tengo muchas dudas sobre el valor del poder autoritario,

en la sociedad del conocimiento,

la forma de obtener resultados no es tanto a través de la coerción o del incentivo económico,

sino que los puedo obtener a través de hacer atractiva la idea.

A nivel internacional, esta atracción es dependiente de la cultura del país y los ideales,

si las políticas son percibidas como legítimas a los ojos de los demás,

el poder suave aumenta.

Los valores de libertad y de oportunidades individuales,

se utilizan habitualmente para generar esa atracción,

la arrogancia genera repulsión,

la seducción es más eficiente que la coerción.

El poder fuerte se fundamenta en recursos, es decir zanahorias,

como incentivos y amenazas, es decir palos,

los recursos incluyen la fuerza, los incentivos económicos y las sanciones,

sin duda funciona,

a menudo porque se utiliza para establecer instituciones,

que más tarde son percibidas como legítimas.

De forma parecida al mito de Midas,

el rey que por gracia divina convertía en oro todo lo que tocaba,

una leyenda de enorme seducción,

el poder fuerte viene también apoyado por el mito de la invencibilidad.

La información es poder y la naturaleza del poder está cambiando,

como Machiavello aconsejaba, es importante ser temido a la vez que ser amado,

el poder se convierte en la habilidad de influenciar el comportamiento de los demás,

para conseguir los resultados deseados,

y hay diferentes maneras de cambiar el comportamiento de los demás,

por ejemplo, amenazas, incentivos, incentivos económico-financieros, pagando o por atracción,

no solo se trata de una habilidad para conseguirlo,

sino de tener disponibilidad de los recursos para poder influenciar.

No es lo mismo pedir que salte a alguien que le gusta saltar que a alguien que no quiere saltar,

el poder depende de las preferencias del individuo objetivo,

la pregunta es si es posible generar las preferencias de los demás a través de influenciar y captar.

Igual que los agricultores tratan de predecir el tiempo para tomar decisiones sobre sus cosechas,

los líderes políticos tratan de predecir las relaciones de poder,

como el amor, son más fáciles de experimentar que de definir y medir.

Si entiendo el poder como uso de recursos para influenciar,

entonces, en su versión fuerte, sí es más fácil medirlo, ese es el problema,

que de alguna forma, el poder fuerte se convierte en algo concreto, medible y predecible.

Para el poder suave, es esencial conocer de antemano cómo los demás van a decidir, y esto es difícil,

necesita justificación,

si el otro cree que los objetivos son legítimos, es más fácil persuadir sin amenazas ni incentivos,

el mecanismo es el de captación en lugar de coerción.

La seducción juega un rol muy importante, tiene que ver con la química misteriosa de la atracción,

dirigir no es solo dar instrucciones sino dar ejemplo y atraer a los demás hacia lo que uno quiere,

no es posible dirigir una compañía a través del comando,

sino que ayuda mucho convencer de los valores apropiados que llevan a las decisiones apropiadas.

El poder suave utiliza el argumento como elemento fundamental para conseguir la cooperación,

cree en la opinión.

A nivel internacional, las tres fuentes del poder suave (*) son la cultura, en tanto que atractiva,

los valores políticos,

y las políticas, que son percibidas como legítimas y con autoridad moral.

La cultura es el conjunto de valores que dan sentido a la sociedad,

se manifiesta a través del arte,

la educación y de la cultura y entretenimiento popular,

¿Pueden el vino francés o el Pokemon japonés ayudar a la política exterior de sus países?,

¿Cuál es el efecto de McDonalds en el mundo?

La implicación fundamental del poder suave es que los gobiernos,

dejan de estar en control sobre esta atracción,

mucha de la atracción no viene de parte del gobierno sino de Harvard o de Google,

los gobiernos dejan de controlar la cultura,

el hecho de la ausencia de control es en sí mismo una fuente de atracción.

El poder suave no solo se gestiona en las Naciones Unidas,

Internet ha permitido movilizar protestas entre grupos amorfos diversos,

en lugar de en el seno de organizaciones jerárquicas,

si antes planificar una protesta requería semanas y meses de panfletos,

posters y llamadas de teléfono,

y congregaban a medio millón de personas,

Internet permite congregar a muchos millones de personas en una semana.

La revolución de la información está creando comunidades virtuales y redes de interés,

que cruzan las fronteras,

por ejemplo, según David Bollier, experto en el impacto de las tecnologías digitales,

Internet es un regalo para las comunidades en diáspora,

les permite colaboración entre grandes números de personas geográficamente aisladas,

con una historia compartida y organizarse en comunidades virtuales gigantes.

La habilidad de compartir información y ser creído,

es ahora una fuente cada vez más importante de poder,

las corporaciones transnacionales y otros actores no gubernamentales,

tienen cada vez más influencia,

así, la política deviene una suerte de competición por el atractivo, la legitimación y la credibilidad.

Según el 2019 United Nations Development Program quality of life index,

la calidad de vida de un país se mide no solo en términos de ingresos,

sino en educación, sanidad y esperanza de vida,

los países que encabezan la lista son Noruega, Suiza, Irlanda, Alemania, Hong Kong, Australia,

y España en el puesto 25,

Japón tiene un altísimo nivel de patentes y una elevada inversión en investigación y desarrollo,

Alemania destaca por su atractivo para el asilo político,

España atrae turismo.

Actualmente se puede decir que, en términos de recursos para poder suave,

Estados Unidos y Europa están a la cabeza,

Estados Unidos, además de ser la única superpotencia militar en el mundo,

destaca por su imagen en educación, investigación y desarrollo, tecnología,

y exportación de cine y música.

En Europa, el arte, literatura, música, diseño, moda y alimentación son los principales imanes,

cinco de los diez idiomas más hablados en el mundo son europeos,

Francia invierte más de mil millones de dólares al año en diseminar su cultura en el mundo,

Alemania destaca por el número de Premios Nobeles en literatura y física-química,

Europa se ha convertido en una isla de paz y prosperidad,

es común conceptualizar la conciencia por el medio ambiente y los derechos humanos como “valores europeos”,

por ejemplo, las políticas europeas cercanas al blanqueo de capitales, control de armas,

cambio climático y derechos homosexuales.

Seguridad social y sindicatos son muchas veces más valorados,

que el desarrollo libre de la economía,

más propensa a comportamientos poco éticos,

inseguridad ciudadana y desigualdades sociales.

Europa lidera la inversión en diplomacia pública,

en relaciones culturales internacionales, los mayores esfuerzos vienen de Francia,

Canada, Reino Unido y Suecia.

Japón lidera los recursos de poder suave en Asia,

ayudado por el prestigio de Toyota, Honda y Sony, los videojuegos y Pokemon,

Asia se mueve por el mundo de la mano del Budismo y las Artes Marciales,

según el Asian Development Bank, Asia en 1820 producía tres quintos del total mundial,

en 1940 un quinto, y hoy cerca de dos quintos,

en 2025 Asia podría recuperar su posición,

especialmente China está manteniendo un crecimiento de más del 7%,

y sigue recuperando su prestigio global,

sin embargo, Asia sigue fundamentando su liderazgo en relaciones familiares,

y conexiones con el gobierno, y esa opacidad cuesta falta de confianza en la inversión internacional.

El poder fuerte militar y el poder suave de Nye se entrelazan y a veces son incompatibles,

como en Karate Kid, el poder fuerte de Cobra Kai

(“nosotros tenemos más mala leche y por eso ganamos las competiciones”)

es una historia de venus y marte, de lo masculino y lo femenino, del yin y el yang.

(*) Soft power: The Means to Success in World Politics. Joseph S. Nye, Jr, PublicAffairs New York, 2004

lunes, 2 de mayo de 2022

Capitulo 5.4. Mis valores



Me han enseñado que tener valores es la clave de la felicidad,

y del buen comportamiento en mi sociedad,

y yo veo que las grandes atrocidades vienen de valores estructurados,

la esclavitud, el genocidio… son el corazón de las tinieblas,

los valores se sitúan por encima de los seres humanos,

me queda el dilema,

¿reforzar mis valores o flexibilizarlos?

fidelidad, justicia, tolerancia, disciplina, respeto, honor, prudencia, abnegación, ambición,

perseverancia, autodominio, puntualidad, fortaleza...

Muchas de mis frustraciones vienen de considerar que algo debe ser de una manera,

cuando en realidad es de otra,

o alguien debería comportarse de forma diferente.

El otro se convierte en una etiqueta,

en lo que yo me construyo que debería ser ese otro según mis intereses,

tengo emociones positivas cuando ambas concuerdan,

y me siento náufrago cuando no se muestra como yo me lo había construido.

Dice Kant que de poco sirve el conocimiento si no va asociado a una escala de valores,

muchas de las disciplinas académicas que estudiamos tienen algo en común,

una prescripción de lo que el mundo debería ser,

la medicina apunta a una determinada perspectiva de lo que es estar sano,

la política señala a una visión particular del bien común,

la psicología propone como meta poder vivir en sociedad,

son una prescripción de las conductas más correctas.

Del ser al deber ser.

Esto supone que yo trasciendo mis propios intereses y puedo ver más lejos,

puedo ver el futuro deseable y diseñar el mejor camino hacia él.

Yo me pregunto si es posible establecer ese futuro deseable,

concreto y nítido, comúnmente consensuado,

¿Existen los Derechos Humanos Universales?

¿Cuándo es el uso de la fuerza legítimo?

Hay decisiones que son globales, otras individuales,

me pregunto si existe tal cosa como una escala de valores única y compartida,

me pregunto si vivo en un mundo de pluralismo de valores.

Hay una parte que me convence de que sí.

Desde el constructivismo o la teoría crítica,

los valores son el centro del fenómeno,

la toma de decisiones es el eje de la actuación humana,

la decisión no solo viene de conocer profundamente la realidad,

sino también conduce al deber ser,

veo el pliegue de una sábana, y advierto la necesidad de ser planchada.

No dudo que sea posible una base fundacional crítica, los valores,

por ejemplo, el abuso de los Derechos Humanos, el trabajo infantil, los niños soldados,

esta base incuestionable viene ya históricamente de lejos,

de la ética aristotélica basada en la virtud, los estoicos,

el Jus Naturale, e incluso el contrato social,

Rousseau dice que el hombre gana a través del contrato social su libertad civil,

conquista un derecho ilimitado a todo cuanto le tienta y que puede alcanzar.

Las religiones hacen una fuerte contribución,

la universalidad de los valores se ha desarrollado desde las religiones,

a través de la dignidad humana, la justicia y la equidad.

Todos somos parte de una comunidad humana,

independiente de la diversidad de las culturas.

El imperio romano se construyó sobre estas bases

y la influencia de Séneca o Marco Aurelio,

es el Jus Gentium.

Otros han contribuido a construir esta idea,

para Thomas Hobbes, en el siglo XVII,

el humano como cazador en la naturaleza responde únicamente a principios de auto-interés,

el rol de la autoridad soberana es promover la colaboración y los contratos,

es la única forma de orden y seguridad.

Para Kant, ya en el siglo XVIII,

las dos grandes fuerzas son el cielo estrellado sobre nosotros y la ley moral interior,

la conducta moral es cognoscible,

es posible conocerla a través de mis capacidades limitadas.

El Imperativo Categórico Kantiano,

actúa según la máxima de convertir tus actos en ley universal,

establece una obligación a observar la ley moral,

trata a la humanidad y a tu persona como un fin en sí mismo, nunca como un medio.

En el siglo XIX, John Stuart Mill y la corriente utilitarista

establece el objetivo de las decisiones

como maximizar el grado de satisfacción para la mayor cantidad de personas posibles.

No confundo el respeto a las minorías,

y la apertura de mente necesaria para entender al prójimo y sentir en sus zapatos,

con la imposibilidad de valores comunes.

Cuando me pongo el rol de empiricista, no me interesa el deber ser,

trato de ver la realidad tal como es,

hago un gran esfuerzo por eliminar los valores asociados, que actúan como un sesgo, como un bias,

como un velo que me esconde parte de la realidad,

veo el pliegue de la sábana, y es eso, un pliegue de una sábana.

El relativismo moral sostiene que no es fácil encontrar ese común denominador,

que establece una base sólida para la crítica.

Esto presenta algunos dilemas habituales:

¿Qué hacer cuando la distribución desigual de la riqueza maximiza el beneficio para la comunidad?

Según John Rawls, la libertad, la oportunidad y el autorespeto,

deben ser distribuidas por igual en la sociedad,

excepto si una desigual distribución de estos valores actúa como ventaja para todos.

Por ejemplo, ¿es la guerra siempre algo a evitar o es a veces justificado?

¿Puede legitimarse una acción violenta en defensa propia?

¿Debe utilizarse solamente como último recurso?

¿Puede en ciertos casos justificarse la muerte y la destrucción?

De ahí vienen las cuatro fuentes del Derecho Internacional,

la Ley Natural o Principios Generales, la Costumbre y Práctica (“Customary international practice”),

la jurisprudencia y las Convenciones y Tratados voluntariamente aceptados.

En el año 1948, se ratificó la Declaración Universal de los Derechos Humanos,

adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas.

El hecho de que seis de sus treinta artículos tenga contenido socio-económico-cultural,

es la justificación para la expansión de la Organización de las Naciones Unidas, tratados y acuerdos.

Algunas veces las necesidades de los individuos en derechos humanos,

e intervenciones humanitarias basadas en Tratado,

son diferentes de las entendidas por la soberanía Estatal.

A veces un Estado reclama un derecho bajo Ley Internacional,

en su jurisdicción sobre los individuos en su territorio,

pero los promotores de derechos humanos ven bases legales y morales para la acción en contra.

Yo quiero una escala de valores que me proteja,

que me lleve de la mano y decida por mí,

y quiero no dejarme caer en la rutina,

que cada decisión deba ser pensada como una sola situación,

deseo encontrar la verdad y dejarme de universos construidos en mi mente.